jueves, 5 de septiembre de 2013

SOBRE SIRIA Y CONTRA EL CAPITAL USA EN SU VERSIÓN OBAMANOIDE


 LA DECISIÓN DE OBAMA

Pedro Pablo Gómez 
La pupila insomne
Rebelion
05-09-2013

Con gran preocupación los habitantes del mundo en que vivimos estamos en espera de si, por fin, se produce o no la escalada en el accionar contra Siria. Después de haber tocado los tambores de guerra, su majestad Barack Obama, basado como de costumbre en los infundios y campañas mediáticas apropiadas a sus intereses de dominio, impone las reglas apetecidas al sistema y grupos de control político a los que responde.

 Estados Unidos desarrolló durante meses la versión de la posesión de armas químicas por el gobierno sirio que preside Bashar al Assad. Preparando el teatro montado con Arabia Saudita, a través del jefe de los servicios secretos de este país, Bandar Ben Sultan, el cual -según se conoció por medios informativos- es el responsable de haber entregado a los representantes de la oposición al gobierno sirio los manipulados medios químicos para ser utilizados en la guerra por derrocar el régimen establecido.

Por las propias declaraciones de periodistas de agencias de noticias norteamericanas como la AP, se conoció que miembros de la oposición tuvieron que ver con el uso de las denominadas armas químicas en una acción que provocó la muerte de cientos de personas, por el desconocimiento en su manipulación de quienes la utilizaron, al no haber tenido una preparación previa para su uso. Pero no importa quién lo hizo, para los intereses del gobierno de EEUU y su presidente era lo apropiado para sus planes belicistas. 

Así nos levantamos un día con la noticia del llamado y la decisión de Obama para iniciar acciones directas de guerra contra la nación siria, que posteriormente decidió hacerlo con la aprobación del Congreso y presumiblemente la obtendrá el próximo día 9 de septiembre. Ya hace campaña para la aprobación masiva de los representantes demócratas y republicanos y así tapar con un velo transparente la barbarie planificada desde hace bastante tiempo, en el que no han podido doblegar al presidente Assad.

Las presiones de Washington sobre sus aliados cuentan desde el principio con el apoyo cómplice e interesado del gobierno turco, el cual ha sido participante directo en las acciones desarrolladas por los grupos opositores, con armas y total movilidad desde su territorio hacia la nación siria, en contubernio con los deseos de la Casa Blanca. Recientemente, el presidente francés, aunque no se conoce si sus declaraciones fueron a título personal o de su gobierno, marcó una nueva pauta al comprometerse de forma inesperada con la decisión anunciada por el presidente norteamericano. Siempre se esperan de Francia posiciones más inteligentes, dadas sus condiciones y tradiciones culturales e históricas, más cuando una cosa como esta trajo como consecuencia que el parlamento británico desaprobara la idea de que la Gran Bretaña apoyara el dislate yanqui y otros países de la U.E. tampoco se involucrarán.

También tratan de presionar a la Secretaría General de la ONU, para justificar la agresión. Tanto Rusia como China han mostrado su oposición abierta al plan de Obama e incluso han presentado pruebas ante la ONU de quiénes fueron en realidad los que usaron las armas químicas. Pero eso no importa, al que quieren bombardear es al gobierno sirio, no a los que hicieron el ataque químico. Es lo lógico: sirve a sus intereses aunque no sea verdad.

Durante decenas de años los gobiernos estadounidenses han utilizado sus mañas más sucias para combatir no solo las ideas de los países socialistas, sino también a otros que solo han pretendido defender sus derechos nacionales. Han creado un sistema de manipulación de la opinion pública internacional a través de los medios masivos que poseen, para adormecer a los crédulos y tratar de justificar la legalidad de sus acciones en pro de la llamada democracia representativa y los derechos humanos, según su entender.

Dudo que Obama posea la inteligencia de saber retroceder si sus amigos y los grupos de intereses que lo acompañan en la presidencia lo dejan hacer. Algún día esperamos que el pueblo norteamericano despierte de su letargo y juegue un papel más activo en la recuperación del prestigio perdido por los Estados Unidos, por sus acciones contra otros países aplastados con su poder económico y militar, sin la mínima realidad y justicia. Cada día que pasa son menos capaces de engañar al mundo.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/09/04/la-decision-de-obama/#more-35223 

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PERSONAL QUE HAGA MALABARES, HABLE, NEGOCIE, TRASTOQUE O SE LA MACHAQUE ENTRE DOS LADRILLOS CON EL FIN DE CONGELAR, DISMINUIR O NO SUBIR LAS PENSIONES, ES UN HIJO DE LA GRAN PUTA, QUE TRADUCIDO LITERALMENTE, SIN QUITAR NI PONER, QUIERE DECIR, HIJO DE LA GRAN PUTA. SE HACE SABER PARA GENERAL CONOCIMIENTO DE TODO EL PERSONAL QUE NO FUERE TONTO Y SUPIERE LEER Y ENTEDER. HE DICHO

Los errores y falacias del llamado comité de expertos sobre las pensiones públicas


(La ministra de Trabajo, Bañez, con menos gracia que el sobaco un mono tonto y del PP, al frente de la banda de mercenarios de la banca y de empresas de seguros que han cuajado la mentira al baño maría, sobre la que minino Rajoy, quiere levantar una mentira ciéntífica para robar nuestras pensiones, la de nuestros hijo y nietos, y así sucesivamente, de entre cuya banda de mercenarios existe la honrosa excepción de DON SANTOS M. RUESGA, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid, que tuvo la decencia informada de votar en contra.)

