domingo, 16 de abril de 2023

El Banco Mundial y el Banco de los BRICS

 

Los cambios se están produciendo a una velocidad inimaginable una décadas atrás. A la decisión de numerosos países de abandonar el dólar como moneda de referencia, se suma la creación de nuevas instituciones que sustituyen a las hasta ahora vigentes.


El Banco Mundial y el Banco de los BRICS


Vijay Prashad

El Viejo Topo

16 abril, 2023 

 


A finales de febrero de 2023, el presidente estadounidense Joe Biden anunció que los Estados Unidos habían presentado la candidatura de Ajay Banga para ser el próximo director del Banco Mundial, creado en 1944. No habrá otros candidatos oficiales para este puesto, ya que –por convención– el candidato estadounidense es seleccionado automáticamente para el cargo. Este ha sido el caso de los 13 presidentes anteriores del Banco Mundial; la única excepción fue la presidenta en funciones, la búlgara Kristalina Georgieva, quien ocupó el cargo durante dos meses en 2019. En la historia oficial del Fondo Monetario Internacional (FMI), J. Keith Horsefield escribió que las autoridades estadounidenses “consideraron que el Banco tendría que ser dirigido por un ciudadano estadounidense para ganarse la confianza de la comunidad bancaria, y que sería impracticable nombrar a ciudadanos estadounidenses para dirigir tanto el Banco como el Fondo”. Por lo tanto, por una convención antidemocrática, el jefe del Banco Mundial debía ser un ciudadano estadounidense y el jefe del FMI debía ser un ciudadano europeo (Georgieva es actualmente la directora gerente del FMI). Por lo tanto, la nominación de Banga por Biden garantiza su ascenso al puesto.

Un mes después, la Junta de Gobernadores del Nuevo Banco de Desarrollo (que incluye a representantes de Brasil, China, India, Rusia y Sudáfrica (los países BRICS), así como a una persona en representación de Bangladesh, Egipto y Emiratos Árabes Unidos) eligió a la expresidenta de Brasil Dilma Rousseff para dirigir el NDB, conocido popularmente como el Banco de los BRICS. El Banco BRICS, del que se habló por primera vez en 2012, comenzó a funcionar en 2016, cuando emitió sus primeros bonos financieros verdes. Sólo ha habido tres directores generales del Banco de los BRICS: el primero de India (K.V. Kamath) y los dos siguientes de Brasil (Marcos Prado Troyjo y ahora Rousseff para terminar el mandato de Troyjo). Las presidencias del Banco BRICS serán elegidas entre todos sus miembros, no por un solo país.

Banga llegará al Banco Mundial, cuya oficina está en Washington, D.C., desde el mundo de las corporaciones internacionales. Pasó toda su carrera en estas corporaciones multinacionales, desde sus primeros días en Nestlé-India hasta su posterior carrera internacional en Citigroup y Mastercard. Más recientemente, Banga fue director de la Cámara de Comercio Internacional, una “ejecutiva” de corporaciones multinacionales fundada en 1919 y con sede en París (Francia). Como dice Banga, durante su etapa en Citigroup dirigió la división de microfinanciación y, durante su etapa en Mastercard, hizo varias promesas relacionadas con el medio ambiente. Sin embargo, no tiene experiencia en el mundo del financiamiento del desarrollo y la inversión. Declaró al Financial Times que recurriría al sector privado en busca de fondos e ideas. Su currículum no es muy diferente al de la mayoría de los designados por los Estados Unidos para dirigir el Banco Mundial. El primer presidente del Banco Mundial fue Eugene Meyer, que creó la multinacional química Allied Chemical and Dye Corporation (más tarde Honeywell) y que era propietario del Washington Post. Tampoco él tenía experiencia directa en la erradicación de la pobreza o en la construcción de infraestructuras públicas. Fue a través del Banco Mundial que los Estados Unidos impulsaron una agenda para privatizar las instituciones públicas. Hombres como Banga han sido fundamentales para el cumplimiento de esa agenda.

Dilma Rousseff, por su parte, llega al Banco BRICS con un currículum diferente. Su carrera política comenzó en la lucha democrática contra los 21 años de dictadura militar (1964-1985) que los Estados Unidos y sus aliados infligieron a Brasil. Durante los dos mandatos de Lula da Silva como presidente (2003-2011), Dilma Rousseff fue ministra y su jefa de gabinete. Se hizo cargo del Programa de Aceleração do Crescimento (Programa de Aceleración del Crecimiento) o PAC, que organizaba, desde el Gobierno, la lucha contra la pobreza. Por su labor en la erradicación de la pobreza, Dilma pasó a ser conocida popularmente como la “mãe do PAC” (madre del PAC). Un estudio del Banco Mundial de 2015 mostró que Brasil había “logrado reducir significativamente la pobreza en la última década”; la pobreza extrema cayó del 10% en 2001 al 4% en 2013. “Aproximadamente 25 millones de brasileños escaparon de la pobreza extrema o moderada”, decía el informe. Esta reducción de la pobreza no fue resultado de la privatización, sino de dos planes gubernamentales desarrollados y establecidos por Lula y Dilma: Bolsa Família (el plan de subsidios familiares) y Brasil sem Misería (el plan Brasil sin Miseria, que ayudaba a las familias con empleo y construía infraestructuras como escuelas, agua corriente y sistemas de alcantarillado en zonas de bajos ingresos). Dilma Rousseff aporta su experiencia en estos programas, cuyos beneficios fueron revertidos por sus sucesores (Michel Temer y Jair Bolsonaro).

Banga, que viene de los mercados internacionales de capital, administrará la cartera neta de inversiones del Banco Mundial, de 82.100 millones de dólares a junio de 2022. Habrá una considerable atención al trabajo del Banco Mundial, cuyo poder está apalancado por la autoridad de Washington y por su trabajo con las prácticas de préstamos de deuda-austeridad del Fondo Monetario Internacional. En respuesta a las prácticas de austeridad de la deuda del FMI y el Banco Mundial, los países BRICS –cuando Dilma era presidenta de Brasil (2011-2016)– crearon instituciones como el Acuerdo de Reserva Contingente (como alternativa al FMI con un corpus de 100.000 millones de dólares) y el Nuevo Banco de Desarrollo (como alternativa al Banco Mundial, con otros 100.000 millones de dólares como capital inicial autorizado). Estas nuevas instituciones pretenden proporcionar financiación para el desarrollo a través de una nueva política de desarrollo que no impone la austeridad a las naciones más pobres, sino que se rige por el principio de la erradicación de la pobreza. El Banco de los BRICS es una institución joven en comparación con el Banco Mundial, pero dispone de considerables recursos financieros y deberá ser innovadora a la hora de proporcionar una ayuda que no conduzca a un endeudamiento endémico. Aún está por ver si la nueva Red de Grupos de Reflexión sobre Finanzas de los BRICS será capaz de romper con la ortodoxia del FMI.

Rousseff presidió su primera reunión del Banco BRICS el 28 de marzo. Es probable que Banga sea nombrado en la reunión del Banco Mundial y el FMI en abril.

Fuente:  Globetrotter.

