sábado, 2 de mayo de 2009

¡HUY QUE MIEDO MÁS GRANDE, DIOS MÍO!

(Personaje más feo que pegarle a un padre con un calcetín, metido a potenciometro de la desregularizazión laboral que gobierno y sindicatos niegan en las manisfestaciones, pero que es harto probable que terminen negociando bajo cuerda con la gran patronal)


Que cucos son estos dirigentes gordos de la cosa sindical. Si es que valen un valer. Que no tienen precio, que quieren ustedes que les diga.
Desde la tribuna pública de la conmemoración del día uno de Mayo, ante el personal concentrado en solemne manifestación, van y le dicen a la patronal y al gobierno, que ojito cuidado con recortar más derechos sociales de los trabajadores, porque si lo hacen, ay Dios mío la que van a montar.
Si abaratan el despido (el zancocho de los contratos basuras que instauró don Felipe González, consensuado con la patronal y los grandes sindicatos no hay que hablar, porque eso ya es pasado y pelillos a la mar) los sindicatos, UGT y CCOO se van a enfadar y lo mismo preparan un jolgorio justificativo general, que ya digo, vamos, vamos.
Si existiera una mínima conciencia social y un mínimo sentido de la dignidad personal, podría hablarse de la necesidad de una huelga general que diera al traste con el gobierno de Zapatero, y que de ninguna manera pudiera formarlo ni Rajoy ni ninguno de sus adláteres, pasados, presentes o futuros, pero como el primero que imposibilitó esa toma de conciencia fue Felipe González y don Santiago Carrillo con aquella mierdecilla que se inventó del eurocomunismo, pues no viene a cuento ahora el plantear una huelga general, así que, la amenaza de los dirigentes de UGT y CCOO se ha quedado en jolgorio general.
Y tiene su explicación.
Los recortes de los derechos de los trabajadores, y hablamos de derechos, tales como las pensiones de jubilación qu