VICENCNAVARRO | 16/06/2013

La postura central del Informe del Comité de Expertos sobre las Pensiones (a partir de ahora ICE) es que el crecimiento de la esperanza de vida y del porcentaje de la población anciana en España hace insostenible el sistema de pensiones públicas, a no ser que se hagan una serie de cambios que, en la práctica, significarían una notable reducción de las pensiones públicas, tanto de los futuros pensionistas como de los actuales. Tras una narrativa que intenta transmitir un mensaje de objetividad y neutralidad tecnocrática, las propuestas que realiza el Comité significarían la reducción más drástica de las pensiones públicas que haya ocurrido en la mayoría de países de la Unión Europea de los Quince (UE-15). Veamos los datos.

El ICE comienza señalando que el mayor problema que tiene el sistema de pensiones públicas es el envejecimiento de la población. Enuncia, con gran alarma, que en el año 1900 (inicio del siglo pasado, el siglo XX), “la esperanza de vida de los españoles con 65 años era de unos 10 años; hoy esperan vivir veinte años más (y hacia el 2050 se prevé que vivirán 25 años más)”. El ICE señala que este crecimiento de la esperanza de vida es un problema enorme para la sostenibilidad de las pensiones.
El otro “gran problema” que cree identificar el ICE es el crecimiento del porcentaje de población anciana. El ICE señala que, mientras el porcentaje de la población anciana (es decir, por encima de los 65 años) ha “crecido en las últimas décadas hasta el 17% de toda la población, y está previsto que alcance el 37% en 2052. En esta última fecha, por tanto, se espera que uno de cada tres individuos tenga más de 65 años. En cifras absolutas, el número de pensiones que prevé la Seguridad Social pasaría -dentro de cuarenta años a partir de ahora- de los 9 millones actuales a los 15 millones en 2052. El ICE concluye que no habrá suficientes trabajadores cotizantes para sostener a tanto pensionista y todavía menos para sostenerlos durante tantos años de vida y goce de las pensiones. De ahí la necesidad de reducir las pensiones ya ahora, en este momento, sin esperar más. Hay que hacerlo inmediatamente, tomando medidas que el ICE reconoce que serán impopulares, pero que hay que hacer aprovechando que ahora, en este momento de enorme crisis económica, la gente está receptiva para hacerlas. En un borrador anterior, el Comité de Expertos escribía explícitamente que hay que aprovechar este momento de crisis para poder hacer estos cambios, de la gran importancia de los cuales son conscientes. Esta observación desapareció de su informe final.

Los errores del determinismo demográfico

Uno de los ejemplos más claros de la inoperancia y falta de credibilidad de las tesis de la insostenibilidad del Sistema Público de Pensiones es el fracaso de sus predicciones. Juan Torres y yo tenemos todo un capítulo en nuestro reciente libro Lo que debes saber para que no te roben la pensión (Editorial Espasa. 2013) mostrando la falta de credibilidad de las proyecciones de los catastrofistas. Una por una, estas proyecciones y previsiones (incluyendo las que han hecho varios miembros del citado Comité de Expertos) han resultado falsas.

Veamos ahora la predicción de que a mitad de siglo XXI el porcentaje de la población anciana habrá pasado del 17% actual al 37% (en 2052) de toda la población. Estas cifras han sido ampliamente utilizadas y citadas (ver mi crítica al Profesor Josep Oliver sobre la utilización de estos datos en “Los recortes de las pensiones no son inevitables” (Público 13.06.13). El ICE, para llegar a estas cifras, hace toda una serie de supuestos altamente cuestionables (que no se explicitan en el informe), siendo el mayor de ellos el que asume que la población española pasará de ser 46 millones a 41 millones en los próximos cuarenta años, con lo cual el porcentaje de los ancianos sobre el total de la población aumentará espectacularmente. Para que esto ocurra se tiene que asumir que, durante ese periodo, la población de España, en lugar de crecer, como ha ocurrido durante los últimos cuarenta años, decrecerá. Esta observación profundamente pesimista se basa en toda una serie de supuestos, también altamente cuestionables, escogiendo siempre los peores escenarios posibles, tales como que la natalidad continuará bajando y bajando; que la inmigración se reducirá y no compensará la bajada de la natalidad; y que la economía crecerá muy poco.