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sábado, 15 de abril de 2023

Retos para el futuro de la Humanidad. [Pues, nada, que habrá que decirlo 28 millones de veces más o, incluso 45 millones de veces más, y si hay que decirlo se dice y me quedo más fresco que una lechuga, porque según mis cuentas yo lo pienso estar diciendo hasta el día del juicio final, bueno hasta dos días antes, porque para el juicio final yo me quiero preparar, ya saben, eso de afeitarse, plancharse el pantalón, cortarse un poco los pelos de las orejas, en fin, lo que se dice prepararse bien, que tampoco es cosa de que a uno lo vayan señalando con el dedo, que yo de San Pedro no me fío un pelo. Así que, las aguas de borrajas son equivalentes a pretender solucionar los problemas de la humanidad dentro de los parámetros del modo de producción capitalista. Como no se cambien las relaciones de explotación económicas, políticas e ideológicas en las que se basa el capitalismo y con las que está destrozando al ser humano en primer lugar y luego al planeta entero y parte del extranjero, por las nuevas relaciones de colaboración económicas, políticas e ideológicas socialistas, ya digo, agua de borrajas. Y no crean que yo digo esto porque el capitalismo a mí caiga mal o yo le tenga manía..., que vá, que vá, sino porque desde la crisis de 2008 está viniendo con el cuerpo arrastras y nos está arrastrando a todos, especialmente a los trabajadores que constituimos la inmensa mayoría de la sociedad, al catapúm, chin, chin, o sea, camino de la miseria. El capitalismo es un buen zagal, lo que pasa es que se empezó a morir en 2008 y, vamos, que ya no lo salva ni Dios. Y esto de que Dios no salva al capitalismo es un decir, porque en realidad, no lo salvamos ni entre Dios y yo tirando ambos a una. Y, ¿qué hacer ante esta situación? Pues qué se me yo de estas cosas, y como sé que no lo sé, para que vean, me pongo a ver quién puede saber del asunto para ver por dónde puedo coger yo la hebra, porque esto es cosa de coger la hebra y tirar y tirar y tirar todos juntos del hilo hasta llegar al ovillo. No se crean que hay más misterio en todo este barullo. Y lo que son las cosas, no se lo van a creer, pero en este propósito mío de encontrar el kid de la cuestión, siempre se me cruza en el camino un tal Marx, que este tío sí que sabe. Sabe tanto (cuyas tesis no han podido ser refutadas por nadie, a pesar de los esfuerzos realizados por calamares, pulpos, atunes y bonitos, incluido el pescado de la CIA) que fue el que mejor conoció el funcionamiento del capitalismo y el único que propuso un método para la transformación del mundo capitalista en un mundo humanizado, socialista, para que lo vayan sabiendo. Así que yo no sé ustedes, pero yo voy a seguir con lo mío, Con Marx. Ya solo me falta decir esto 27.999.999 de veces o, 44.999.999 de veces, según me dé. Ya veremos. Dicen que con paciencia y saliva se la metió el elefante a la hormiga].

 

Retos para el futuro de la Humanidad


PORTALDEANDALUCIA.ORG

 Ezequiel Martínez

 -15 abril, 2023

 


Oigo la sexta sinfonía de Beethoven, la Pastoral, grandiosa y oportunísima en esta primavera que viene desbocada de calores y de falta de lluvias, que no pronostican nada bueno para este verano con previsión de falta de agua tan necesaria para la agricultura y ganadería, pero sin duda, también para la supervivencia de las ciudades y los pueblos. La noticia que ha llamado mi atención en los últimos días es que La India ha pasado a China en población. La India sobrepasa los 1.425.000 habitantes. A finales de 2023, se estima que la India alcanzará los 1.428 millones de habitantes, mientras China se quedará en 1.425 millones de almas. Entre ambas potencias se cercarán a los 3.000 millones de habitantes, aproximadamente el 34% de la población mundial entre estos dos países. A estos dos países les seguirán a mucha distancia: EEUU (340 millones de habitantes); Indonesia (278 millones); Pakistán (240); Nigeria (224); Brasil (215); Bangladesh (173); Rusia (144); México (128); Japón (123). La UE tiene en total 447 millones de habitantes. Alemania es el país con más población (83 millones), seguida de Francia con 67 millones; Italia (58); España en cuarto lugar con más de 47 millones de habitantes. Para 2050 se estima que la población mundial llegará a los10.000 millones de almas. La población mundial según el reloj mundial que mide nacimientos y decesos, se puede consultar en Google (nuestro oráculo o gurú moderno), se halla en más de 8.074 millones de habitantes. Con motivo de cumplirse 75 años de la creación de la OMS, en 1948, su Director General actual desde 2017, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, señala que: «Seguimos enfrentándonos a desigualdades abismales en el acceso a los servicios de salud, a deficiencias enormes en las defensas mundiales contra las emergencias sanitarias, y a amenazas derivadas de productos perjudiciales para la salud y de la crisis climática. Solo podemos combatir estos desafíos mundiales con la cooperación mundial. Y añade: Si no actuamos, para 2030 tendremos un déficit de 10 millones de trabajadores de la salud en los países de ingresos bajos y medianos». El aumento de la población mundial se relaciona con la esperanza de vida, y sin duda el desarrollo económico y social han propiciado que las personas podamos vivir más años de vida gracias a los avances de la medicina y de los avances científicos, pero también debido a nuestra mejor forma de alimentación y al saneamiento y modernización de nuestros sistemas de depuración y suministro de agua potable. Sin duda, en los países con regímenes democráticos donde se respetan y protegen los derechos humanos, la salud de las personas se cuida mejor que en aquellos otros en los que las dictaduras y los regímenes totalitarios hacen de su capa un sayo y condenan a la gente a la sumisión del sistema opresor sin tener en cuenta crear unas mejores condiciones de vida para los ciudadanos. Si nos fijamos en la salud, según publica la reciente Estadística del Gasto Sanitario Público (EGSP) del Ministerio de Sanidad, Andalucía con 1.486 euros por habitante fue en en 2021, la Comunidad Autónoma española con menor gasto sanitario público en relación a su población (8.538.376 millones de habitantes), la mayor de España. Andalucía está por debajo de la Comunidad de Madrid con 1.536 euros por habitante, o Baleares con 1.644 euros. En el otro extremo, las Comunidades con mayor gasto sanitario público han sido el País Vasco (2.073 euros por habitante); Asturias con (1.965 euros) y Navarra (1.941 euros por habitantes). El gasto sanitario público en España en 2021, supuso 87.941 millones de euros, lo que representa el 7,3% del PIB; mientras el gasto per cápita ascendió a 1.858 euros por habitante. La reflexión que yo hago es que necesitamos proteger nuestra salud pública ante el aumento de población previsible y ante la esperanza de vida que posibilita que las personas mayores puedan vivir más. La esperanza media de vida en España en 2023, se halla en 87 años para las mujeres y en 81,8 años para los hombres. En 2032, en España habrá 19,7 millones de personas mayores de 64 años. Más de 23.000 personas habrán superado los cien años de edad, casi el doble que los 12.000 centenarios actuales. España ocupa el séptimo lugar en la lista de países más longevos, que encabezan Hong Kong y Japón. Francia, Suiza e Islandia aventajan a España en esta lista. Con esto queremos recalcar la importancia de que destinemos a la Salud Pública más recursos presupuestarios y más personal, si queremos afrontar el futuro con ciertas garantías de poder atender a la Salud de las personas. Habrá que detraer de otras partidas para dedicárselas a este aspecto tan vital como es la salud. Tenemos éste gran reto por delante. Gobernantes de la Junta de Andalucía, gobernantes del Estado Español, y de la UE, pensar en ese futuro y dotar de presupuestos generosos y adecuados ante lo que viene, es prioritario y esencial, tanto en Salud Pública, como en Educación Pública, pues un pueblo sin Educación o con la Educación disminuida está condenado a ser esclavo y dependiente de otros. Desde la escuela primaria, hasta el Bachiller y la Universidad, debemos buscar la excelencia y el objetivo debe ser preparar a nuestros jóvenes de hoy para que se enfrenten a un futuro que será muy competitivo en todos los órdenes pues lo que estará en juego sea la supervivencia humana. Sequía: Los embalses andaluces se hallan a un tercio de su capacidad. Los de la Cuenca del Guadalquivir se hallan a un 25%. En los últimos 30 años, la superficie de regadío ha crecido un 9%. Los riesgos de incendios forestales irán en aumento éste verano, ante la falta de humedad y la sequía.

