martes, 1 de julio de 2014

INFANTA CRISTINA, INOCENTE DE TODA INOCENCIA, PERO EL REY ES SU PADRE Y EL OTRO REY ES SU HERMANO

Casa Real Corrupción — 30 junio 2014
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No solo ayudaba a Urdangarín y Cristina: Juan Carlos hacía gestiones económicas directas para el Instituto Noos
Invitó a Paco Camps y Rita Barberá a la Zarzuela para cerrar el “negocio” con Urdangarín, que le esperaba en una sala contigua, se entrevistó personalmente con el presidente del BBVA, Francisco González y con el de Iberostar, Lottusse y Camper, Miguel Fluxá y envió emisarios para negociar con directivos de esas empresas y de otras como Mutua Madrileña, logró apalabrar un patrocinio del rey Abdulá y del príncipe Salman (Arabia Saudita) por 110 millones de euros y metió a sus 3 hijos (Elena, Cristina y el hoy rey Felipe VI) y a su esposa (Sofía de Grecia) en el “sindicato”. La gigantesca mentira con que se ha construido el “caso Urdangarín” para separar del mismo a Juan Carlos de Borbón sonrojaría a cualquier jurista o estudiante de derecho, pues la catarata de pruebas, indicios y alertas son de tal calibre que avergüenzan por la escasa consistencia y el enorme infantilismo del engaño. Diego Torres, el colaborador más cercano del yernísimo, lo cuenta en el libro “Urdangarin y la Copa América”, publicado con pseudónimo en Canadá, cuyo contenido reproducimos textualmente:

Barberá, Urdangarin y Camps
Rita Barberá, Urdangarin y Francisco Camps: implicados en el desfalco de fondos públicos
“Los documentos incorporados al sumario también nos han permitido saber que el rey llegó a invitar a Francisco Camps y Rita Barberá a una reunión con Urdangarin en el palacio de La Zarzuela. Y, por supuesto, sabemos que había hablado infinidad de veces con Camps en relación a la celebración de la Copa América en Valencia. Los documentos muestran más allá de toda duda que el rey estaba al corriente y que realizó diversas gestiones para conseguir el dinero necesario para Ayre. Los correos confirman, por ejemplo, que sostuvo reuniones con el director del proyecto, que envío emisarios a hablar con empresas como Camper y que él se encargaba personalmente de hablar con el presidente del BBVA. Finalmente el rey consiguió apalabrar un patrocinio de 110 millones de euros para el equipo. Si no se materializó finalmente fue sólo porque la celebración del evento acabó alejándose de España”, señala Torres.

Incluso el hoy rey Felipe VI tuvo parte en la corrupción
El hoy rey Felipe VI aceptó la presidencia de honor. Debería responder algunas preguntas como cualquier otro ciudadano
Y añade: “Pero no sólo es el rey quien aparece en esos correos. Los documentos incluidos en el sumario muestran que la infanta Cristina conocía también el proyecto, hacía de intermediaria en algunas gestiones del rey y que tenía previsto un cargo en el equipo. Más aún, la infanta Elena también había dado su aprobación a participar en el proyecto y el propio príncipe Felipe aceptó la presidencia de honor y figuraba en el organigrama que se presentó a los medios de comunicación”.
Diego Torres confiesa que “el rey ayudaba muy gustoso a su yerno en estas actividades profesionales. No lo hacía sólo pasivamente, cuando se lo pedían, sino que de forma proactiva participaba en el proyecto. Tal era su nivel de compromiso con la iniciativa de Urdangarin que el Desafío Español, que en su día nació gracias al rey, se llegó a sentir amenazado. El entusiasmo de don Juan Carlos era tan grande que en ocasiones se adelantaba a las gestiones del equipo, y tuvo que transmitir instrucciones para asegurar la celeridad de sus actividades”.

Antonio Ballabriga (izquierda) charla con Diego Torres (derecha)
Antonio Ballabriga (izquierda) charla con Diego Torres (derecha)
Y entonces pasa a pormenorizar las reuniones de negocios: “A lo largo de los meses de agosto, septiembre y octubre, el rey realizó numerosas gestiones en ese sentido. Se contactó con empresarios mallorquines próximos a la Copa del Rey de Vela, como la familia Fluxá, propietaria de Iberostar, Camper o Lottusse. También con empresas que hacía poco se habían involucrado en el patrocinio de la vela, como la aseguradora Mutua Madrileña. O con empresas financieras como el grupo BBVA, que acababa de fichar al directivo del Instituto Noos, Antonio Ballabriga, como director de Reputación Corporativa”.
“De hecho el entusiasmo del rey era tal que, en ocasiones se adelantó al equipo y llamó a las empresas antes incluso que los miembros de Ayre hubieran podido presentar el proyecto y asegurarse de que el presidente de la empresa lo conocía. Esto, entre otras cosas, prueba que el rey no sólo supo del proyecto en una presentación, sino que tenía que estar puntualmente informado en todo momento de las gestiones del equipo de patrocinio. ¿Cómo si no hubiera podido saber a que empresas concretas se iba a visitar cada semana?”, se pregunta.

El regatista Pedro Perelló y la Infanta Elena
El regatista Pedro Perelló y la Infanta Elena
“Nuevamente, todo esto lo sabemos por las pruebas escritas que const