lunes, 11 de diciembre de 2017

TRANSICIÓN ESPAÑOLA DE 1978. MILITARES QUE NO COINCIDIAN NI CON ALFONSO GUERRA NI CON EL REY


La UMD: Goebbels, la ignorancia y el olvido

          


Antonio Maira/Capitán de Fragata de la Armada
Sociología Crítica
10.12.2017

Veo, oigo y leo, con frecuencia, en todos los medios de comunicación públicos (pocos) y privados (muchísimos), como políticos de “izquierda” o de “derecha” supuestamente conocedores de nuestra historia próxima, y periodistas ilustrados o ilustradísimos, pronuncian y sentencian la conocida “verdad indiscutible” de que la Transición fue un “borrón y cuenta nueva” que aseguró la vida ciudadana bajo un estado de derecho.

Con ella, al parecer se estableció una España reconciliada, entre franquistas de toda la vida y demócratas que habían sido perseguidos pero que por fin salieron de la cueva.

Pocas afirmaciones, sin embargo son más falsas que esa. La Transición española fue, queridas y queridos amigos, un auténtico fraude.

Uno de los hechos en los que se basa la afirmación de la “concordia infinita” es el que la Ley de Amnistía incluyó todos los delitos, de sangre o no, de un bando o de otro, que habían sucedido antes de su promulgación. Entre otros, menos recordados en la poca historia colectiva que nos dejó la represión y el miedo, los de su Majestad Juan Carlos I de Borbón, que se encaramó al balcón del Palacio de Oriente para ocupar el sitio destinado para él por el genocida Generalísimo; y para respaldar los últimos asesinatos, en vida, de Francisco Franco y todos los demás –cientos de miles- que ya había ordenado y firmado, muchos de ellos colectivos. Réquiem in pace.