Esta primavera y este verano serán duros para los agricultores y ganaderos andaluces. Un empresario agrícola de Fuente Palmera, Córdoba, me confirma la falta de agua y la sequedad en los cultivos y aventura restricciones de riego que llegarán si dios y el cielo no lo remedian. Otro buen amigo empresario agrícola que cultiva y produce olivar, trigo, girasol y algodón y que obtiene un AOVE ecológico excelente de sus olivares en Écija y en Gerena, Sevilla, también barrunta una pérdida de producción importante ante la sequía que como una maldición bíblica amenaza nuestro inmediato futuro. Y para alimentar a los humanos son necesarios los agricultores y ganaderos. Y con la progresión de aumento de población mundial, tendremos que pensar en eso. Mi amigo el Ingeniero Agrónomo José Esquinas, experto en alimentación y en hambre que estuvo 30 años trabajando en la FAO, es optimista, y suele subrayar en sus intervenciones académicas y públicas que con el sistema actual podemos alimentar a 12.000 millones de personas, y aplicando la agricultura familiar y ecológica, respetando a la Tierra y siendo eficiente en el uso del agua, tenemos capacidad para alimentar a la Humanidad, y yo me lo creo. Ante la amenaza del Cambio Climático que ya está aquí, tenemos que cambiar nuestro modelo y sistema de vida, hacerlo más sencillo, austero y sostenible, y dejar de talar y destruir selvas y bosques tropicales como la Amazonia, para producir masivamente cultivos, y dejar de instalar macrogranjas donde se hacinan miles de animales que son una fuente de contaminación aérea, terrestre y acuífera, y que acaban con el entorno, además de ir contra el bienestar animal de los animales. Ante lo que viene, coraje y decisión en el ser humano para superar las dificultades. Empecemos por lo local, por nuestros pueblos, por Andalucía, por España, y elevemos la mirada, con luces largas para que entre todos superemos los retos futuros de la Humanidad. He dicho.

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Sub-imperialismo y multipolaridad: el dilema de Brasil

 

Podur echa aquí una mirada al sub-imperialismo y a la multipolaridad desde una perspectiva histórica y hacia el futuro. Y lo que ve es que al gran hegemón se le abren las costuras por todas partes. El subimperialismo rinde hoy pocos beneficios.


Sub-imperialismo y multipolaridad: el dilema de Brasil


Justin Podur

El Viejo Topo

15 abril, 2023 

 


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Galeano nombra el problema

​​En Las venas abiertas de América Latina Eduardo Galeano describió una guerra genocida de cambio de régimen en 1870 contra Paraguay por una Triple Alianza de sus vecinos Argentina, Brasil y Uruguay, en nombre del imperialismo británico. El objetivo, el presidente nacionalista Francisco Solano López, murió en combate. El país perdió 90 mil kilómetros cuadrados de territorio. La población paraguaya se redujo un 83.3%. Al final de la contienda, escribió Galeano: “Brasil había cumplido con la función que el Imperio británico le había adjudicado”. Antes de la intervención, “Paraguay contaba con una línea de telégrafos, un ferrocarril y una buena cantidad de fábricas de materiales de construcción, tejidos, lienzos, ponchos, papel y tinta, loza y pólvora… la fundición de Ibycui fabricaba cañones, morteros y balas de todos los calibres… La siderurgia nacional… estaba en manos del Estado… El país contaba con una flota mercante nacional… El Estado virtualmente monopolizaba el comercio exterior: la yerba y el tabaco abastecían el consumo del sur del continente; las maderas valiosas se exportaban a Europa… Paraguay tenía una moneda fuerte y estable, y disponía de suficiente riqueza para realizar enormes inversiones públicas sin recurrir al capital extranjero… Las obras de riego, represas y canales, y los nuevos puentes y caminos contribuían en grado importante a la elevación de la productividad agrícola. Se rescató la tradición indígena de las dos cosechas anuales, que había sido abandonada por los conquistadores”. Tras la guerra: “no sólo desapareció la población: también las tarifas aduaneras. Los hornos de fundición, los ríos clausurados al libre comercio, la independencia económica v vastas zonas de su territorio. Los vencedores implantaron, dentro de las fronteras reducidas por el despojo, el librecambio y el latifundio… Todo fue saqueado y todo fue vendido: las tierras y los bosques, las minas, los yerbales, los edificios de las escuelas”.

Resumiendo todo esto, Galeano escribió: “Paraguay tiene la doble carga del imperialismo y el subimperialismo”.

​​“El subimperalismo”, continuaba Galeano, “se expresa de mil maneras”. Soldados paraguayos se unieron a la intervención de la República Dominicana en 1965, bajo el mando de Panasco Alvim, un general brasileño. Paraguay le “otorgó a Brasil una concesión petrolera en su territorio, pero el negocio de la distribución de combustibles y la petroquímica están, en Brasil, en manos norteamericanas”. Los Estados Unidos también controlaron la universidad, el ejército, así como el mercado paralelo, del que Galeano escribió: “Por la vía abierta del contrabando, los productos industriales de Brasil invaden el mercado paraguayo, pero muchas de las fábricas que los producen en São Paulo son, desde la avalancha desnacionalizadora de estos últimos años, propiedad de las corporaciones multinacionales”.

Desarrollando la idea de la función sub-imperial de Brasil desde 1964, escribió: “Un elenco militar de muy importante gravitación postula a su país como el gran administrador de los intereses norteamericanos en la región, y llama a Brasil a ejercer, en el sur, una hegemonía semejante a la que, frente a los Estados Unidos, el propio Brasil padece”.

Rui Mauro Marini analiza el fenómeno

​​Tal vez no sea coincidencia que la principal autoridad académica sobre el sub-imperialismo sea el brasileño Rui Mauro Marini. El artículo de Mauro de 1977 fue publicado poco después del libro de Galeano. Para comprender “la acumulación capitalista global y el sub-imperialismo” tal vez sea necesario algo de base en la teoría desarrollada por Lenin, además de libros más recientes como La riqueza de algunas naciones de Zak Cope y Una teoría del imperialismo de Patnaik y Patnaik, quienes la enseñan con elocuencia. Los conceptos claves son intercambio desigual y transferencia del valor, procesos mágicos mediante los cuales los países ricos intercambian pequeñas cantidades de trabajo por un número superior de los países pobres. Son varios los mecanismos: regímenes de patentes, control corporativo occidental de los recursos del Sur Global, denominación del petróleo y otras materias primas en dólares estadounidenses, préstamos en términos del FMI y bancos occidentales junto a paquetes de rescate draconianos, ventas de armamentos occidentales y programas de entrenamiento militar; todos respaldados por la amenaza de sanciones, golpes de Estado, invasiones y “revoluciones de colores” que ocurren con suficiente frecuencia como para recordarle a los Gobiernos del Sur Global que se mantengan en el redil. En Imperialismo, fase superior del capitalismo, Lenin describe la presión sobre los países ricos para que “se hagan imperialistas”: los ganadores en el mercado doméstico occidental invariablemente se consolidan y tienden hacia la monopolización; estos ganadores permanentemente son coordinados de forma incremental a través de bancos e intereses financieros; arrojar nuevas inversiones a un mercado madurado trae retornos cada vez más bajos que pueden ingresar en nuevos recientemente inaugurados, por lo que los financistas buscan colonias para obtener retornos altos sobre sus crecientes pilas de capital; las colonias también atienden sus intereses en trabajo y materias primas que son baratas (o, idealmente, gratuitas, mediante el robo).

Marini demuestra cómo esta dinámica puede conducir hacia el sub-imperialismo. El sub-imperialismo, escribe, es “la forma asumida por una economía dependiente cuando alcanza una fase de monopolio y capital financiero”, y tiene dos componentes básicos.

El primero es una política expansionista “relativamente autónoma” que funciona bajo el paraguas general de la hegemonía de los Estados Unidos.

El segundo es lo que Mauro llama una composición orgánica de capital “media”. Para explicar este concepto un ejemplo comparativo será suficiente: una economía con un alto grado de composición orgánica de capital es una donde los trabajadores usan maquinaria avanzada y costosa que en sí misma requirió mucho trabajo para producirla (la palabra “composición” se refiere a cuánto “trabajo muerto” se destinó a las máquinas sobre las que el “trabajo vivo” labora). Estos son los trabajadores en los laboratorios al vacío armando chips de computación nano-precisos. Una economía con una composición orgánica baja es una donde los obreros trabajan con sus manos o herramientas simples, cortando caña de azúcar empleando machetes como jornaleros. A su trabajo también lo llaman “no-calificado” y sus salarios son proporcionalmente más bajos.

