martes, 29 de enero de 2019

GUAIDÓ, PERRITO CRIMINAL FALDERO DE USA, CON 97 MIL VOTOS EN TODA VENEZUELA, ESTANDO EN DESACATO Y ACTUANDO ILEGALMENTE ES EL CRIMINAL QUE QUIERE INICIAR LA MATANZA DE UNOS VENEZOLANOS TRABAJADORES CONTRA ORTOS VENEZOLANOS TRABAJADORES, PERO EL PADRE DE GUAIDÓ BIEN, NO PREOCUPARSE, ESTA VIVIENDO EN TENERIFE. SOLO FALTA QUE ENCIMA SEA UN INMIGRANTE ILEGAL


La legitimidad de un presidente ilegítimo (breve pero significativo texto que también debería leer Pedro Sánchez y sus votantes)




¿Cómo gobernar un país de 30 millones con 97 mil votos de preferencia?
El señor Juan Gerardo Guaidó Márquez se presentó como candidato a diputado a la Asamblea Nacional por la circunscripción uno del Estado Vargas del 6 de diciembre de 2015. En dichas elecciones, el señor Guaidó alcanzó el 26,01% de los votos, es decir, 97 492 venezolanos lo prefirieron. En esa misma circunscripción y elección, Milagros Eulate, perteneciente a la coalición de partidos políticos de Guaidó, fue votada por 98 530 venezolanos y le valió su asiento de diputada con el 26,29%. Es decir, Guadió recibió 1 mil 38 votos menos que su compañera de campaña política en el Estado de Vargas.
Dos años y medio más martes, Nicolás Maduro Moros recibió 6 millones 245 mil 862 votos de venezolanos. Sin embargo, Juan Gerardo Guaidó Márquez, un treintañero conocido en su barrio y por otras 97 mil personas que lo prefirieron, se autoproclama presidente.
Sí, estimado lector, poco menos de 100 mil venezolanos de los 31 millones que habitan ese país, votaron por él. Sin embargo, mágicamente, Juan Gerardo se autoproclama presidente porque considera que tiene más legitimidad que el Presidente Nicolás Maduro Moros. El Presidente Maduro obtuvo 60 veces más votos, no 100 mil, no 200 mil, pero casi 6 millones de votos más que el nuevo títere de los EEUU.
Algunos dirán que es la magia de la democracia…bueno, ya deberíamos estar acostumbrados a esta maravillosa selección de presidentes que lo son, sin obtener la mayoría del voto popular. No debemos olvidar que Al Gore Jr. recibió más de 500 mil votos por encima de George Walker Bush, pero no fue Gore el Presidente, ni lo fue Hillary Clinton que ganó 2,8 millones de votos más que el señor Donald Trump.
El autoproclamado y golpista Juan Guaidó es un diputado prácticamente desconocido, cuyo partido no participó en las elecciones presidenciales de mayo de 2018 por su propia decisión y cuyos dirigentes han estado vinculados con la organización y financiamiento de acciones violentas contra el gobierno y pueblo venezolanos.
Autoproclamarse presidente de un país, en franca violación de su propia Carta Magna sería risible si no fuera por la seriedad de sus implicaciones golpistas.
Según la Constitución de Venezuela, la Asamblea Nacional adoptaría el rol del ejecutivo siempre y cuando el presidente a sustituir no haya tomado posesión de su cargo. No es el caso: Nicolás Maduro tomó posesión de su segundo mandato presidencial el pasado 10 de enero de 2019.
No es sostenible tampoco desconocer las elecciones de mayo de 2018. Quienes de manera libre, aunque influenciados por algunas organizaciones políticas no democráticas que llamaron a la abstención, decidieron no asistir a votar, estaban en su pleno derecho. Esto en lo absoluto ilegitima el proceso electoral, más aún cuando eso implicaría desconocer e irrespetar a los más de nueve millones que sí decidieron votar y ejercieron democráticamente su derecho al sufragio.
Aún peor es que Estados Unidos, junto a un grupo de países latinoamericanos y la desprestigiada Organización de Estados Americanos, reconozcan el golpe anticonstitucional.
Aquellos que se autoproclaman como abanderados de la defensa de la democracia en la región, rasgan hoy vestiduras a favor de un golpista. Golpista que representa a los promotores de las llamadas “guarimbas” que han cobrado la vida de cientos de venezolanos.
¿Cómo defenderán en el futuro la democracia después de reconocer a un supuesto “Presidente” por el que nadie en Venezuela votó? ¿Dónde queda su legitimidad?

