domingo, 4 de marzo de 2018

8M & HUELGA FEMENINA



8M & Huelga Feminista
Por qué mujeres del todo el mundo planean hacer huelga el 8 de Marzo

Rebelió
http://inthesetimes.com/
03.03.2018

Entrevista a Cinzia Arruzza y y Tithi Bhattacharya, organizadoras en Estados Unidos de la huelga internacional de mujeres.



 -Sarah Jaffe: Empecemos hablando un poco sobre la huelga de este año. ¿Cuáles son los planes y por qué habéis decidido volver a hacerla este año? 

TB: Creo que todo el mundo recuerda el contexto de la huelga del año pasado, que comenzó con un nivel extraordinario de coordinación internacional entre feministas de todo el mundo. Este año, el contexto es el mismo y, en el caso de EE UU, se ha visto agravado de alguna manera por la elección de Donald Trump. La conclusión lógica era que se repitiera este año, tanto a escala internacional como en EE UU. 

CA: El 25 de noviembre también hubo una jornada internacional contra la violencia machista. Lamentablemente no en EE UU, pero en todo el mundo hubo manifestaciones masivas. El éxito de aquella jornada de movilización también dio el impulso para pensar que era posible organizar otra huelga este año. 

-SJ: Hablemos de la historia de huelgas de mujeres, pues es algo que lleva varias décadas comentándose en el movimiento feminista, pero que vuelve a la palestra ahora

CA: Las huelgas de mujeres no son exactamente una novedad. El precedente se produjo en la década de 1970, con la huelga de mujeres en Islandia por la igualdad salarial 1/. Hace ahora dos años, el movimiento feminista polaco decidió recuperar esta forma de lucha y organizar una huelga de mujeres en Polonia en contra de la prohibición del aborto en su país. Lo mismo ocurrió en 2016 en Argentina, con oleadas de huelgas y movilizaciones de mujeres en contra de la violencia machista. A partir de ahí, y especialmente dado el gran éxito de estas movilizaciones y huelgas en Argentina y Polonia, surgió la idea de tratar de organizar una huelga internacional el 8 de marzo. Las huelgas de mujeres son un instrumento de movilización muy potente para el movimiento feminista, porque no solo sacan a la luz la victimización de las mujeres, sino también el poder que tienen las mujeres en la medida en que son trabajadoras que trabajan tanto en el mercado laboral formal como en la esfera de la reproducción social, en el hogar, etc. Muy a menudo, este trabajo no se reconoce ni se valora como es debido. 

TB: Incluso el año pasado, cuando se convocó, hubo algunas reticencias con respecto a la palabra huelga, porque tal como se entiende en general, huelga significa dejar de trabajar en el lugar de producción. Esta es una definición muy importante y poderosa del término, pero la palabra huelga tiene algunas otras aplicaciones históricas, como acaba de mencionar Cinzia. Creo que una de las cosas de las que nos resultó muy fácil de hablar en el contexto del año pasado, así como este año, es la diferencia entre una huelga en el puesto de trabajo y una huelga política. 

Me parece que la huelga de mujeres es una contribución muy importante a la tradición de la huelga política, porque en el contexto del declive neoliberal del grado de sindicación a escala mundial, debido al ataque masivo a los sindicatos desde la década de 1970 por parte de la élite gobernante global, pienso que la gente de clase trabajadora ha perdido en buena medida el arma más potente que tenía para la huelga en el puesto de trabajo, que son los sindicatos. Opino que, en este contexto, una huelga política es muy importante, porque lo que ocurrió el 8 de marzo del año pasado, precisamente en EE UU, lo llamaron huelga. Hicimos lo posible por mantener esta identificación de la palabra, pero lo que ocurrió a resultas de ello fue que hubo una intensa discusión política sobre la relación entre las movilizaciones asociadas al puesto de trabajo y las ajenas al mismo. Creemos firmemente que en una época en que se ha perdido capacidad para actuar en el puesto de trabajo, la huelga política es una manera útil de reanudar aquel debate y tal vez recuperar esa capacidad de movilización en el lugar de trabajo. 

-SJ: Hemos asistido al despertar del interés por la idea de una huelga política, especialmente en EE UU desde la elección de Trump. Esto es interesante en un momento en que los sindicatos, particularmente en este país, pero también a escala mundial, están luchando

CA: De algún modo, esto refleja el hecho de que la clase trabajadora está privada de uno de los medios de lucha y protesta más cruciales, que suele estar reconocido en otras democracias liberales. Ni siquiera hablo de formas de lucha insurreccionales. En una serie de países se producen huelgas políticas. Son legales, están reconocidas, y son un instrumento muy potente cuando parece imposible cuestionar al gobierno o influir de otra manera. Espero que el atractivo que experimenta en este momento la huelga política permita reabrir efectivamente el diálogo político, lanzar una campaña política por la reforma de la legislación laboral y replantear de verdad, mediante una reflexión a fondo, cómo debería ser la legislación laboral en EE UU. Porque este país tiene la legislación laboral más antidemocrática entre las democracias liberales. Es realmente una situación muy excepcional. 

TB: En relación con la huelga política, hay dos cosas realmente importantes. Una de las cosas importantes que debemos recordar, ahora que la cuestión del trabajo de las mujeres está en la palestra, es que el motivo por el que la gente hace huelga es porque vive en unas condiciones pésimas. No necesariamente hacen huelga a causa de su empleo, sino porque su empleo es un medio para que puedan vivir su vida, y entonces, cuando estas condiciones se deterioran, la gente se plantea hacer algo al respecto en su puesto de trabajo. Esta relación entre vida y trabajo la olvidan a menudo las burocracias sindicales. A estas les gusta tratar a los sindicatos como otro tipo de pequeño espacio asalariado en que las luchas laborales se negocian como simples contratos. Sin embargo, para la gente trabajadora, lo que interesa no es la negociación contractual, sino su vida y sus condiciones de vida. Una huelga política proporciona un contexto más amplio y más profundo al significado de la lucha y las ventajas que pueden obtenerse de la lucha y la solidaridad. Creo, particularmente en este contexto, que las huelgas políticas desempeñan ese papel crucial de recordar a la gente la conexión que hay entre la condición de los trabajadores y las condiciones de trabajo, cómo están interconectadas y es necesario que lo estén. 

-SJ: Esta huelga se produce en pleno apogeo del movimiento #