En 1977, Marini argumentó que, en América Latina, sólo Brasil tiene tanto la composición orgánica media como la política expansionista relativamente autónoma. ¿Pero qué de hoy en día? ¿Y qué en otras regiones?

Generalizando el concepto

¿Existen sub-imperialistas en el sur de Asia? Pakistán ejerce sus ambiciones en Afganistán bajo la hegemonía estadounidense. Imran Khan fue derrocado en un golpe de Estado por retirar su apoyo a la ocupación de los Estados Unidos de Afganistán; sus sucesores han trabajado duro para probar su subordinación al hegemón. India interfiere en los asuntos de sus pequeños vecinos como Bután y lo hace también bajo la hegemonía estadounidenses; las corporaciones occidentales sin duda tienen una huella inmensa tanto en India como Pakistán.

En el Medio Oriente, Arabia Saudita y Turquía pueden considerarse como sub-imperialistas aunque ambos exhiben cómo cada sub-imperialismo es un caso particular. En África, Suráfrica ha sido analizado como sub-imperialista y la pequeña Ruanda pudiera perfectamente calificarse como una versión de África central.

¿Quiénes no califican? Ninguno de los socios de los Estados Unidos de los Cinco Ojos (Australia, Nueva Zelanda, Canadá o el Reino Unido), ni Japón, ni Israel, ya que todos son países de altos ingresos con composiciones orgánicas de capital más altas que “medianas”.

Ni China, Rusia o Irán caben dentro del molde sub-imperialista. Pueden ejercer hegemonía –o disputarla– en sus regiones, pero no lo hacen bajo el paraguas de la hegemonía estadounidense.

Esto nos lleva de nuevo a Brasil y los cambios en el mundo desde los escritos de Marini y Galeano sobre el sub-imperialismo.

Sub-imperialismo y multipolaridad

Hasta hace muy poco, la hegemonía unilateral de los Estados Unidos era el hecho básico de los asuntos mundiales.

Nadie pudiera disputar las invasiones estadounidenses de Granada, Panamá, Irak o Haití o las destrucciones de Yugoslavia y Libia. Pero Rusia e Irán sí desafiaron el plan de los Estados Unidos de desmantelar a Siria en 2015.

Cuando Yemen votó en contra de la invasión de Irak de 1990, se les dijo que había sido “el voto más costoso que alguna vez emitieran” y los castigaron económicamente. Pero en 2022 muchos países se mantuvieron neutrales respecto a la guerra ruso-ucraniana a pesar de las exigencias occidentales de que apoyasen a Ucrania. China e India ignoraron los reclamos de que dejen de comprar energía rusa, expandiendo una serie de opciones para comerciar commodities en divisas que no fueran el dólar. Los países africanos no necesitan rogarle a los bancos comerciales occidentales para el desarrollo de sus finanzas: pueden examinar las ofertas occidentales junto a las de la Iniciativa de la Franja y la Ruta china. En 2023, China gestionó un acuerdo de paz que restauró las relaciones entre Irán y Arabia Saudita.

Estos eventos revelan un cambio histórico de un orden mundial unipolar hacia uno multipolar. El mundo ha estado bajo la hegemonía angloamericana desde 1750. Existieron imperios mundiales antes de eso (notablemente el español y el portugués) pero China e India tenían el 25% de la economía mundial incluso en esos tiempos; unos cuantos siglos antes, previo a la devastación de las Américas, el mundo era aún más multipolar, si bien menos globalizado.

Si en efecto nos estamos alejando de un patrón histórico unipolar, los sub-imperialistas actuales tienen que replantearse unas cuantas cosas: el paraguas estadounidense ya no es lo que fue.

¿Sub-imperialismo o multipolaridad? ¿Cuál es el camino para Brasil?

Con Lula (Luiz Inácio Lula da Silva) de vuelta en la presidencia de Brasil desde 2023, el país enfrenta este preciso dilema. En sus Gobiernos anteriores, Lula actuó tanto como un multipolarista como un sub-imperialista. Un proponente temprano de la multipolaridad (previo incluso a que llegase el momento) a través de su apoyo a los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) y de la integración latinoamericana, el Brasil de Lula también desempeñó un papel sub-imperial, liderando la desastrosa y moralmente comprometida misión de la ONU para asumir la ocupación estadounidense de Haití. Algunos de los oficiales militares que dirigieron la ocupación de la isla caribeña ayudaron a derrocar al partido de Lula en el Golpe que condujo a su encarcelamiento y, eventualmente, a la presidencia destructiva de Bolsonaro.

Bolsonaro sin duda era simbólicamente sub-imperialista: saludó la bandera de los Estados Unidos y marchó bajo la israelí. Pero el mayor tiempo de su Gobierno fue caracterizado por su desastrosa respuesta al COVID-19, sus políticas genocidas contra los pueblos indígenas, y la incoherencia general de su política exterior. Bolsonaro participó en la artimaña de cambio de régimen en Venezuela, pero trató de mantenerse al margen de la guerra ruso-ucraniana.

Lula volvió al Gobierno en un contexto de movimientos de izquierda domésticos debilitados pero un contexto multipolar más fuerte. El Brasil de Lula votó junto a occidente en la condena de la invasión rusa de Ucrania, pero los diplomáticos rusos le dijeron que Rusia comprendía su voto.

Existen consideraciones económicas más allá de la composición orgánica de capital que puede conducir a los líderes del Sur Global de vuelta a los brazos criminales de los Estados Unidos: la dependencia en las exportaciones de recursos naturales y las importaciones de granos son tendencias que son difíciles de revertir, en especial en democracias como Brasil que son vulnerables a Golpes o regresiones cuando la derecha regrese al poder.

Tal vez Brasil pudiera ser la vanguardia de la multipolaridad en las Américas, o el agente sub-imperialista socavando a los BRICS desde adentro. El mundo en transformación incluye posibilidades jamás contempladas por Galeano, Marini o Lenin.

Fuente: Globetrotter

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En tres décadas han muerto más de 41.500 personas en accidentes laborales. [Honra, Memoria y Gloria a los héroes del trabajo caídos en el cumplimiento del deber de engrandecer a la Patria mediante el trabajo, para que todos podamos vivir mejor, y que junto a la 8ª, 9ª, 19.416 ava mil y otras Chiquichientas ava mil Banderas de todas las Legiones de Trabajadores de todas las ramas de la ciencia y el saber, repartidores y mujeres de la limpieza y la tela de gente más, que levantándose todas las mañanas para trabajar, constituyen la esencia sagrada de la Patria, de la nuestra y de las que no son nuestras, Denuncia sin cuartel y sin tregua de todos los poderes del Estado, y de todos los poderes que no son del Estado, sin salvar ni al gato, que maquinan por tierra, mar, aire, espiándonos a troche y moche, Unión Europea, Fondo Monetario Internacional, Pactos de Toledo, Prensa, Radio Y Televisión, contra los intereses de los trabajadores empeorando sus condiciones de vida para enriquecer a cinco (cuatro y el de la guitarra). ¡Vivan los ejércitos de trabajadores de España y del Mundo entero! Bueno, y menos miles de millones de euros de los trabajadores para la OTAN todos los años y más para la sanidad y enseñanza públicas (no regalándoselos ni a la sanidad negociante ni a la enseñanza negaciábula, dejando de saquear los fondos de la Seguridad Social, que son propiedad privada de todos y cada uno de los trabajadores que han cotizado) tampoco estaría nada mal]

 



En tres décadas han muerto más de 41.500 personas en accidentes laborales


Tercerainformacion / 14.04.2023

  • Casi dos personas al día murieron en accidentes laborales hasta febrero, la mayoría de ellos hombres.



114 personas han muerto en accidentes laborales durante los dos primeros meses del año. Eso es una media de casi dos al día, según las cifras provisionales del Ministerio de Trabajo. Aunque el total es inferior al mismo periodo de 2022, el dato de enero, con 63 decesos, fue mucho mayor que el de ese mes del año previo.

