sábado, 11 de noviembre de 2017

CATALUÑA. QUÉ CABEZONA ES LA REALIDAD, PERO EL DIARIO DE SEVILLA SIGUE DICIENDO QUE EL SOL SALE POR ANTEQUERA O POR PRADILLA DE EBRO, SEGÚN VENGA EL VIENTO



Miles de personas piden en Barcelona la liberación de los miembros del Govern destituidos

 


 
(Miles de personas se manifiestan en Barcelona para exigir la libertad de los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, y de los ocho exconsejeros que permanecen en prisión. En la imagen, ambiente de la manifestación en la calle Marina de Barcelona)

 

 

Jesús García, Alfonso L. Congostrina

El País (hace 2 horas)

11.11.2017

 



Miles de personas vuelven a llenar las calles de Barcelona en una manifestación para reclamar la libertad de los encarcelados.


Un momento de la manifestación convocada en Barcelona por la ANC y Ómnium Cultural, para exigir la libertad de Jordi Sánchez, Jordi Cuixart y los miembros del Govern cesados que han sido encarcelados.


Se trata de la sexta movilización del soberanismo desde la Diada del 11 de septiembre.


Imagen en Lleida de uno de los cientos de autobuses que han llegado a Barcelona para participar en la manifestación.


La mayoría de las pamcartas pide "libertad para los presos políticos".


El lema de la manifestación es "Libertad presos políticos. Somos República"


Miles de manifestantes levantan sus pancartas en la manifestación promovida por ANC y Òmnium.


Una "estelada", durante la manifestación convocada en Barcelona por la ANC y Ómnium Cultural para exigir la libertad de Jordi Sánchez, Jordi Cuixart y los miembros del Govern cesados, que han sido enc


Los ciudadanos han acudido a la manifestación con banderas estelades y con un lazo amarillo en la solapa en homenaje a los políticos que permanecen en prisión provisional por orden de la Audiencia Nacional: Oriol Junqueras, Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull, Joaquim Forn, Carles Mundó, Meritxell, Borràs y Dolors Bassa.



También exigieron la libertad del presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart. Ambos han agradecido desde la cárcel las muestras de apoyo que han recibido en las calles de Barcelona. Lo han hecho a través de sendas cartas que dos familiares suyos han leído.

En el escenario instalado al final de la calle Marina, familiares de los políticos han transmitido a los independentistas el mensaje que les han hecho llegar desde la cárcel. Es el caso de Anna Forn, hija del exconsejero de Interior, Joaquim Forn, que ha leído el mensaje de su padre: "La prisión te separa cruelmente de la gente a la que quieres y de tu entorno.

El tiempo se para. (...) Muchas gracias por vuestro apoyo. Vuestro aliento nos llega y nos hace vivir con esperanza. Y nuestra esperanza es vuestra libertad. Estamos juntos en la prisión. Es el momento de la máxima unidad. La paz, la democracia y la libertad son los valores que dan fuerza al pueblo de Cataluña”.

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Editorial

DIARIO DE SEVILLA/ 11.11.2017

El 'procés', entre la derrota y el esperpento

La huelga general ha fracasado y el bloque independentista se ha roto. El 'procés' ya es historia, pero el problema catalán continúa
   
En las últimas horas hemos asistido al derrumbe definitivo del procés, que ya sólo tiene como único defensor a Carles Puigdemont, el ex presidente de la Generalitat fugado y aislado en Bruselas que va camino -si no lo ha conseguido ya- de convertirse en una figura esperpéntica, como esos personajes de los tebeos que se creen e intentan convencer a los demás de que son Napoleón. Antes de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, no eran pocas las voces que advertían que su puesta en marcha podría desatar una oleada de protestas callejeras que desembocasen en un serio e inmanejable problema de orden público en las ciudades y pueblos de Cataluña. Nada más lejos de la realidad.

 La prueba más patente de que el procés se ha desinflado como un buñuelo frío fue la fracasada huelga general del pasado miércoles. Con todo el ex Govern que impulsó la Declaración Unilateral de Independencia en la cárcel o huido, los independentistas apenas pudieron movilizar a los estudiantes -históricamente muy proclives a cualquier tipo de algarada- y a militantes muy comprometidos que, eso sí, pudieron cortar importantes vías de comunicación debido a su determinación y a la pasividad de una Policía que no quiere volver a facilitar a las hipersensibles opiniones públicas europeas las imágenes de cargas del pasado 1-O. Sin embargo, la gran mayoría de los ciudadanos y de las empresas catalanas, independientemente de su orientación política, intentaron hacer su vida laboral normal.

Cada vez queda más patente que la convocatoria de elecciones el 21 de diciembre por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha sido un enorme acierto. Desde que se produjo el anuncio, el bloque independentista, que ya se encontraba muy dividido por los debates sobre la DUI, se ha roto inevitablemente y cada partido ha corrido por su cuenta para posicionarse lo mejor posible en los comicios. Fue casi cómico ver al ex president y a los ex consellers reivindicándose como el Gobierno legítimo de Cataluña al mismo tiempo que anunciaban sus candidaturas a unas elecciones convocadas, al amparo del artículo 155, por el presidente español. La falta de coherencia de los soberanistas es llamativa.

La guinda la puso el jueves la todavía presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los otros miembros de la Mesa de la Cámara, al renegar del procés y la DUI y acatar sin fisuras la Constitución y el 155 para eludir la cárcel. Ya nadie se acuerda de los Jordis y Puigdemont se encuentra más solo que nunca. Es cierto que el problema catalán no está ni mucho menos resuelto, pero hoy por hoy, lo que se ha denominado el procés ha naufragado definitivamente entre muestras insólitas de esperpento.

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