lunes, 8 de mayo de 2017

VENEZUELA DE REFILÓN, PERO PARA VERGUENZA, SI ES QUE LA TUVIERAN, DE LOS PERIODISTAS GUAY ESPAÑOLES VALE; PARA LOS TERTULIANOTES DE LA POLIT-MOJIGANGA TAMBIÉN, Y PARA LA COPE, QUE ES UNA EMISORA DE RADIO DE UN ESTADO EXTRANJERO, EL VATICANO, TAMBIÉN



La III Guerra Mundial

  • La III Guerra Mundial
Aristófanes Urbáez
Listín Diario / Santo Domingo / República Dominicana
08.05.2017
*Alfredito Freites, primero, que escribe bien; segundo, que tiene un amplio bagaje como reportero y como columnista, compró “El libro rojo de Mao Zedong”, en un viaje a la excolonia portuguesa en China de Macao y debo aclarar que en la UASD de los 70, tanto el Gordo Oviedo Landestoy, como el ahora perremeísta, Ivancito Rodríguez, lo recitaban de memoria. En ese libro, El Gran Timonel de China (la pobre), decía que China no harían nada para desatar la III Guerra Mundial, pero que si las fuerzas imperiales la desataban, ellos la ganarían, y ponía de ejemplo la Primera, la de octubre, que trajo el primer país socialista del mundo (Rusia); la II, que puso a todo el este europeo, hasta Alemania del Este, bajo el dominio de la URSS. (Hay que decir, además, que lo rusos, que perdieron más de 20 millones de ciudadanos y soldados, ganaron la batalla de tanques más grande de la humanidad hasta ahora, (la de Kurs), y llegaron a Berlín con un millón de soldados y 400 mil tanques, aunque antes, jovencitos fanatizados por Hitler y con una nueva arma (lanzador de cohetes antitanques desde el hombro) hicieron banquete con los tanques rusos, sin rendirse. Los que se rindieron, lloraban desconsoladamente.
Los rusos, comoquiera, cogieron la Cancillería, rodeada de canales, donde estaba Hitler.
*El Papa Francisco, ha dicho más de una vez, que esta guerra de baja intensidad que abate a varios países en la III Guerra Mundial. La China de hoy, en la última reunión de su Comisión Mililtar, bajo el mandato de XI Jinping, dividió sus Fuerzas Armadas en 54 ejércitos, aunque con los 5 puntos esenciales de su política exterior: no agresión, coexistencia pacífica, no injerencia y resolver las disputas mediante el diálogo franco entre las partes. Eso no impide que pensadores y teóricos de la conspiración, aseguren que EEUU ataque a China, la que lanzará al mar dos portaviones más en estos días.

¡Dios nos libre! Ya USA bombardeó la embajada china en Serbia, cuando la guerra de Yugoslavia, con bajas y China sólo protestó.
¿Será siempre así? ¡Ojo al Cristo!

1.- RESPECTO A VENEZUELA,  habiendo tantos gobiernos malos en América Latina, los Vargas Llosa, Montaner, Oppenheimer y la SIP, se han propuesto tumbar el gobierno de Nicolás Maduro, porque son propagandistas de la oligarquía financiera que monopoliza el poder mediático antiprogresista en el mundo y son enemigos jurados de los pobres, que se los está llevando Satán, no solo en España, sino en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Perú, México, Panamá, Colombia y los demás países de Centroamérica con excepción de Nicaragua y El Salvador, que no es que no tengan problemas, pero luchan más que los otros para resolverlos en favor de los más. Esos gobiernos derechistas en AL y una oligarquía que se hizo con el petróleo, racista, asesina y violenta (la prueba, los 200 paramilitares descubiertos en Caracas, en la residencia del papá de la actriz cubana, María Conchita Alonso, para asesinar a Chávez en Miraflores, después de derrotado el primer golpe de Estado, en 2002), que hoy pinta el cuadro al revés. Pedían una Constituyente, pero hoy no la quieren. Toda la violencia, boicot y fraude, los dirige ella, aliada con los cárteles colombianos, que extraen los combustibles y el dinero del vecino porque los dólares del narco son inacabables.
La experiencia mundial es que las alianzas cívico-militares, son difíciles de derrotar, y ahí están Nicaragua y Surinam, en AL, para demostrarlo. Decía Bashar Al Assad, que en Siria, durante la famosa ‘Primavera’, los grupos opositores mataban a su propia gente para culpar a su gobierno. Mucha sangre, pero están peleando todavía. Nadie en AL ha hecho un millón 600 apartamentos para la gente; ni cubre la matrícula de todos los estudiantes gratis, desde el preprimario a la universidad. No estamos en Brasil: a esa oligarquía cerrada y terrorista, la está contando por la ola de conservadurismo y terrorismo mediático que recorre el mundo. Todos que opinen como quieran. ¿O acaso eso no es la libertad de prensa?