La mayoría de los fallecidos, 106, son hombres, mientras que las ocho muertes restantes corresponden a mujeres. De las 114 personas que murieron, 96 se encontraban en su jornada laboral, mientras que 18 perdieron la vida en accidentes ‘in itinere’, al ir o volver del trabajo. 

Para la CGT este problema laboral es una lacra “invisible”, que a menudo pasa desapercibida ante la opinión pública y que muchos de estos fallecimientos son evitables. En las tres últimas décadas han muerto más de 41.500 personas en accidentes laborales. Los especialistas en salud laboral, por su parte, han llamado la atención sobre los hechos que no se saldan con víctimas, por los datos que suponen en la salud y seguridad de las plantillas, a las que en ocasiones dejan secuelas.

Durante el mes de febrero se produjeron más de 12.000 accidentes in itinere, cuyas causas pueden ser los ritmos de trabajo y la carga mental

En el periodo de enero-febrero de 2023, los accidentes in itinere han aumentado considerablemente. En términos generales, durante el mes de febrero se produjeron 92.212 accidentes de trabajo con baja, mientras que el número de accidentes de trabajo sin baja fue 82.416. Comparando las cifras con el mismo periodo del año anterior, los accidentes con baja experimentaron un aumento del 1,8 % y los accidentes sin baja, un 5,9 %.

Dentro de los accidentes con baja, se produjeron 80.114 accidentes en jornada de trabajo y 12.098 accidentes in itinere. La variación en relación con febrero de 2022 se situó en el -0,2% para los primeros y en el 17 % para los accidentes in itinere.

Más accidentes en los desplazamientos de casa al trabajo y viceversa

Como reflejan los datos de la Estadística de Accidentes de Trabajo hasta febrero, respecto al mismo periodo de 2022, hay un aumento significativo en los accidentes in itinere. Este aumento es preocupante, ya que éstos no se producen desarrollando la actividad laboral y, por tanto, no tienen relación directa con las condiciones de seguridad presentes en los centros, procedimientos de trabajo, utilización de EPI, etc.

Por sectores económicos, en lo relativo a accidentes en jornada con baja, la industria manufacturera y la construcción continúan a la cabeza, a diferencia de los accidentes en jornada mortales que corresponden a transporte y almacenamiento y a construcción.

El sector que ha experimentado un descenso significativo en las cifras de siniestralidad ha sido el de Actividades sanitarias y servicios sociales, con un descenso del 51,9 % relacionado con la baja incidencia del covid en la actualidad.

En cuanto a los accidentes ocurridos durante la jornada de trabajo, 79.458 han sido leves y 560, graves.

28 ABRIL | DÍA DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

¿Salvar vidas o salvar beneficios? 

Las lesiones laborales son una de las materializaciones contundentes de la contradicción principal en el sistema económico actual: la explotación cotidiana del trabajador por parte del empresariado para obtener el máximo beneficio. Es indiscutible que uno corre el riesgo en su salud y el otro obtiene el beneficio y como máximo el riesgo en su capital.

En un día como hoy es necesario poner nombres y caras que representan a miles que no tenemos espacio para incluir aquí. Posiblemente las muertes, lesiones y enfermedades con motivo del trabajo sigan siendo una trágica lacra social pero lo peor sería que permanecieran invisibles para la sociedad.

Por todo esto y mucho mas, el próximo 28 de abril día de la seguridad en el trabajo, la CGT se concentrará contra los accidentes laborales en la ciudad de Valencia, para señalar una ves mas esta lacra de muertes silenciadas.



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viernes, 14 de abril de 2023

España, el país de la OCDE con mayor desempleo en febrero

 

España, el país de la OCDE con mayor desempleo en febrero

 

 

DIARIO OCTUBRE /  abril 14, 2023

 

 

Con una tasa de paro del 12,8% en el segundo mes del año, superaba cifras de Costa Rica, Grecia y Colombia.



En términos absolutos, era el tercer país con más parados, 3,027 millones, por detrás de Estados Unidos y Turquía.

 

España es uno de los países de la OCDE en que el paro bajó dos décimas en febrero, hasta el 12,8%, pero todavía sigue siendo el que tiene la tasa de desempleo más elevada y el que se mantiene más alejado, con mucha diferencia, de su mínimo desde el comienzo de la serie histórica en 2001.

Así lo ha indicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) este jueves en un comunicado en el que muestra la tasa de paro del conjunto de sus 30 miembros, que se mantuvo estable en febrero en el 4,8%, el nivel más bajo desde el inicio de sus estadísticas en 2001.

En febrero, el desempleo cayó o se mantuvo estable en más del 70% de esos países y España era uno de ellos. No obstante, de nuevo fue el que presentó la cifra más alta, seguido de Costa Rica (11,8% en diciembre, la última estadística disponible), Grecia (11,4%) y Colombia (10,6%).

España, de los más alejados de su mínimo histórico

España, además, fue uno de los países que más distancia marcó con respecto a su nivel mínimo histórico, a diferencia del resto. Así, con ese 12,8%, estaba muy lejos del 7,9%, su nivel más bajo alcanzado en mayo de 2007. El resto de países que más alejados estaban de sus mínimos históricos eran en febrero Grecia (3,9 puntos respecto al 7,5% que tuvo en mayo de 2008), Costa Rica (3,5 puntos respecto al 8,3% de septiembre de 2010) y Chile (3 puntos respecto al 5,6% de julio de 2013).

En ese mes, había seis miembros de la OCDE que registraron sus tasas más bajas de la serie que comenzó en 2001: Canadá (5%), Francia (7%), Alemania (2,9%), Corea del Sur (2,6%) y Eslovenia (3,2%), así como la zona euro (6,6%). Otros se encontraban también muy cerca, como Estados Unidos (3,6% en febrero, frente al 3,4% de enero de este mismo año).

En términos absolutos, España era en febrero el tercer país con más desempleados de la organización, con 3,027 millones, que eran menos que los 3,054 millones de enero. Sólo le adelantaban Estados Unidos (5,936 millones) y Turquía (3,514 millones), que tienen poblaciones mucho mayores.

RTVE / elcomunista.net

VÍA:elcomunista.net

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El ‘Homo sapiens’ cosía sus prendas como un zapatero hace 39.000 años


El ‘Homo sapiens’ cosía sus prendas como un zapatero hace 39.000 años

 TERCERAINFORMACION / 13.04.2023

Cuando aún no había agujas para enhebrar, en el Paleolítico superior, los auriñacienses confeccionaban su ropa mediante técnicas de perforación con punzón. Esto indica un estudio de arqueólogos franceses, en el que han participado científicos de la Universidad de Barcelona, tras el hallazgo de una tabla de hueso, en Gavà, Cataluña.


Tabla de perforación de cuero encontrada en Terrasses de la Riera dels Canyars de Gavà (arriba) y reproducción de la técnica utilizada hace 39.600 años para producir una línea de puntos (abajo). / Francesco d'Errico y Luc Doyon.

 

La confección de prendas ceñidas al cuerpo seguramente fue crucial para la supervivencia de las poblaciones paleolíticas que vivían en una era de ambientes muy fríos, hace unos 40.000 años. Sin embargo, aún no se conocían con exactitud las herramientas y técnicas utilizadas por las poblaciones auriñacienses —humanos anatómicamente modernos que convivieron con los neandertales— para fabricar prendas en pieles, miles de años antes de la aparición de las agujas con ojo, como las actuales, pero en hueso, en el territorio europeo.

Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Burdeos junto a colegas de la Universidad de Barcelona, liderados por Luc Doyon, informan del descubrimiento de una tabla de perforar cuero, encontrada en Terrasses de la Riera dels Canyars de Gavà, en Barcelona.

El objeto es un fragmento de pelvis de un gran mamífero, probablemente un caballo o un bisonte, con 28 perforaciones en su parte plana, y con una antigüedad de más de 39.000 años, que explicaría cómo cosían trajes más ajustados en cueros gruesos.

Hasta el presente, según un comunicado del equipo francés, se había asumido que la época de la invención de las agujas para enhebrar podría haber coincidido con la aparición de indumentaria entallada, incluso aunque esta herramienta no parecía lo suficientemente resistente como para perforar repetidamente el cuero.

