jueves, 18 de julio de 2013

AUNQUE RUBALCABA SE VISTA DE SEDA, RUBALCABA SE QUEDA



La emoción de censura: combate amañado

Anibal Malvar 
Sociología crítica 
18.07.2.013

Al parecer, Alfredo Pérez Rubalcaba,  cual hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor, le va a poner una moción de censura a Mariano Rajoy porchori, trincón, sobrecogedor, y por perder dinero con la política cobrando sobresueldos. Gracioso es que se enfrenten ahora el PP y el PSOE por un quítame allá esas cajas B, cuando hace poco más de un año ambos partidos de izquierda morigerada firmaron a dos manos la reforma constitucional que permite robar al obrero para pagar al Estado lo que al Estado le están robando los bancos, por decirlo cortamente. O, por decirlo más cortamente, por obligar al ciudadano a pagar falsas deudas -generadas tras subvencionar gratis a los bancos- antes que garantizar los servicios sociales, sanitarios y educativos mínimos de la población. O, por llevarlo a la cortedad más monterrosiana, por robarle al dinosaurio para dárselo a la glaciación.

El problema de Alfredo Pérez Rubalcaba, presunto socialista