jueves, 22 de enero de 2015

EL RAPTO DE EUROPA


José María Agüera Lorente
Rebelión
21.01.2015

El próximo veinticinco de enero es la fecha que según dicen los politólogos marcará un nuevo hito
en la atribulada historia de este frankensteiniano engendro político que es la Unión Europea. Ese
día los griegos podrán votar para elegir a sus representantes en el parlamento. Es la democracia; la
inventaron ellos hace unos dos mil quinientos años en Atenas, Tuve la oportunidad de visitar esta
ciudad hace como una década, cuando todos los europeos éramos ricos y parecía sonreírnos la
historia. Recuerdo que me pareció una ciudad fea, salvo -claro está- la Acrópolis y el barrio de
Plaka, escenario pintoresco plagado de restaurantes típicos, ideal para satisfacer las necesidades de
los turistas deseosos siempre de experiencias estéticas con las que deleitar los sentidos y decorar la
memoria y -de un tiempo a esta parte- nutrir instagram con imágenes. Si no recuerdo mal, en sus
proximidades y a los pies de la colina ennoblecida con las ruinas del Partenón se hallaban los
vestigios del ágora, el lugar donde, en la antigüedad, los ciudadanos se reunían a debatir sobre todo
aquello referente al gobierno de la polis, o sea, del Estado. Un espacio vacío, público, de nadie y de
todos, abierto siempre a la libre expresión de la ciudadanía; una excentricidad para quienes, como
los sátrapas de la por entonces enemiga Persia, no concebían una comunidad política que no tuviera
por centro un te