Por otro lado, las agujas de hueso con ojo constituyen una tecnología relativamente reciente, ya que las primeras aparecieron hace entre 45.000 y 35.000 años, en Siberia y el norte de China, y, apenas unos 26.000 años atrás, en Europa. De ahí la pregunta sobre qué técnicas de costura usaban los pueblos prehistóricos antes de la invención de las agujas.

Consultado por SINC, Doyon, investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia, expone: “Tras el descubrimiento del intrigante objeto en Canyars, llevamos a cabo análisis microscópicos y diseñamos un protocolo experimental destinado a comprender qué útiles pudieron producir esas marcas, así como su origen más probable”.

Con esta prueba, los científicos pudieron constatar que era posible realizar señales idénticas perforando un cuero grueso para hacer “una línea de puntos necesaria para la fabricación de objetos impermeables en cuero”, en palabras del investigador. “Curiosamente, esta técnica coincide con la que hoy emplean los zapateros en las sociedades tradicionales”, agrega.

Una técnica utilizada en la costa este de España

“Este hallazgo nos ayuda a comprender mejor cómo cosían su ropa los primeros Homo sapiens de Europa, cuando la aguja no formaba parte de su caja de herramientas”, según valora Doyon. En efecto, los trabajos de experimentación señalaron que las perforaciones se realizaron con buriles líticos resistentes.

Su disposición sugiere que el artesano neolítico pretendía trazar una línea, a partir de diez agujeros equidistantes, separados por aproximadamente cinco milímetros entre uno y otro. En la superficie del hueso hallado en Gavà también hay cinco marcas adicionales de perforación, de dos o tres orificios cada una, y se descarta que fuesen meramente decorativas o constituyesen algún código de comunicación.

La explicación plausible, según los investigadores, es que esos huecos extra en la tabla se produjesen durante la fabricación o reparación de diferentes artículos de cuero. De hecho, los restos arqueológicos descubiertos en el yacimiento, atribuidos al periodo auriñaciense y fechados por radiocarbono, muestran que la técnica del punzonado fue utilizada por los humanos que vivían en la costa este de España, hace 39.600 años.

Esto significa que los cazadores recolectores del Paleolítico cosían ropa entallada de abrigo 14.000 años antes de la introducción de las agujas con ojo en Europa.

De tiempos anteriores se habían encontrado punzones de hueso en el sur de África (en sitios de 73.000 años de antigüedad) y en lugares del neandertal tardío en Europa, pero su uso para perforar cuero sigue siendo especulativo.

El equipo destaca que este descubrimiento proporciona información esencial para comprender la evolución de las técnicas relacionadas con la costura en el Paleolítico. 

REFERENCIA: 

Doyon, L. et al. «A 39,600-year-old leather punch board from Canyars, Gavà, Spain». Science (2023)

Fuente: Centre National de la Recherche Scientifique (CNRC), Francia

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Ardan los bancos. [Las cosas hay que comprenderlas así como yo comprendo a las perdices. Ahora bien, las perdices también me tienen que comprender a mí, porque yo soy tan hijo de Dios como ellas, y no hay derecho a que de golpe y porrazo aparezca una perdiz entrometiéndose en tu mismísima intimidad para rompete, jodete y estropéate la paz espiritual interior, de la que a mí me carcome, para darme las quejas de que ya la están mareando otra vez. Y conste que como ya he dicho yo las comprendo. Pero yo qué me sé de perdices. Es más, ni siquiera es de perdices el asunto, sino de trabajadores. El asunto es que el trabajo es el único que crea y puede crear la riqueza, y trabajar solo trabajan los trabajadores, pero que… Pero que quiere decir pero que, no se me vayan a confundir. Bueno, pues lo que yo digo. Si no es cosa de perdices y es cosa de trabajadores que creando cuanta riqueza existe no disfrutan de la riqueza creada por ellos mismos, esto va a ser cosa del sanguijuelo que crea la sanguijuela para que le chupe la sangre al trabajador, por lo tanto, el meneo hay que dárselo al sanguijuelo, al modo de producción capitalista, que lo tenía en la puntita de la lengua y no me salía. La crisis de 2008 marca el principio del proceso histórico que indefectiblemente llevará al fin del capitalismo para tener que ser sustituido por el socialismo, y todo lo que sea retrasar voluntaria o involuntariamente la instauración del socialismo para el trabajador no puede ser otra cosa que mayores penurias y calamidades. Y claro está, porque esto no es coser cantar y dos chuminadas al aire, nos hace falta a los trabajadores una organización política, no un figurin requefigurin, que nos vaya enseñando (no por favor, que no nos haga nada, sino que nos diga como lo tenemos que hacer) como se consiguen los mimbres para tejer el cesto del socialismo, porque dentro de los parámetros del capitalismo los problemas de los trabajadores no tienen solución, y menos todavía a partir de ahora]

 

Para Varoufakis, el sistema bancario no tiene arreglo. Hay que hacerlo saltar por los aires. Y hace una propuesta: ¿alocada? ¿imposible? Escapar de las redes bancarias no es nada fácil, pero el autor de este texto cree que es más sencillo de lo que parece.


Ardan los bancos


Yanis Varoufakis

El Viejo Topo

14 abril, 2023 

 


La crisis bancaria es esta vez diferente. De hecho, es peor que en 2007-08. En aquel entonces, podíamos culpar del colapso secuencial de los bancos al fraude al por mayor, a la generalización de los préstamos abusivos, a la connivencia entre las agencias de calificación y a los banqueros sospechosos de vender derivados.

Todo ello propiciado por el entonces reciente desmantelamiento del régimen regulador por parte de políticos criados en Wall Street, como el Secretario del Tesoro norteamericano, Robert Rubin. Las actuales quiebras bancarias no pueden achacarse a nada de esto.

Sí, el Silicon Valley Bank había sido lo bastante insensato como para asumir un riesgo extremo de tipos de interés mientras atendía a depositantes en su mayoría no asegurados. Sí, Credit Suisse tenía un sórdido historial con delincuentes, defraudadores y políticos corruptos. Pero, a diferencia de 2008, no se ha silenciado a ningún denunciante, los bancos han cumplido (más o menos) la normativa reforzada posterior a 2008 y sus activos eran relativamente sólidos. Además, ninguno de los reguladores de Estados Unidos y Europa podría afirmar de forma creíble –como hicieron en 2008– que les había pillado por sorpresa.

De hecho, los reguladores y los bancos centrales lo sabían todo. Tenían pleno acceso a los modelos de negocio de los bancos. Podían ver claramente que estos modelos no sobrevivirían a una combinación de aumentos significativos de los tipos de interés a largo plazo y una retirada repentina de depósitos. Aun así, no hicieron nada.

¿No previeron los funcionarios la huida en manada, presa del pánico, de los depositantes grandes y, por tanto, no asegurados? Tal vez. Pero la verdadera razón por la que los bancos centrales no hicieron nada ante la fragilidad de sus modelos de negocio es aún más inquietante: Fue la respuesta de los bancos centrales a la crisis financiera de 2008 la que dio origen a esos modelos de negocio, y los responsables políticos lo sabían.

La política posterior a 2008 de dura austeridad para la mayoría para la mayoría y socialismo de Estado para los banqueros, practicada simultáneamente en Europa y Estados Unidos, tuvo dos efectos que dieron forma al capitalismo financiarizado de los últimos catorce años. En primer lugar, envenenó el dinero de Occidente. Más concretamente, garantizó que ya no existiera un tipo de interés nominal único capaz de restablecer el equilibrio entre la demanda y la oferta de dinero, evitando al mismo tiempo una oleada de quiebras bancarias. En segundo lugar, como era de dominio público que ningún tipo de interés podía lograr a la vez la estabilidad de los precios y la estabilidad financiera, los banqueros occidentales supusieron que, si la inflación volvía a asomar la cabeza, los bancos centrales aumentarían los tipos de interés mientras los rescataban. Tenían razón: esto es precisamente lo que estamos hoy presenciando.

