Vaciar Gaza. Ese
es el objetivo final. Y si no se van “voluntariamente”, habrá que matarlos a
todos, incluidos los niños, que podrían ser resistentes mañana. Es la Paz con
fuerza de Nethanyahu. Es la paz de los muertos. Y la UE, impasible el ademán.
A Israel no le importan los cautivos
Política 24
marzo, 2025
YA SABÍAMOS QUE
A ISRAEL NO LE IMPORTAN LOS CAUTIVOS. SIEMPRE PLANEÓ REINICIAR EL
GENOCIDIO
Por Jonathan
Cook
Las excusas que
Israel ha dado para renovar el genocidio:
1. Israel dice
que está tratando de obligar a Hamás a liberar a los cautivos en Gaza.
Sin embargo,
como sabemos por los que ya han sido liberados, el bombardeo indiscriminado de
Gaza sólo aumenta las posibilidades de que los cautivos sean asesinados. No
existe ningún escenario plausible en el que el lanzamiento de bombas de 2.000
libras suministradas por Estados Unidos sobre Gaza haga que los israelíes
retenidos en Gaza estén más seguros o los traiga antes a casa.
En cualquier
caso, Israel tenía una forma fácil y conocida de recuperar a los últimos
cautivos. Debían ser liberados en la segunda fase del acuerdo de alto el fuego,
ya muy pasada su fecha de aplicación. Pero hace semanas Israel decidió romper
el acuerdo que había firmado e imponer nuevos términos en los que el resto de
los cautivos tendrían que ser devueltos –y sin que Israel cesara su fuego
o se retirara del enclave, como había acordado hacer.
Lo que
demuestra la vuelta de Israel al genocidio es que el gobierno israelí prefiere
matar al resto de cautivos –vaporizándolos con el último cargamento de bombas
de 2.000 libras de Trump– antes que hacer una concesión para garantizar su
liberación o poner cualquier limitación a su capacidad de masacrar a la
población de Gaza.
2. Israel
afirma que Hamás estaba rearmándose y planeando un nuevo ataque.
Como siempre
Israel invierte la verdad. Fue Israel quien fue rearmado por la administración
Trump con las bombas que ahora destrozan a los niños de Gaza. Hamás –aislado
del mundo exterior– no tenía ninguna ruta obvia para rearmarse.
Y en cuanto a
los planes para otro 7 de octubre, tanto Hamás como el mundo se sorprendieron
de que sus combatientes consiguieran salir del diminuto y asediado territorio
de Gaza la primera vez. Hamás asumió que sería una misión suicida. Lo consiguió
sólo porque Israel se había vuelto tan complaciente en sus 17 años de asedio
del enclave, que imaginó que los 2,3 millones de personas que vivían allí
estaban permanentemente sepultadas.
Israel suponía
que los palestinos nunca lograrían encontrar una salida del gigantesco campo de
concentración que Israel había construido para ellos. Es poco probable que
Israel vuelva a bajar la guardia.
En otras
palabras, Israel miente descaradamente sobre sus razones para reanudar la
matanza. Miente como lo ha hecho una y otra vez durante los últimos 18 meses.
Israel siempre
tuvo la intención de reiniciar el genocidio tan pronto como la administración
Trump hubiera podido atribuirse el mérito de negociar el alto el fuego.
Entonces podrían trabajar juntos para inventar una nueva serie de pretextos
–basados en mentiras sobre quién estaba violando el alto el fuego– para
justificar por qué había que asesinar a más niños de Gaza.
Desde luego,
Joe Biden y sus funcionarios deben ser juzgados en La Haya por los primeros 15
meses del genocidio. Pero son Trump y su administración los responsables de
cada muerte palestina de aquí en adelante.
Fuente: Jonathan Cook: Journalist reporting
on Israel and Palestine
A Israel no le importan los cautivos
EL VIEJO TOPO / 24 marzo, 2025
FOTO
YA SABÍAMOS QUE
A ISRAEL NO LE IMPORTAN LOS CAUTIVOS. SIEMPRE PLANEÓ REINICIAR EL
GENOCIDIO
Por Jonathan
Cook
Las excusas que
Israel ha dado para renovar el genocidio:
1. Israel dice
que está tratando de obligar a Hamás a liberar a los cautivos en Gaza.
Sin embargo,
como sabemos por los que ya han sido liberados, el bombardeo indiscriminado de
Gaza sólo aumenta las posibilidades de que los cautivos sean asesinados. No
existe ningún escenario plausible en el que el lanzamiento de bombas de 2.000
libras suministradas por Estados Unidos sobre Gaza haga que los israelíes
retenidos en Gaza estén más seguros o los traiga antes a casa.
En cualquier
caso, Israel tenía una forma fácil y conocida de recuperar a los últimos
cautivos. Debían ser liberados en la segunda fase del acuerdo de alto el fuego,
ya muy pasada su fecha de aplicación. Pero hace semanas Israel decidió romper
el acuerdo que había firmado e imponer nuevos términos en los que el resto de
los cautivos tendrían que ser devueltos –y sin que Israel cesara su fuego
o se retirara del enclave, como había acordado hacer.
Lo que
demuestra la vuelta de Israel al genocidio es que el gobierno israelí prefiere
matar al resto de cautivos –vaporizándolos con el último cargamento de bombas
de 2.000 libras de Trump– antes que hacer una concesión para garantizar su
liberación o poner cualquier limitación a su capacidad de masacrar a la
población de Gaza.
2. Israel
afirma que Hamás estaba rearmándose y planeando un nuevo ataque.
Como siempre
Israel invierte la verdad. Fue Israel quien fue rearmado por la administración
Trump con las bombas que ahora destrozan a los niños de Gaza. Hamás –aislado
del mundo exterior– no tenía ninguna ruta obvia para rearmarse.
Y en cuanto a
los planes para otro 7 de octubre, tanto Hamás como el mundo se sorprendieron
de que sus combatientes consiguieran salir del diminuto y asediado territorio
de Gaza la primera vez. Hamás asumió que sería una misión suicida. Lo consiguió
sólo porque Israel se había vuelto tan complaciente en sus 17 años de asedio
del enclave, que imaginó que los 2,3 millones de personas que vivían allí
estaban permanentemente sepultadas.
Israel suponía
que los palestinos nunca lograrían encontrar una salida del gigantesco campo de
concentración que Israel había construido para ellos. Es poco probable que
Israel vuelva a bajar la guardia.
En otras
palabras, Israel miente descaradamente sobre sus razones para reanudar la
matanza. Miente como lo ha hecho una y otra vez durante los últimos 18 meses.
Israel siempre
tuvo la intención de reiniciar el genocidio tan pronto como la administración
Trump hubiera podido atribuirse el mérito de negociar el alto el fuego.
Entonces podrían trabajar juntos para inventar una nueva serie de pretextos
–basados en mentiras sobre quién estaba violando el alto el fuego– para
justificar por qué había que asesinar a más niños de Gaza.
Desde luego,
Joe Biden y sus funcionarios deben ser juzgados en La Haya por los primeros 15
meses del genocidio. Pero son Trump y su administración los responsables de
cada muerte palestina de aquí en adelante.
Fuente: Jonathan Cook: Journalist reporting
on Israel and Palestine
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