lunes, 4 de febrero de 2019

PUBLICADO EN EL POLLO URBANO.ES

Eje central del marxismo: el desarrollo del ser humano / Manuel Sogas


Por Manuel Sogas Cotano
Concebir al marxismo (materialismo histórico, su filosofía, y materialismo dialectico, su ciencia) como un dogma de fe es tanto como reconocer explícitamente la supina ignorancia…
…o la mala fe de quien así lo conciba, y reducirlo a un simple tratado de economía o una simple teoría política sin más, significa el equivalente a una variante de la ignorancia o mala fe mencionadas.
   “La filosofía de Marx […] representa una protesta contra la enajenación (una absoluta carencia de conocimiento profundo de sí mismo –conciencia personal- y del papel que desempeña el sujeto en la vida y en la historia –conciencia social-) , su pérdida de sí mismo y su transformación en cosa; es un movimiento contra la deshumanización y automatización del hombre, inherente al desarrollo del industrialismo occidental. Es despiadadamente crítica de todas las “respuestas” al problema de la existencia humana que tratan de aportar soluciones por la negación o simulación de las dicotomías inherentes a la existencia humana […] y cuya esencia misma es la preocupación por el hombre y la realización de sus potencialidades […] Marx contempla al hombre en toda su concreción, como miembro de una sociedad y una clase dada y, al mismo tiempo, como cautivo de estas. La plena realización de la humanidad del hombre y su emancipación de las fuerzas sociales que lo aprisionan está ligado, para Marx, al reconocimiento de estas fuerzas y al cambio social basado en este reconocimiento.
    […] La filosofía de Max (el materialismo dialéctico) es una filosofía […] imbuida de fe en el hombre […] para liberarse y realizar sus potencialidades […] Si el pensamiento Occidental, del siglo XIII al XIX (o quizás, para ser más exacto, hasta el estallido de la primera Guerra Mundial en 1914), fue un pensamiento de esperanza, una esperanza enraizada en las ideas de los profetas y el pensamiento greco-romano, los últimos cuarenta años han sido de un pesimismo y una desesperanza crecientes (ha de tenerse en cuenta que esta afirmación fue realizada en la década de 1960, por lo que de actualizarse en 2018, habría que cifrar tales pesimismo y desesperanza en un siglo aproximadamente) […]. Si no podemos salir de esta desesperanza, es posible que aún podamos sostenernos algún tiempo sobre la base de nuestra fuerza material pero, a la larga, la perspectiva histórica de Occidente estará condenada a la extinción física o espiritual.
    […] El mundo se desangra hoy entre dos ideologías rivales: la del “marxismo” y la del “capitalismo” […]. Aunque la verdad es que la Unión Soviética es un sistema de capitalismo conservador de Estado y no la realización de un socialismo marxista y aunque China niega, por los medios que emplea, esa emancipación de la persona humana que es el fin mismo del socialismo, ambas utilizan la fuerza del pensamiento marxista para atraer a los pueblos de Asia y África […], e identificando al marxismo y el socialismo con el capitalismo de Estado soviético y el totalitarismo chino […], hay que entender el pensamiento de Marx y descartar la imagen ignorante y deformada del marxismo.
  […] La crítica a Marx es, sin embargo, algo muy distinto del juicio acostumbrado, fanático o condescendiente, tan característico de las opiniones actuales sobre él. Estoy convencido de que sólo si entendemos el sentido real del pensamiento de Marx y podemos diferenciar, en consecuencia, del seudomarxismo ruso y chino, seremos capaces de entender las realidades del mundo de hoy y estaremos preparados para enfrentarnos realista y positivamente a su reto […], la persona de Marx, como sus ideas, han sido calumniadas y difamadas por muchos autores.
   […] Se hacen continuas referencias a Marx y a marxismo en la prensa, los discursos políticos, los libros y artículos escritos por estudiosos de las ciencias sociales y filósofos respetables; no obstante, con pocas excepciones, parece que los políticos y periodistas jamás han echado siquiera una mirada a una línea escrita por Marx y que los estudiosos de las ciencias sociales se contentan con un conocimiento mínimo de Marx. Aparentemente se sienten seguros actuando como expertos en este tema, puesto que nadie con prestigio y posición en el reino de la investigación social pone en cuestión sus ignorantes afirmaciones.
EXTRACTO DEL PREFACIO DEL LIBRO MARX Y SU CONCEPTO DEL HOMBRE, ERICH FROMN, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA. TERCERA REIMPRESIÓN EN ESPAÑOL, 1970
 Dicho Libro de 172 páginas es un Breviario del Fondo de Cultura Económica.
Mao, RD, Diciembre 2018
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VENEZUELA, SOLO LAS MALAS BESTIAS INSENSIBLES COMO PEDRO SÁNCHEZ O EL DIARIO DE SEVILLA, ENTRE OTRAS MUCHAS MALAS BESTIAS Y NUBES DE IGNORANTES, APOYAN Y FOMENTAN EL DERRAMAMIENTO DE SANGRE ENTRE TRABAJADORES EN VENEZUELA (EL DERRAMAMIENTO DE SANGRE SOLAMENTE SE EVITARÁ SI SOMOS CAPACES DE DEMOSTRAR UNA GRAN MAYORÍA QUE NO HEMOS SIDO ENGAÑADOS POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y DECLARACIONES DE FANTOCHES)

