viernes, 5 de septiembre de 2014

PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGON

Para una contribución a la crítica de Podemos (I y II)


5. septiembre 2014 | Por Manuel Sogas | Categoría: El ojo atípico, Magazine, Opinión

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Introducción, aviso o lo que sea

Aunque en esta entrega de dos capítulos el título general que aparece en este trabajo es “Para una contribución a la critica de Podemos”, y que se mantendrá a lo largo del mismo que se irá publicando en siguientes fechas como si fuera su único destinatario, en realidad dicho trabajo se dirige a todas las formaciones políticas, sindicales o sociales o grupos de ellas que pretendan o impulsen el cambio del orden económico, político e ideológico existente basado en relaciones de producción capitalistas.

La pretensión aparte falsas modestias es contribuir a establecer un hilo conductor común y unitario que sirva de base a las discusiones teóricas en orden a transformación social en dichas formaciones políticas y organizaciones, dejando la práctica política a cada una de las mismas en función de la coyuntura en la que se encuentren, grado de organización, conciencia política, etc.

A lo largo de este trabajo en las sucesivas entregas (con la intención de publicarlas ulteriormente como folleto o libro) se analiza y valora el modo de producción capitalista, la crisis capitalista y su origen, la inviabilidad histórica del capitalismo una vez alcanzado un determinado grado de desarrollo, la necesidad objetiva de la alternativa al modo de producción capitalista y una propuesta de formación económica y política, todo ello a la luz del materialismo histórico y el materialismo dialéctico, ciencia y filosofía marxistas.

Ciencia y filosofía nunca refutada sino atacada con adjetivos al único objeto de desprestigiarlas y descalificarlas; ciencia y filosofía que el que suscribe viene defendiendo públicamente como válidas en la medida que ha podido y allí donde le ha sido posible desde hace más de cuarenta años.
El trabajo que se comienza a publicar con esta primera entrega contribuirá a esclarecer el actual panorama económico, político e ideológico, al margen de la ortodoxia propagandística formal, más preocupada por mantener y justificar el orden social injusto actual que por resolver los problemas de la inmensa mayoría social.

De su oportunidad (que no oportunismo) no hay duda dada la incertidumbre e inestabilidad económica política actuales puestas de manifiesto de forma meridianamente evidente y clara a raíz del reconocimiento por parte de todos los sectores económicos, políticos e ideológicos de la crisis de 2008.

Esta oportunidad, aunque sin haberlo pretendido y de forma impremeditada, queda avalada de forma rotunda por las universidades de Cambridge y Harvard al impulsar un manifiesto que hoy viene avalado por 42 grupos de pensamiento crítico de 19 países, en el que se critica que, como mucho, se enseñe el pensamiento económico y teorías de Keynes (que además o no se cumplen o no sirven para resolver los problemas reales dentro de la propia economía que predica), en tanto otros, como el pensamiento económico marxista permanece oculto.

En esa línea, el autor de este trabajo ya propuso en mayo de 2011 a los Acampados del 15 M de Zaragoza, en la Plaza del Pilar, la necesidad de crear la Universidad del Pueblo en la Calle.

I

Que Podemos en las próximas elecciones locales, autonómicas y generales se pueda convertir en una fuerza política significativa dentro del sistema, es algo que hoy dudan muy pocos.

Qué hará Podemos en el caso de que logre una cierta representatividad política, es una pregunta que por el bien de la inmensa mayoría social hay que empezar a responder de forma inmediata. Como tarde, al tiempo que se vayan definiendo y concretando las formas organizativas, de participación y de control a los posibles representantes elegidos por la formación.

¿A quién se dirige Podemos? Los partidos políticos al uso como el PP, PSOE, nacionalistas, regionalistas y otros, en su discurso se dirigen de forma abstracta a la sociedad entera, a la que pretenden redimir, pero esta remisión y bienestar en la que supuestamente se han de basar no aparecen en la práctica por ningún lado después de tres décadas de gobierno de unos y otros, en las que evidentemente se han producido progresos materiales, que sin embargo no han servido para distribuir la riqueza producida por el trabajo de una forma justa (dar a cada cual lo suyo) entre todas las capas sociales, sino todo lo contrario, ha servido para que los ricos se hayan hecho más ricos y con más poder de coacción y chantaje a toda la sociedad a través de los respectivos gobiernos, y que los pobres sean cada vez más pobres, al tiempo que han hecho que las perspectivas de futuro sean cada vez peores para la inmensa mayoría de la sociedad.

