viernes, 24 de octubre de 2008

HASTA LA PROPIA DERECHA LO DICE

Hasta la propia derecha dice, y además lo dice muy bien, que el sistema basado en el modo de producción capitalista, concepto abstracto ideado por Marx como instrumento intelectual teórico para el estudio del capitalismo de su tiempo, y al que eufemísticamente llaman liberalismo económico no puede funcionar, porque ser de derechas no significa necesariamente tener menos sesos que un mosquito de los pequeños.
Esta pequeñez de sesos, en todo caso, se le podría aplicar a todo aquel que viviendo de su trabajo espera que la derecha le saque las castañas del fuego, y la razón es bien simple, la esencia de la derecha o, del liberalismo económico, como prefiera el lector, no es la de sacar castaña alguna de ningún fuego, sino precisamente todo lo contrario: meter castañas, castañitas, castañones y castaños enteros al fuego.
Los de derechas que también son hijos de Dios, al igual que algunos de izquierdas también saben dar en el clavo.
Tal es el caso de Francisco Rubiales, cuando en el artículo de su Blog “voto en blanco” que titula “Tiene suerte Zapatero por no haber sido invitado a la Cumbre de Washington”, afirmando que “… los políticos, que son el problema, no pueden producir la solución.”
Con ésa afirmación Francisco rubiales ha dado un solemne y fortísimo martillazo en mitad de la cabeza del clavo.
Efectivamente, como dice Francisco Rubiales en dicho artículo, la política actual (que no se olvide, es de derechas por mucho Zapatero que tenga) está degradada (la política de derechas es eso: degradación de los valores humanos y de la persona, a la que considera un objeto que se compra y se vende como cualquier otra mercancía, un estómago que consume y unos bolsillos que gastan) y que por estar degradada hay que sustituirla.
Termina su artículo diciendo: “… nuestro mundo gobernado por políticos profesionales (Zapatero, Aznar, Felipe González, Bush, Chaves, Marcelino Iglesias, Esperanza Aguirre, Sarkozy, Merkel…) arrogantes y todo poderosos, no han solucionado ni uno solo de sus dramas y problemas endémicos y es cada día más inseguro, más desigual, más injusto, más insensible ante la miseria y la muerte, más vulgar y más indecente.” (y, siga sin olvidarse, que continuamos hablando de un mundo basado en los presupuestos ideológicos y prácticas económicas y políticas del liberalismo económico, que hablando en plata no es otra cosa que el modo de producción capitalista).
La cuestión que plantea perfectamente Francisco Rubiales, de que quienes crean y son los responsables del problema no pueden se