(Víctor Martínez / Cubadebate)


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APLICARLE A LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE VENEZUELA EL ARTÍCULO 155 DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA?

Ocho días para convocar elecciones en Venezuela y toda una vida para arrepentirse en España


Por Agustín Velloso
Kaosenlared
29.01.2019

¿Es posible que siendo Estados Unidos el país más imperialista y agresor de la historia, no capten la contradictio in terminis: democracia e imperialismo? ¿Será que se la pasan por ahí y así poder acceder a las palmaditas en la espalda con las que les obsequia  “mister Danger, cobarde, asesino, genocida, alcohólico, borracho, inmoral, lo peor”, como con razón decía Chávez?






No han aprendido nada los gobiernos de España desde que ésta tuvo que soltar su imperio en 1898; menos aún el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde que Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales cien años después, concretamente en 1998.
Lo mismo le sucedió al anterior Jefe del Estado español en 2007 quien, en la décimo séptima Cumbre Iberoamericana en Chile, tras espetar a Hugo Chávez el archiparodiado “¿Por qué no te callas?”, tuvo que escuchar estas certeras palabras de respuesta:
“Tenemos 500 años aquí y nunca nos callaremos, mucho menos ante un monarca”. “El Rey es tan jefe de Estado como soy yo. Sólo que yo he sido electo tres veces con el 63%. Somos iguales, jefes de Estado igual. Somos tan jefes de Estado el indio Evo Morales como el rey Juan Carlos de Borbón y yo”.
¿Qué puede llevar al presidente del gobierno (del PSOE) casi 12 años después a meter una vez más la misma pata con un afán tan desmedido?
Hay que recordar que en el intento de sacar a Chávez del Palacio de Miraflores en el año 2002 ya metió la pata Aznar.
Parece que a todos los politicastros castizos les resulta imposible vencer la tentación de ponerse en ridículo delante del mundo entero y no importarles el perjuicio que su necedad ocasiona a la imagen de España, cada vez más descangallada gracias a ellos. Precisamente ellos que tanto pían con la marca España.
Hasta el antichavista más furibundo reconoce que no pudieron bajar a Chávez antes, ni ahora pueden bajar a Maduro, por medio de la oposición violenta y saboteadora, los guarimberos, Colombia y el resto de países conspiradores, la Organización de Estados Americanos (OEA), la CIA… ni con Estados Unidos.
¿Por qué no se callan de una vez? No se respetan a sí mismos y encima el líder del PP llama “cobarde” al Presidente de Gobierno. Casi da pena Sánchez, primero la caga y luego el PP se mofa de él, eso sin contar con que las risas en Caracas se escuchan desde aquí y las críticas de los latinoamericanos están por todas partes aunque no en los medios de comunicación libres y democráticos patrios que siguen azuzando a los golpistas por radio, tele, twiter, trendings… Acabarán por regalar pegatinas a las puertas de los colegios a ver si consiguen convencer a alguien.
¿Qué quiere el triunvirato (PP, Ciudadanos y Vox) que haga Sánchez, que se ponga un pañuelo que le tape el rostro y agarre un cóctel molotov en la mano y se dedique a quemar seres humanos en Caracas como hizo la oposición en 2017 que así mató al menos a 23 personas?
¿Es posible que siendo Estados Unidos el país más imperialista y agresor de la historia, no capten la contradictio in terminis: democracia e imperialismo? ¿Será que se la pasan por ahí y así poder acceder a las palmaditas en la espalda con las que les obsequia  “mister Danger, cobarde, asesino, genocida, alcohólico, borracho, inmoral, lo peor”, como con razón decía Chávez?
Tiene que haber otras razones, no necesariamente excluyentes entre sí y nada difíciles de imaginar.
De todos modos, ya lo dijo Chávez:
“Váyanse al carajo yanquis de mierda, que aquí hay un pueblo digno”.
Se le olvidó añadir “y socialistas también”.
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