domingo, 10 de marzo de 2019

YO TAMBIÉN ESTUVE EN EL PSOE Y FUI EN LAS LISTAS DE DIPUTADOS A LAS CORTES ARAGONESAS



De Casa Labra al Manual de Resistencia. El PSOE, 140 años
(Sede de Ferraz. / EFE)



Cuartopoder
El domingo, 10 de marzo de 2019

El Partido Socialista Obrero Español se fundó clandestinamente en Madrid, el 2 de mayo de 1879, en torno a un núcleo de intelectuales y obreros, fundamentalmente tipógrafos, encabezados por Pablo Iglesias. Se van a cumplir 140 años del acontecimiento que ha marcado la vida de mucha gente y dejado huellas en la historia de España desde entonces.
El primer programa del nuevo partido fue aprobado en una asamblea de 40 personas, el 20 de julio de ese mismo año. El PSOE fue así uno de los primeros partidos socialistas que se fundaron en Europa,como expresión de los afanes e intereses de las nuevas clases trabajadoras nacidas de la revolución industrial. Ha orientando su labor hacia el logro de los grandes ideales de emancipación a través del socialismo, con los cambios lógicos de estrategia, que los momentos históricos han impuesto en cada caso.
Hoy el PSOE está inmerso en la campaña electoral, que nos llevará al 28 de abril. No son buenos tiempos para hablar sobre ideologías, la verdad podría quedar oculta traas promesas y compromisos. También por las disputas entre posibles candidatos y el número que ocuparán en las listas, en caso de que sean elegidos en primarias o por el dedo del dirigente de turno. He militado en la organización socialista demasiados años como para tomar partido en la contienda. Hace años que abandoné el partido, que no el socialismo. En el PSOE hay bronca aunque no se diga y no es la primera vez ni será la última. En otros momentos fue entre marxistas y socialdemócratas. En etapas más cercanas entre guerristas, renovadores, cristianos, sindicalistas, los convergentes en Madrid y la corriente Izquierda Socialista. Hoy parece que la disputa está entre sanchistas y felipistas guerristas susanistas o lambaistas y fernandinos.
Los conflictos han surgiendo por los distintos posicionamientos sobre políticas nacionales concretas, por los principios que deberían regir a la organización o por el modelo del partido, la elección de los líderes o la participación de la militancia. Lo cierto es que en el seno del PSOE siempre han convivido distintas sensibilidades. Hubo ruptura, cuando lo de “hay que ser socialista antes que marxista”; bronca por las políticas de reconversión de Solchaga; o cuando Borrell ganó las primarias a Joaquín Almunia y la dirección no le respaldó. La bronca contra Pedro Sánchez, que le obligó a dimitir, para alzarse sobre sus cenizas, como cuenta en su Manual de Resistencia.
Vemos como algunos “históricos socialistas” se han ido con Ciudadanos, lo que me da la razón por algún comentario que hice en su momento sobre cómo algunos se estaban alejando del socialismo, si alguna vez estuvieron en él. El partido tendría que clarificar cual es la línea ideológica que debe seguir. Desde mi punto de vista, tendrían que partir del Programa Máximo, donde figuran las aspiraciones del partido en 1880 y hacer un análisis comparativo sobre las aspiraciones que tiene el PSOE en la actualidad.
Se conocía como Programa Máximo, el que fue aprobado en 1880, que pese al tiempo transcurrido sigue estando vigente. Hay que adaptar algunos términos aquí y allá, darle algún retoque conceptual; incorporar algunas medidas sociales y medioambientales de actualidad y tenemos una propuesta de programa para el siglo XXI. En lo fundamental, intrínsicamente, es totalmente válido. ¿Piensan qué me he quedado encastillado en la concepción del siglo XIX?; salvando las distancias históricas, muchas de las circunstancias de entonces, políticas, sociales y económicas, siguen estando vigentes y vigente es la necesidad de cambiarlo todo.