Ante la disyuntiva de frenar la inflación o salvar a los bancos, los comentaristas venerables apelan a los bancos centrales para que hagan ambas cosas: que sigan subiendo los tipos de interés al tiempo que continúan con la política de socialismo para los banqueros posterior a 2008, la cual, en igualdad de condiciones, es la única manera de evitar que caigan los bancos como fichas de dominó. Sólo esta estrategia –apretar la soga monetaria alrededor del cuello de la sociedad mientras se prodigan los rescates al sistema bancario– puede servir simultáneamente a los intereses de los acreedores y de los bancos. También resulta una forma segura de condenar a la mayoría de la gente a un sufrimiento innecesario (por precios altos evitables y desempleo evitable) mientras se siembra la semilla de la próxima conflagración bancaria.

Que no se nos olvide que siempre hemos sabido que los bancos no se diseñaron para ser seguros y que, en conjunto, forman un sistema constitucionalmente incapaz de respetar las reglas de un mercado que funcione correctamente. El problema es que, hasta ahora, no teníamos alternativa: los bancos eran el único medio de canalizar el dinero hacia la gente (a través de cajeros, sucursales, cajeros automáticos, etc.). Esto ha convertido a la sociedad en rehén de una red de bancos privados que monopolizan los pagos, el ahorro y el crédito. Hoy, sin embargo, la tecnología nos ha proporcionado una espléndida alternativa.

Imaginemos que un banco central proporcionara a todo el mundo un monedero digital gratuito, es decir, una cuenta bancaria gratuita con un interés equivalente al tipo de interés a un día del banco central. Dado que el sistema bancario actual funciona como un cártel antisocial, el banco central podría utilizar la tecnología basada en la nube para proporcionar transacciones digitales gratuitas y almacenamiento de ahorros a todos, con sus ingresos netos pagando bienes públicos esenciales. Liberados de la obligación de guardar su dinero en un banco privado, y de pagar un dineral por realizar transacciones utilizando su sistema, los ciudadanos serán libres de elegir si quieren utilizar instituciones financieras privadas que ofrezcan intermediación de riesgo entre ahorradores y prestatarios, y cuándo hacerlo. Incluso en tales casos, su dinero seguirá residiendo en perfecta seguridad en el libro mayor del banco central.

La hermandad de los de las criptomonedas me acusará de impulsar un banco central a lo Gran Hermano que vea y controle cada transacción que hacemos. Dejando a un lado su hipocresía –se trata de la misma banda que exigió un rescate inmediato del banco central a sus banqueros de Silicon Valley– cabe mencionar que el Tesoro y otras autoridades estatales ya tienen acceso a cada una de nuestras transacciones. La privacidad podría salvaguardarse mejor si las transacciones se concentraran en el libro mayor del banco central bajo la supervisión de algo así como un «Jurado de Supervisión Monetaria» compuesto por ciudadanos y expertos elegidos al azar y procedentes de un amplio abanico de profesiones.

El sistema bancario que damos por sentado no tiene arreglo. Esa es la mala noticia. Pero ya no necesitamos confiar en ninguna red de bancos privada, rentista y socialmente desestabilizadora, por lo menos no de la forma en que lo hemos hecho hasta ahora. Ha llegado el momento de hacer saltar por los aires un sistema bancario irredimible que beneficia a los propietarios y accionistas a expensas de la mayoría.

Los mineros del carbón han descubierto por las malas que la sociedad no les debe una subvención permanente por dañar el planeta. Es hora de que los banqueros aprendan una lección semejante.

Fuente: Other News.

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jueves, 13 de abril de 2023

La razón en la tormenta: memoria de Joan Robinson. [Si es que van como locos, y así se me van a estozolar, se me le van a joder los sesos o que me sé yo que otra avería o desgracia. Si es que la ciencia económica (la capitalista, oiga, que yo no me meto con nadie) se retrotrae, retrocede o recula que es una barbaridad. Y así no se puede. Y no se puede porque los actores principales de toda esta película de la economía que somos los trabajadores no nos enteremos. Y no nos enteramos porque no nos enteramos y como no nos enteramos pues que no nos enteremos. ¿O qué quieren ustedes que les diga, que nos enteramos? Pues, vale, para ustedes la perra gorda, que hoy me han cogido de buenas, lo voy a decir: señores míos, QUE NO NOS ENTERAMOS. Pero que no cunda el pánico, que los primeros que no se enteran son los economistas de postín y la florindanga filosófica que les acompaña, que el modo de producción capitalista no es un hecho natural inmutable, sino producto del desarrollo histórico, y como tal nació, creció, desarrolló y tiene que perecer lo mismo que nacieron, crecieron, se desarrollaron y murieron todos los modos de producción habidos antes del capitalismo. Y también, igual, igual, igualico que los distintos modos de producción anteriores al capitalismo se fueron sucediendo unos a otros, el sucesor siempre más perfecto que el sucedido, al capitalismo tiene que sucederle el socialismo, más perfecto que el capitalismo, y contra esto toda la mandanga de jarabes económicos, preces filosóficas, guerras, tomates y melocotones en almíbar, dentro de los parámetros capitalistas, para revitalizarlo, mantenerlo en pie para que siga rulando, póngase la OTAN y María Santísima como se quieran poner: castañetas, maños, castañetas, o sea, dicho en cristiano, pedo burra, nada. A Marx no se le puede enterrar (¡Ahí le hemos dado!, bueno, sin exagerar, ahí le tememos que dar), pero no porque yo lo diga, sino porque no ha muerto. Lo han querido matar, eso sí, en cuyo intento de asesinato ha participado la CIA, entre otros muchos matadores y golpetazos de estado, gastando miles de millones en financiar universidades o, profesores de postín, creando malabares guitarreros de a, ante, bajo, cabe, con y contra el marxismo mediante escuelas como las de Frankfurt de pos, semi pos y novo pos marxismo y otras tontadas. Pero que si quieres arroz, Catalina, las teorías marxistas (que no sólo consisten en levantar el puño y decir, Cuba sí. No hijo, no) parten de la realidad y esta es cambiante, andante, modificable, campechana sin monarca, etc., pero, su naturaleza no cambia. Y cierto que leer a Marx es más complejo y difícil que mear en una botella hacia arriba, pero quien sepa leer, sumar, multiplicar y dividir, podría entender, sin que para ello se tenga uno que jugar la vida, que a partir de la expresión elemental que presenta Marx de la esencia del funcionamiento del capitalismo: D – M … P … M´ - D´, y desarrollando esta expresión se llega a la demostración matemática de esta expresión: g´= p / o´ + 1 que es la que confirma la imposibilidad material de la existencia del capitalismo a partir de un determinado nivel de desarrollo del mismo. Y que no me miren con cara rara por esto, porque esto (demos por buena la redundancia de esto) es lo que expresa meridianamente claro la crisis de 2008. Y ahora, Watson, que este Watson se pensaba el muy cuco que lo iba a dejar tranquilo con lo elemental que es el asunto, porque no hacemos la probatina, ahora que va a florecer la flor y la fiesta de la libertad de expresión (que digo esto para que vean que yo también sé contar malos chistes) con las elecciones municipales de mayo, y para demostrar lo facilón que sería que los trabajadores entendiéramos, porque somos los actores principales de la película, oiga, y para que la dirección de la producción quede en nuestras manos que es donde debía (y tendrá que estar), porque no hacemos la probatina de exigir una horita a la semana en las televisiones públicas que los marxistas pudiéramos explicar esto, porque como el marxismo es una cosa vieja (así como yo soy Santa Teresita de Jesús) cualquier premio nobel de economía capitalista o del condumio televisivo tertulante habitual nos podría tapar la boca en un santiamén y dejarnos en ridículo, y ya luego nos tomábamos un par de cañas y unos tacos de tortilla (quien dice tortilla dice docena y media de langostinos cebra de Huelva, que era por poner un ejemplo) y quedábamos tan amigos hasta más ver.

 

Robinson, la economista de mayor talento del siglo XX, hizo más que nadie por desvelar las fragilidades del mítico edificio en que la se había convertido la teoría económica. Aquí la recordamos.


