jueves, 8 de enero de 2009

Y SI NOS DEJAMOS DE BROMAS, ¿QUÉ?

(Valeroso servidor público ata a temible enemiga por manifestarse contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), creada por el capitalismo Occdidental en los años 40 del siglo pasado para evitar que los de la URSS se nos comieran crudos a todos)
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(Lo artículos 1 y 2 con el mismo título fueron publicados en este mismo Blog los días 30 de Septiembre y 3 de Octubre de 2008 respectivamente, y se reproducen al final del presente)

El ejército israelí, un ejército moderno y de armamento chanchis pirulis, desde el punto de vista tecnológicamente puntero, y punta sobre punta, es uno de los ejércitos más asesinos del planeta. Su índice de criminalidad infantil es cosa para ser alabada: 100 niños asesinados por un supuesto enemigo.
Es un ejército, en suma, que cumple su función. Hace que el capitalismo internacional someta a la inmensa mayoría de la población mundial a sus intereses. Cuando desde el plano político el capitalismo no consigue sus objetivos, ahí está el ejercito, su mano armada, que pasito a paso, cañonazo por aquí, pepinazo por allí, y al paso alegre de la paz, puede al fin decirle orgullosamente a sus amos de verdad: ¡misión cumplida mis amos, en el territorio asignado podéis continuar haciendo vuestros negocios, que entren en juego ahora las fuerzas de la clase sindicaloide para redondear la faena.”
Los que hacen posible y establecen las condiciones socio-económicas para que el ejército israelí pueda seguir matando inocentes en Palestina, al igual que esa “coalición” internacional en Irak o en Afganistán, son los mismo hipócritas que se están gastando unas cuantas palabras para que pare el genocidio israelí contra la población Palestina, desde Su Majestad (La Suya no la mía) pidiendo acciones diplomáticas en la Pascua Militar española al último periquete de la política oficial europea.
El modo de producción capitalista,