En la práctica lo que resulta es que una minoría tiene cada vez más y disfruta más de la riqueza producida, en tanto que la inmensa mayoría tiene menos y vive cada día peor.
Podemos debería concretar a quiénes se dirige y a quienes no. A quiénes favorecerán las políticas que aplique cuando esté en condiciones de hacerlo, y a quiénes no. Quiénes deben temerle y quiénes no. En resumen, quiénes son los enemigos declarados sin ningún rodeo y quiénes los amigos y los aliados.

Debe ser declarado enemigo sin ningún paliativo el modo de producción capitalista (m.p.c.), al que muchos denominan “neoliberalismo”, como si cambiándole el nombre a las cosas pretendieran cambiar su naturaleza y hacer que sus efectos fueran distintos.

Hay que declararlo enemigo por serlo de la inmensa mayoría de la población, por crear las condiciones presentes de desasosiego personal, inseguridad y falta de esperanza en un futuro mejor para prácticamente todos los sectores sociales de la sociedad y por ser objetivamente incapaz de resolver los problemas económicos, políticos e ideológicos creados, y que amenaza con seguir intensificándolos y extendiéndolos por el mundo entero, además de su incapacidad material para resolverlos, porque el m.p.c. no nació para resolver problema alguno sino para desarrollar todas las fuerzas productivas con un único fin: acrecentar indefinidamente los capitales invertidos.
El enemigo que debe ser abatido irremisiblemente es el sistema. Un sistema, el modo de producción capitalista, que ha cumplido la función histórica que tenía encomendada: el desarrollo de las fuerzas productivas. Su verdadero mérito histórico que es lo que la historia debe reconocerle, pero sin entrar en cuestiones de moralina barata, porque no se trata de ninguna cuestión de moral.

Pero el sistema, el m.p.c., no es un misterio sobrevenido del más allá por voluntad de la madre naturaleza, sino cuestión humana, creado por humanos, manejado por humanos y para favorecer a una minoría de humanos, es decir, por obra de personas de carne y hueso entre las que se encuentran las 1.400 que representando el 0,0035% de la población española controlan el 80,5% de la riqueza de España1, siendo algunas de ellas Emilio Botín del Banco de Santander, Isidro Fainé de La Caixa, J. Manuel Lara de Planeta, Ignacio Sánchez de Iberdrola, César Alierta de Telefónica, Baldomero Falcones de FCC, Isidro Álvarez de El Corte Inglés o Antonio Brufáu de Repsol.

Estas personas en tanto en cuanto tengan en sus manos los instrumentos de poder económico, político e ideológico que hacen funcionar el sistema en función de sus particulares intereses, con la suficiente capacidad como para condicionar o imponer a los diferentes gobiernos y demás instituciones las políticas que utilizan como instrumentos a su servicio para mantener sus intereses particulares contra los intereses de la inmensa mayoría de la población, son las que encarnan los enemigos del sistema.

Tener por enemigo declarado a estas personas no quiere decir en modo alguno que se pretenda o promueva o se incite a su eliminación física, ni a ejercer sobre ellas ningún tipo de revancha o venganza personal, por ser parte de las personas responsables directas de haber causado daños y perjuicios a la sociedad en general y a personas concretas de carne y hueso (algunos de esos daños materialmente irreparables), ni de dejarlas en la miseria material. Son enemigos y lo seguirán siendo en tanto en cuanto continúen disponiendo de los instrumentos de poder efectivos y reales como para poder condicionar las políticas del gobierno y otras instituciones para mantener e incrementar sus privilegios de todo tipo, causando con ello perjuicio a la inmensa mayoría de la sociedad.

Dejan de ser enemigos de la sociedad, y por tanto de Podemos, y pasan a ser ciudadanos normales para vivir de su trabajo, que como todo trabajo debe ser útil y en beneficio de la sociedad, cuando los instrumentos de poder efectivo que tienen para coaccionar y condicionar las políticas del gobierno para mantener y acrecentar sus privilegios pasen a manos de la sociedad en la forma que democráticamente sea decidido por ésta.

Otro tipo de enemigos declarados de la sociedad son Jordi Pujol, Luis Bárcenas, Messi, etc., al igual y en la misma medida que cualquier otra persona sin ningún tipo de distinción, por apropiarse delincuencialmente de una parte de la riqueza que no les correspondía y que fue creada por los trabajadores, y lo seguirán siendo en tanto en cuanto no comiencen a devolver a la sociedad de forma efectiva y no simbólica, todo lo que le han robado, y los beneficios producidos por esas cantidades robadas.

No estamos en un juego floral de política, en que el ganador haya de ser quien más palabras diga por segundo y con más dominio de l