viernes, 7 de septiembre de 2018

LA IZQUIERDA POLÍTICA. SABEN AQUEL QUE DIU: NIÑO, ESTÁ TU PADRE EN CASA? SÍ SEÑOR, MI PADRE ESTÁ EN CASA, PERO COMO SI NO ESTUVIERA: ESTÁ BORRACHO



El imperialismo y sus cómplices

La cuestión de la dictadura y la democracia aquí y en el extranjero

06.09.2018

Traducción del inglés para Rebelión de Carlos Riba García


Uno de los más sorprendentes avances históricos del mundo del imperialismo occidental (Estados Unidos y la Unión Europea) es la desaparición y disolución de los grandes movimientos antiimperialistas y antiintervencionistas (AIM, por sus siglas en inglés) que llevaban años funcionando.

Una de las razones principales de esta debacle es la escasa predisposición o la incapacidad de los AIM a enfrentarse con las elites imperiales surgidas de elecciones y comprometidas en guerras regionales contra regímenes nacionalistas dictatoriales o autoritarios.

En este artículo nos ocuparemos de bosquejar la dimensión del problema. Después, analizaremos las consecuencias políticas y económicas de las aciagas políticas de los AIM. Daremos fin a este trabajo con el planteo de alternativas al actual impasse.

Dimensión del problema: el imperialismo y la conquista de los regímenes dictatoriales independientes

En las tres últimas décadas, los regímenes imperiales surgidos de elecciones y liderados por Estados Unidos han intervenido, invadido y conquistado a varios regímenes dictatoriales o autoritarios independientes, entre ellos Iraq, Afganistán, Libia, Siria y Ucrania. Salvo en el caso del inicio de la invasión de Iraq, prácticamente no ha habido oposición masiva de los AIM.

Durante las conquistas imperiales y después de ellas, los AIM ignoraron a los millones de personas asesinadas o desarraigadas y la destrucción de la estructura socioeconómica de sus sociedades. Los AIM no reaccionaron ante la imposición occidental de colaboradores coloniales designados para gobernar los regímenes vasallos.

En estos momentos, el imperialismo occidental está involucrado en una guerra política y económica para derrocar –o dominarlo– el gobierno autoritario de varios países sacudidos por crisis, entre ellos Turquía, Venezuela y Nicaragua. La oposición por parte de los AIM es inexistente o demasiado débil. Todo lo contrario; en nombre de la democracia, muchos intelectuales occidentales apoyan las tomas del poder respaldadas por el imperio.

El imperialismo occidental está expandiendo su dominio, profundizando su intervención y aumentando el costo humano y material en los pueblos objeto de ella. Mientras tanto, el silencio es absoluto y la ausencia (cuando no complicidad) de los que pretenden ser movimientos antiimperialistas e intelectuales es total.

¿Cuales son las razones de la negativa de los AIM al reconocimiento y la reivindicación de los valores democráticos? ¿A qué se debe la ausencia de solidaridad y oposición de las naciones a la depredación ejercida por las potencias occidentales? ¿Por qué algunos líderes (y seguidores) de los AIM han celebrado algunas conquistas imperiales como si se tratasen de una ‘liberación’? ¿Por qué algunas minorías étnicas de países independientes han colaborado con las potencias occidentales, como es el caso de los kurdos de Iraq, que hablan de “colonialismo democrático”?

La dictadura del imperialismo y el deceso de los AIM

Los líderes de los AIM han formulado una falsa equivalencias: han igualado la oposición a los conquistadores imperialistas con la ejercida contra los estados autoritarios independientes.

Al no distinguir entre unos y otros, o incluso peor, al unir ambas cosas, los AIM se niegan a movilizar, organizar y preparar a sus apoyos políticos. No expresan solidaridad alguna con los pueblos conquistados ni defienden su sociedad, sus medios de vida y sus recursos.

Los líderes de los AIM no acaban de entender que las guerras imperiales y de conquista imponen penas de muerte muchas veces más graves y duras que los gobernantes locales; su opresión, explotación y destrucción de los pueblos conquistados superan de lejos a las dictaduras existentes. No hay duda que los imperialistas han destruido el avanzado estándar de vida y el cultural-científico de países como Iraq, Libia y Siria. El talibán no gobernó mediante la economía de la droga; tampoco destruyó aldeas ni subyugó la vida cotidiana como ocurrió tras la invasión y conquista de Estados Unidos.

Si bien los AIM no actúan para impedir intervenciones e invasiones imperiales, menos aun lo hacen para responder una vez producidas las conquistas.

¿Por qué? Debido a la falsa equivalencia; los pueblos y su resistencia no actúan según el protocolo de los líderes de los AIM, entonces, ¡ejecutores y víctimas ha sido igualmente responsables!

Algunos sectores de la izquierda y de la intelectualidad progresista occidental han ido incluso más lejos –al menos durante las primeras invasiones imperiales–: ¡apoyaron lo que ellos soñaron que era un “control democrático” resultante de la intervención imperial (al que apodaron “levantamiento”)! Obviamente, los imperialistas sabían mucho más, y cooptaron y escogieron a sus cómplices en su camino de conquista y destrucción. Los líderes de los AIM se desentendieron tanto de los ‘imperialistas’ como de las ‘dictaduras’ y abandonaron a los colaboradores que daban un b