La razón en la tormenta: memoria de Joan Robinson

 

Ricardo Rodríguez

El Viejo Topo

13 abril, 2023 

 


“Cuando yo era estudiante, la economía vulgar se hallaba en un estado particularmente vulgar. Por un lado, el desempleo británico no bajaba de un millón; por otro, mi tutor me enseñaba que es lógicamente imposible que haya desempleo debido a la Ley de Say”. Son palabras escritas a mediados de siglo pasado por la economista británica Joan Robinson en su “Carta de una economista keynesiana a un marxista” y denuncian el mayor defecto de la doctrina económica dominante cuando ella comenzó sus estudios en la Universidad de Cambridge y, para nuestra desgracia, aún en nuestros días: el divorcio de la realidad.

Da igual cuántas veces sea desmentida por los acontecimientos a la vista de legos y doctos, la teoría se erige en una especie de teología y subsiste inalterable en lo sustancial e impermeable a la gravedad de los hechos, sean éstos el paro y la pobreza de millones de personas, la ruina de miles de negocios, la hambruna o la guerra.

La Ley de las salidas de Say enunciaba, en esencia, que en el capitalismo la producción de bienes generaba demanda agregada efectiva suficiente para absorber la totalidad de la oferta, salvados fugaces periodos de desajuste sectorial que el mercado reequilibraría por sí solo puliendo los precios, de tal modo que la sobreproducción y la desocupación generalizadas resultaban imposibles. En los años 20, en los que Joan Robinson era estudiante y según ella misma relató, la gran síntesis de los Principios de Alfred Marshall era reverenciada como si de la Biblia se tratase, y se dibujaba en la enseñanza de la economía un modelo atemporal de equilibrio en un mercado de competencia perfecta.

El problema radicaba, entonces como ahora, en la realidad. Por asombroso que parezca, para la doctrina económica convencional la Gran Depresión nunca pudo ocurrir. Tras el colosal y terrible baño de realidad que la Segunda Guerra mundial supuso, tal fe cayó en desgracia frente a la preeminencia institucional del pensamiento de Keynes, pero fue recobrando la hegemonía a raíz de la crisis de los 70. En el final del siglo pasado y el principio del presente, a partir de la derogación en Estados Unidos de la conocida como Ley Glass-Steagall, reguladora de los mercados financieros, se extendió en los principales países industrializados el desmantelamiento de los controles públicos de la economía. Las heridas de la catástrofe que siguió aún supuran en millones de familias y vidas rotas en todo el mundo. Y, sin embargo, las quiebras bancarias conocidas estas semanas y la persistencia en el error de entidades como el Banco Central Europeo prueban que la capacidad de aprendizaje de las élites políticas y económicas resulta ser estremecedoramente pobre.

Joan Robinson, para muchos, entre quienes me cuento, la economista de mayor talento del siglo XX, hizo más que nadie por someter a crítica y desvelar las fragilidades del mítico edificio en que la teoría económica se había convertido. Tuvo la oportunidad de participar en el selecto círculo de economistas (el Circus) que discutió la elaboración de la Teoría general de Keynes con el mismísimo maestro, para lo que fue convocada por el economista italiano Sraffa, quien en un celebrado artículo que había visto la luz en 1925 ya había cuestionado el paradigma de la competencia. Ella desarrolló la teoría de la competencia imperfecta desde Cambridge casi simultáneamente a la publicación en Harvard por Edward Chamberlin de su trabajo acerca de la competencia monopolista.

Todavía en aquella obra se sirvió de las herramientas de la ortodoxia neoclásica, pero más adelante rompió las costuras de Marshall y Pigou, e incluso rebasó la frontera de la revolución keynesiana, después de haber ejercido como su más concienzuda divulgadora. Se convirtió en la principal figura de la corriente poskeynesiana (de keynesiana de izquierdas se calificó ella desde muy pronto) con motivo de la polémica acerca de la medición del capital como factor de producción y su influencia en la distribución de la renta. Se suele aludir a ella como la “controversia de las dos Cambridge”, por referencia a la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, por un lado, y al Instituto Tecnológico de Massachusetts (en Cambridge, Estados Unidos), de la parte de los promotores de la síntesis neoclásica Samuelson y Solow.

La maduración más completa de sus ideas se concentra en La acumulación de capital, la más notable de sus obras, aquélla que la propia autora siguió considerando hasta el final de su vida como su mayor contribución a la teoría económica, aun reconociendo que se trataba de un texto de lectura difícil. El título coincidía con el del principal trabajo económico de Rosa Luxemburg, por quien Joan Robinson sentía profunda admiración y en quien encontró inspiradoras ideas para el estudio del desarrollo del capitalismo. También en Marx. A pesar de todas las diferencias, entendió que el progreso de la economía dependería de su esfuerzo por resolver los problemas que Marx había planteado. A él dedicó un ensayo que le granjeó la ira de no pocos devotos de una y otra escuela.

Su reproche principal a la teoría hegemónica apuntó siempre al árido formalismo de modelos estáticos que ignoraban la dinámica real de la economía, y que dejaban a aquella al margen de los verdaderos problemas de la sociedad a la que la teoría debía servir. De entre ellos, sobre todo el de intentar comprender de qué modo se distribuye el producto social entre las diferentes clases sociales.

La enumeración, incluso somera, de sus obras, de sus aportaciones y del sinnúmero de polémicas en las que intervino, siempre con tanta vehemencia como apertura de miras, rebasa en mucho la extensión de un artículo. Del juicio que mereció a los más ilustres economistas de su tiempo quedó constancia en las palabras de muchos de ellos. Keynes la tuvo por la más seria y brillante de sus discípulos. Schumpeter alabó su genuina originalidad y utilizó su primera obra, La economía de la competencia imperfecta, como libro de texto. El Nobel Amartya Kumar Sen, en cuyos estudios sobre las causas de la pobreza y del desarrollo humano puede rastrearse la huella de Joan Robinson, supervisora además de la tesis doctoral del economista indio, la definió como “totalmente brillante, pero vigorosamente intolerante”. Expresión esta última que alude con seguridad a un temperamento enérgico del que también quedaron numerosos testimonios, así como a la fuerza de sus convicciones, señales de su honestidad intelectual ajena a cualquier dogmatismo.

“Desearía que dejaran de halagarme y en su lugar respondieran a las cuestiones que planteo”, espetó en su madurez a sus colegas de profesión, en un periodo en el que comenzó a cuestionarse el propio modelo de crecimiento económico. Son el rigor con el que afronta los problemas económicos, su férreo realismo y su capacidad para captar las ideas útiles sin mirar tribu de procedencia –virtud de ella que sedujo a Galbraith– los rasgos que hacen imprescindible, para comprender nuestro turbulento presente, recuperar el legado de Joan Robinson.

Por supuesto, por su condición de mujer, en un terreno de tan escasísima presencia femenina en su época como la economía, y por su permanente crítica a las ideas dominantes pagó un alto precio. Su genio fue tan manifiesto que no quedó otro remedio que reconocerlo. Pero en Cambridge sólo se la contrató como profesora ayudante, sin que se le concediera la cátedra hasta los 62 años de edad. Se barajó su nombre como candidata al Nobel que, por supuesto, jamás se le concedió. Y aún hoy es tarea imposible encontrar ninguno de sus libros en español, salvo viejos ejemplares de segunda mano de ediciones hace mucho descatalogadas, incomprensible injusticia que algún editor audaz debería atreverse a remediar.

Joan Robinson habla a nuestro presente y su voz va más allá de las fronteras de la academia (hay que estudiar economía para “evitar ser engañados por los economistas”, dijo). Ella puso sobre la mesa los problemas cruciales que siguen siendo los nuestros. “¿Quién se atreve a negar que el futuro es incierto…?”, se preguntó en un delicioso librito titulado Herejías económicas. “Incluso si las crisis que están apareciendo se superaran y estuviéramos frente a una nueva era de prosperidad, todavía persistirían los problemas más profundos”.

Ella dedicó su vida a afrontarlos. Lo mismo deberíamos hacer nosotros.

Fuente: eldiario.es

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Un pueblo es, María Ostiz