martes, 24 de enero de 2017

CON EL PP-PSOE-C´s O CUALESQUIERA QUE SEAN OTROS PARTIDOS QUE NO PROPUGNEN LA SUPERACIÓN HISTÓRICA DEL CAPITALISMO, LO QUE NOS ESPERA ES POBREZA, Y POR SUPUESTO, UNA NUEVA GUERRA, A TRAVÉS DE LA CUAL LOS GRANDES CAPITALISTAS (LOS "BUENOS" Y LOS "MALOS") SIGAN ACRECENTANDO SUS CAPITALES. PERO ESO SÍ, PINTIÑO, MORRIÑO Y LADRILLIÑO, METEN UNOS GOLES ACOJONANTES.


  

Se desploma la riqueza de las familias españolas… excepto en las más ricas

Por Kaos. Laboral y economía
24.01.2017

La riqueza mediana (es decir, el punto medio en que el 50% de los casos están por encima y el otro 50%, por debajo) de los hogares españoles medida en términos netos se situó en 2014 en 119.400 euros, lo que supone una reducción del 22,1% desde 2011, de acuerdo con la Encuesta Financiera de […]














La riqueza mediana (es decir, el punto medio en que el 50% de los casos están por encima y el otro 50%, por debajo) de los hogares españoles medida en términos netos se situó en 2014 en 119.400 euros, lo que supone una reducción del 22,1% desde 2011, de acuerdo con la Encuesta Financiera de las Familias que ha publicado hoy el Banco de España.

Esta estadística sale a la luz cada tres años desde 2002, según recoge la agencia Efe, por lo que la edición de 2014, para la que se han analizado 6.120 hogares, es la quinta. El Banco de España detalla que la reducción de la riqueza neta entre 2011 y 2014 fue generalizada con las excepciones de los hogares de mayor renta y aquellos en los que el cabeza de familia tiene entre 65 y 74 años, los cuales experimentaron aumentos en el valor mediano del 4,3% y el 5,6%, respectivamente. En ese sentido, la caída de riqueza más acusada se registró en los hogares más jóvenes y los de menor riqueza.

Entre finales de 2011 y finales de 2014, la riqueza neta mediana de los hogares disminuyó más que la media (22,1%, frente al 7,7%), dado que las disminuciones de la media fueron mayores para los deciles más bajos de la distribución de la riqueza.

Mientras tanto, la renta mediana (en términos brutos, antes de impuestos y cotizaciones) bajó un 9,7%, hasta los 22.700 euros, siendo más alta en los hogares con mayor nivel de educación y donde el cabeza de familia trabaja por cuenta ajena, algo que ocurría al contrario la anterior edición, donde lograba mayor renta el trabajo por cuenta propia.

Esta caída de la renta se observa en todos los grupos, aunque es más pronunciada en los hogares de mayor renta, por el impacto de las no laborales, los jóvenes y los trabajadores por cuenta propia, mientras que aumentó para los jubilados, en un 11,3%.

En términos de riqueza, la encuesta revela que en 2014 el 98,4% de las familias poseía algún tipo de activo, real o financiero, la mayoría reales (80,2 % de los casos) -es decir, vivienda, propiedades inmobiliarias, negocios, joyas, etc-.

En un 46% de los hogares la vivienda es el activo más importante, una proporción que pierde peso en favor de otras propiedades inmobiliarias y negocios para los niveles de renta más elevados. En esos tres años, el valor de los activos reales bajó del 84,6% al 80,2% de los activos totales y también se redujo el peso de la vivienda principal, que pasó de ser el 51,26 % al 46 % de los activos como consecuencia del descenso entre los hogares jóvenes.

En cuanto al 1% de los hogares más ricos, ha reducido su peso en la renta en estos tres años -pasa del 9,04% al 7,73% del total-, pero ha incrementado el de su riqueza -aumenta del 16,87% al 20,23% del total-. Esto se debe en parte a la evolución del precio de los activos reales, ya que mientras la vivienda se ha devaluado (representa el principal activo de los hogares más pobres), la cotización de los activos bursátiles ha crecido.

Agencias/Prensa

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UN ANÁLISIS SOBRE LA POLÍTICA DE PEDRO SÁNCHEZ



La planificada muerte política de Pedro Sánchez

Rebelión
Cuarto Poder
21.01.2017


A la memoria de Manolo Ramiro

Terminará siendo una figura trágica. Lo intentó y no pudo. Ahora quieren asegurarle una muerte política indigna. Lo de Patxi López ha sido todo menos inesperado; a algunos nos sorprendió que no lo hiciera antes, hasta Luena –tú, Cesar, tú– parece que cambió de bando. Amistad y política nunca fueron cosas fáciles. Si las personas hacen la historia en condiciones dadas, hay siempre un margen para la autonomía y para la voluntad. Si todo estuviera determinado, la traición no tendría cabida.

He escrito mucho sobre Pedro Sánchez y siempre me ha asombrado su capacidad para arriesgarse por y para el PSOE; su inaudito esfuerzo por impedir la decadencia de un partido que ha sido, en lo fundamental, el partido del régimen. Ahora que en Podemos se abre un debate bastante viejo y simple sobre el PSOE y su futuro, convendría no olvidar el pasado reciente. La tarea de Pedro Sánchez fue muy clara desde el principio: frenar la caída del PSOE e impedir en la izquierda la hegemonía de Podemos. Nunca, nunca dejó de tener esta idea en el centro de su táctica política. Quería ser un nuevo Felipe González, reconstruir un proyecto autónomo capaz de ser alternativa a la derecha realmente existente y –es lo fundamental– impedir que a su izquierda surgiera una fuerza que lo obligase a negociar y, por lo tanto, compartir escaño y programa. Hay que insistir, el bipartidismo ha sido y es un modo de organizar el poder para que los que mandan y no se presentan a las elecciones, nunca puedan ser cuestionados. La clave está en la izquierda, no en la derecha, en un sentido muy preciso: la derecha va siempre unida y la izquierda debe unificarse en torno al Partido Socialista.

Pedro Sánchez ha seguido siempre este guión. Por eso rechazó el gobierno de coalición y se polarizó fuertemente con la derecha política. ¿Cuál era la debilidad de su proyecto? Que necesitaba el apoyo de los poderes fácticos, específicamente, económico-financieros y mediáticos. Negoció con ellos y no logró convencerlos. Pedro Sánchez insistía una y otra vez: el problema era la crisis del régimen y detrás de esa crisis están Podemos y Unidos Podemos. Él era el único capaz de vencerlo, pero para ello necesitaba autonomía y polarizarse fuertemente con la derecha. Él y su comité federal lo tuvieron claro después del 20D: no gobernar con Podemos desde una estrategia de erosión electoral, división interna y de cuestionamiento de su secretario general. No era una cuestión personal, ni siquiera partidista: salvar al régimen y situar en su ej