Declaración internacional
Por una solución democrática, desde y para el pueblo venezolano


02/02/2019 | Colectivo

Por una solución democrática, desde y para el pueblo venezolano
Detener la escalada del conflicto político en Venezuela. Contra la intervención imperial
Venezuela vive una crisis sin precedentes, que se ha venido agravando paulatinamente en los últimos años, al punto de afectar dramáticamente todos los aspectos de la vida de una nación. El colapso de los servicios públicos, el derrumbe de la industria petrolera y la caída extraordinaria del PIB, la hiperinflación, el aumento vertiginoso de la pobreza, la migración de millones de personas definen esta crisis, entre otros factores. La conflictividad política ha escalado a niveles muy peligrosos, socavando el estado de derecho, el marco de convivencia social y la salud de las instituciones. La población del país se encuentra en un estado de absoluta vulnerabilidad.

El Gobierno de Nicolás Maduro ha avanzado hacia el autoritarismo, suprimiendo de facto numerosas formas de participación popular que habían logrado establecerse desde los inicios del proceso bolivariano. Ha aumentado la represión ante las numerosas protestas y muestras de descontento social; ha secuestrado la vía electoral como mecanismo de toma de decisiones colectivas; y ha gobernado al margen de la Constitución, aplicando un estado de excepción permanente. Mientras tanto, se avanza en la profundización del extractivismo y en la aplicación de políticas económicas de ajuste que favorecen a corporaciones transnacionales, e impactan negativamente en la sociedad y la naturaleza.

En paralelo, los sectores extremistas del bloque de oposición que lograron encabezar distintas movilizaciones han impulsado varios llamados a una salida forzada y radical del Gobierno de Maduro (en 2014 y 2017), lo cual ha generado serias confrontaciones violentas y ataques a infraestructuras. Esto ha contribuido al estrangulamiento de la vida cotidiana de millones de personas, y a una severa afectación a los marcos de convivencia pacífica. Adicionalmente, en el marco de un auge y alineamiento de las derechas en América Latina, se intensificó la intervención foránea, principalmente del Gobierno de los Estados Unidos, el cual desde 2015 ha asumido una posición mucho más agresiva con Venezuela, a través de Órdenes Ejecutivas, declaraciones amenazantes, creación de lobbies regionales e internacionales contra el Gobierno de Maduro y sanciones económicas que impactaron en la economía nacional. Otros actores internacionales como China y Rusia también inciden en el curso de los acontecimientos según sus propios intereses, configurando una situación geopolítica sumamente tensa.

La autoproclamación del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela para encabezar un gobierno de transición, el 23 de enero de 2019, ha desatado una nueva escalada de la crisis. Este intento de crear un Estado paralelo en el país encontró un rápido reconocimiento del gobierno de los Estados Unidos, así como de otros países aliados como Canadá, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Ecuador, Paraguay, entre otros.

La creación de un Estado paralelo centrado en la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio, apoyado por EE UU y el llamado Grupo de Lima, abre el escenario para la profundización de la crisis y el desencadenamiento de un conflicto interno armado, una guerra civil con participación internacional. Un escenario devastador para la población y para la República venezolana, la cual podría desmembrarse y ser objeto de rapiña por diferentes intereses internacionales, como ha sucedido en otras regiones del mundo como consecuencia de intervenciones imperialistas recientes.
La agresiva presión del Gobierno de los Estados Unidos, así como las confrontaciones diplomáticas entre este y el Gobierno venezolano, crean situaciones muy peligrosas.