2.- EL MUNDO VIVE  en una encrucijada que no da esperanza de que las cosas vayan a salir bien. Todos los organismos internacionales o están vendidos al capital financiero (ficticio), o no sirven para mediar frente a esta ofensiva del gran capital, pues según el excandidato de “La Francia Insumisa”, Juan Luis Mélenchon, dijo que ocho ricos tienen el capital que necesita la mitad de la humanidad para vivir, mientras el cambio climático y el hambre se enseñorea en la faz de la tierra produciendo hambre y acabando con las materias primas (commodities) a tiempo que los pobres no tienen trabajo o son empleados en servidumbres, o que los ricos no quieren sindicatos ni movimientos que exijan un pago adecuado para los que venden su fuerza de trabajo. No hay que ser un sabio, y tal como dice el papa Francisco el mundo vive una guerra de “baja intensidad” que amenaza con arrasarlo todo. Apoyada por los medios de comunicación y los grupos terroristas financiados por los países que pretenden quedarse con las riquezas que quedan en el planeta. El que no ve eso es porque es un “alienado” que solo sirve para hacer corro, pero no para adherirse a la lucha de la dignificación del ser humano. Nunca la humanidad ha vivido un momento tan peligroso para la vida humana, porque nos levantamos todos los días con la desazón de que estamos frente al Armagedón.

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EE.UU.: ¿CON AMIGOS CAPITALISTAS COMO ESTOS PARA QUÉ QUEREMOS ENEMIGOS?


La indignante reclamación de Estados Unidos a Camboya

Rebelion
TopoExpress
08.05.2017


Durante la guerra de Vietnam, Camboya fue bombardeada (1965-1973) secreta e ilegalmente por los B-52. Decenas de miles de personas fueron asesinadas, cientos de comunidades campesinas destruidas, hasta dos millones de campesinos se refugiaron en la capital, Phnom Penh, huyendo de las bombas. Ahora los verdugos quieren que las víctimas paguen los gastos humanitarios ocasionados por su agresión imperialista. 
 
Parece un cuento del género del surrealismo trágico o de novela negra surrealista, no sé si existen, pero William Heidt, el embajador de los Estados Unidos en Camboya, ha pedido al gobierno camboyano la devolución con intereses de un crédito que Estados Unidos concedió a uno de sus gobiernos títeres en la región durante aquella época, un gobierno que había llegado al poder en un golpe organizado por los propios Estados Unidos.

El gobierno del general Lon Nol pidió el crédito para hacer frente a la crisis humanitaria creada por las bombas lanzadas desde los mortíferos B-52. Ninguno de los gobiernos posteriores ha aceptado la deuda. La han considerado ilegítima. Ni tan siquiera cuando Camboya se dotó de un gobierno elegido en las urnas al final de su guerra civil en el último decenio del siglo XX cuando los Jemeres Rojos fueron definitivamente derrotados y Camboya se integró cabalmente en la Comunidad Internacional.

Los camboyanos consideran que la deuda fue contraída por un gobierno ilegal e ilegítimo que en 1970 había derrocado mediante un golpe de Estado al Rey Norodom Sihanouk. El monarca había mantenido contra viento y marea neutral a Camboya en la guerra de Vietnam. El crédito fue concedido después de que el nuevo gobierno golpista, contra el deseo mayoritario de los camboyanos, se pusiera al lado de Estados Unidos contra Hanoi; ascendió a 274 millones de dólares y fue utilizado en su mayor parte para alimentar y vestir a los campesinos refugiados en la capital de los bombardeos estadounidenses y otra parte para comprar armas. Por eso los camboyanos consideran la reclamación americana ilegítima e inmoral.

Los bombardeos se habían iniciado en 1965 para acabar con el suministro de armas al Vietcong a través de la ruta Ho Chi Minh, pero en 1969 el Presidente Nixon y su secretario de Estado Kissinger mandaron sembrar de bombas a Camboya. Como criminales que esperan la noche exigieron al Pentágono hacerlo de manera secreta. Era una orden ilegal, porque el Congreso tenía que aprobar la declaración de guerra, algo que nunca sucedió. Fue uno de los motivos –la opinión pública se enteró en 1973– que ayudaron al hundimiento de Nixon. Según el Centro de Estudios del Genocidio de la Universidad de Yale c