jueves, 5 de febrero de 2015

UE - EE.UU. ELLOS A LO SUYO, QUE NO ES LO NUESTRO


El TTIP amenaza la seguridad alimentaria en Europa

05.02.2015

Esta semana continúa negociándose a puerta cerrada el Tratado de Comercio e Inversiones entre Estados Unidos y la UE, conocido como TTIP. Según un nuevo análisis de expertos en alimentación y comercio, las decisiones que se adopten en el documento pueden amenazar la salud pública, los derechos de los consumidores y las condiciones de vida de los animales. A estas alturas de las negociaciones, las críticas van en aumento: cientos de personas se manifiestan en Bruselas contra el tratado, acompañados de un caballo de Troya de ocho metros, que formará parte de otras protestas en diferentes países de la UE, y que también visitará España.

Un documento publicado recientemente por la UE muestra cómo los negociadores están planificando situar los intereses comerciales por encima de la seguridad alimentaria [1].

El análisis del capítulo sobre seguridad alimentaria muestra que las propuestas europeas reducirían la posibilidad de restringir los alimentos transgénicos, así como el uso de hormonas y otros químicos a los que estarían expuestos los animales en las granjas. El establecimiento de un organismo transatlántico controlaría las futuras normas de seguridad alimentaria y de bienestar animal, lo que facilitará el comercio por encima de los intereses generales.

Las decisiones sobre seguridad alimentaria se desplazarían a este nuevo organismo comercial, fuera del alcance de políticos estatales y europeos, coartando a su vez el derecho de los estados a inspeccionar la importación de alimentos en los puertos de entrada, una medida de seguridad utilizada para salvaguardar la salud pública.

Si se llegasen a homologar los estándares internacionales de seguridad alimentaria a ambos lados del Atlántico, estas medidas provocarían más escándalos alimentarios. A su vez minaría la posibilidad de que un estado pudiese establecer niveles más altos de seguridad, como prohibir los cultivos transgénicos o restringir el uso de antibióticos en granjas.

“Este tratado es un caballo de Troya que pondrá en peligro nuestra alimentación y medio ambiente. El principal objetivo de los negociadores es incrementar el comercio e inflar los beneficios de grandes corporaciones, y justo serían estos negociadores los primeros en decidir sobre las futuras normativas de seguridad alimentaria. Hay que recordar a la Comisión Europea que un acuerdo de comercio no es el documento indicado para decidir sobre la alimentación de la ciudadanía”, ha señalado Sandra Espeja, responsable del área de agricultura y alimentación de Amigos de la Tierra.

Hoy cientos de personas han participado en una concentración en Bruselas para exigir el fin del Caballo de Troya. El acto organizado por Amigos de la Tierra y Global Justice Now ha tenido de protagonista a la sociedad civil y a un caballo de Troya de 8 metros, representando al TTIP [2]. Esta misma semana ha tenido lugar un encuentro europeo de activistas de distintos países para debatir y decidir diferentes acciones para frenar el Tratado de Troya.
Amigos de la Tierra reclama que no se firme el TTIP y que se centren esfuerzos en la agricultura y alimentación local y sostenible, un modelo que beneficia a la ciudadanía y al medio ambiente y promueve la economía local [3]. 

Notas: 
[1] Propuesta: Medias sanitarias y fitosanitarias (SPS) http://trade.ec.europa.eu/doclib/html/153026.htm


TRATADO "LIBRE"COMERCIO UE-EE.UU (NUEVA TRAICIÓN A LA PATRIA DE NUESTROS "REPRESENTANTES" POLÍTICOS)



Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP)

La vuelta al siglo XIX

Rebelión
Fundación Rosa de Luxemburgo
03.02.2015


EL nuevo modelo de tratado de libre comercio que se está negociando entre la Unión Europea y Estados Unidos desde junio de 2013, con la intención de crear la zona de libre comercio mayor del mundo. Tiene como principales objetivos llegar a un acuerdo que entre permita la superación de la soberanía de las naciones igualando a las multinacionales jurídicamente con los estados, imponer un modelos socioeconómico que no pueda poner trabas a las avaricias de poder social y económico de las casta neoliberales que atreves de organizaciones antidemocráticas, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organización mundial de comercio. Instituciones claves para el proyecto neoliberal.

¿Qué se pretende? Eliminar las barreras arancelarias entre los dos socios y las barreras reglamentarias - las normativas básicas en materia social, medioambiental… - que limitan la acumulación de riqueza de las grandes corporaciones.

¿Por qué ahora? EEUU y la Unión Europea están perdiendo poder económico y político, y otros países, especialmente China, les están desplazando como mayores economías, exportadores y proveedores de inversión extranjera directa. El TTIP pretende por tanto consolidar los intereses geopolíticos y recuperar el poder y el protagonismo de ambas potencias, declarando una guerra comercial a países terceros.

¿Quién y cómo se está negociando? De manera formal, por parte de la Unión Europea es la Comisión Europea quien tiene el mandato de las negociaciones; y de la otra, el propio Gobierno de EEUU. Sin embargo, desde su origen, son los grandes lobbies empresariales de un lado y otro quienes presionan y participan de manera activa en ellas: industria automovilística, farmacéutica y agroalimentaria, empresas de servicios, bancos, fondos de inversión…

Las negociaciones además, están produciéndose de espaldas a la población, con un alto carácter secreto sobre su contenido, y sin participación y apenas consulta a la ciudadanía, e incluso con mucha desinformación hacia los Gobiernos de los países de la propia UE.

¿Qué regulará? Dado que los aranceles entre la UE y EEUU son ya muy bajos, este nuevo modelo de tratado se centra en la liberalización de todos los sectores y en conseguir una armonización legislativa, es decir, unificar leyes a ambos lados del Atlántico, con el fin de reducir costes y “retrasos innecesarios” para las corporaciones.

Un capítulo especialmente polémico es el de la protección de las inversiones, por el cual cualquier inversor privado internacional puede desafiar, ante tribunales internacionales poco transparentes, cualquier legislación (ambiental, laboral o social) que interfiera con sus beneficios. Por ejemplo, una moratoria al fracking (técnica muy contaminante de extracción de petróleo o gas) o una regulación sanitaria de sustancias tóxicas pueden ser objetos de demandas a los Gobiernos.

¿Qué supondrá? Se ahondará en los recortes en los derechos laborales , justificados por la reducción de costes y basados en la política antisindical de EEUU (que no ha ratificado convenios de la OIT) y en las reformas laborales impuestas por la Troika [link a www.troikaparty.eu/es] (Comisión Europea, FMI, BCE).

La liberalización de cada vez más sectores económicos profundizará en las privatizaciones de servicios públicos, cuyas consecuencias ya son