La natalidad, sin embargo, es una variable en la que se puede influir a través de políticas públicas que sean favorables a aumentarla, políticas, todas ellas, poco desarrolladas en España, el país europeo con menor desarrollo de las políticas profamiliares. Varios países en la UE-15 han mostrado que la reducción de la natalidad puede revertirse si hay voluntad política para desarrollar políticas que la favorezcan. Algo semejante ocurre en cuanto a la inmigración. La diferencia entre el nivel de vida de España y sus vecinos del sur probablemente continuará e incluso aumentará, y con ella la inmigración. Y es más que improbable que el aumento de la productividad no repercuta en un aumento del crecimiento económico (tema del cual hablaré más tarde en el artículo). No es, pues, probable que el escenario de crecimiento negativo tanto económico como poblacional sea el más acertado.

El problema de las pensiones no es demográfico sino económico

En realidad, lo que importa en cuanto a la sostenibilidad de las pensiones no es el factor demográfico, sino el económico. El tema que debería discutirse no es si habrá demasiados ancianos o no, sino si habrá suficiente riqueza en el país para sostener a los ancianos y a todos los demás. Y ahí está el punto clave que el ICE ni siquiera considera y por el que paga un coste: está profundamente equivocado y ello es fácil de demostrar. Analicemos, primero, su alarmismo acerca de que la esperanza de vida de las personas de 65 años se haya doblado desde 1900, lo cual considera muy preocupante para la sostenibilidad de las pensiones. Esta alarma es la que abre el informe cuando indica que en 1900, la esperanza de vida de las personas de 65 años era 10 años y ahora es 20 años. El que se haya doblado en más de un siglo le parece al ICE un enorme problema.

Pero el ICE no nos explica por qué es un problema. Le parece obvio que es un problema. Pues bien, ignora que no hay ningún problema. El Comité de Expertos parece desconocer que, desde 1900 hasta ahora, el PIB (es decir, la riqueza del país) ha crecido 24 veces (si, 24 veces). Es cierto que la esperanza de vida de las personas de 65 años se ha doblado en más de un siglo. Pero, ¿cuál es el problema si la riqueza del país ha crecido 24 veces durante el mismo periodo, es decir que el país es 24 veces más rico ahora que en 1900? Repito ¿Dónde está el problema? ¿No cree el Comité de Expertos que una sociedad veinticuatro veces más rica que en 1900 tiene recursos más que suficientes para pagar las pensiones a aquellos trabajadores que han creado esa riqueza? Una sociedad veinticuatro veces más rica tiene veinticuatro veces más recursos para los pensionistas y veinticuatro veces más recursos para los no pensionistas. Repito una vez más ¿dónde está el problema?

Hoy la sociedad española tiene recursos más que suficientes  para poder pagar las pensiones de los ancianos. Y los tendrá también para pagarlas en la segunda mitad del siglo XXI. Unos cálculos sencillísimos del impacto del aumento de la productividad en la riqueza del país así lo muestran. Si la productividad aumentara un 1,5% por año (cifra muy conservadora, pues el crecimiento anual promedio en el periodo 1971-2011 ha sido de 2,4%), el PIB de España sería 2,25 veces más grande en la segunda mitad del siglo XXI (hacia 2060) de lo que lo fue al principio de la crisis en 2007. Es decir, si el PIB fuera 100 puntos en 2007, este aumentaría a 225 en 2060. Pues bien, España se gastó 8 puntos del PIB (el 8%) en pensionistas y 92 en no pensionistas en 2007. Los alarmistas indican que para sostener a los pensionistas habrá que gastarse en España en 2060 el 15%, lo cual indican que es inasumible, sin clarificar por qué es inasumible. En realidad, sería muy asumible. Un 15% del PIB en el 2060 (es decir, de 225) serían 33 puntos (15% de 225) para pensionistas, cantidad mayor que los 8 de 2007, y 192 para los no pensionistas (225-33=192), lo cual es superior a los 92 del 2007. ¿De nuevo, dónde está pues el problema? (nota a los principiantes en econometría: estoy hablando de valor de moneda constante, con la misma capacidad adquisitiva en 2007 y en 2060).

La referencia al número de cotizantes por pensionista, indicando que el número de trabajadores por pensionista está bajando, olvida (diría yo deliberadamente) que la variable determinante de la sostenibilidad de los sistemas de reparto es la productividad (que no aparece por ninguna parte en el ICE) y su impacto en la creación de riqueza. Hace cuarenta años, España tenía el 18% de la población trabajadora en el campo, produciendo alimentos para todos los españoles. Hoy es solo el 2%. Este dos por ciento produce más alimento que el 18% de hace 40 años. Imagínese el ridículo de un “Comité de Expertos” que hubiera alarmado a la población española, cuarenta años atrás, escribiendo que el hecho de que el número de trabajadores en el campo estuviese disminuyendo en España, determinaría que la población española se moriría de hambre por falta de trabajadores en el campo. Pues, no solo no morimos de hambre, sino que este 2% produce mucho más alimento que el 18% de hace cuarenta años. En realidad, el estado está subsidiando a los agricultores para que no produzcan tanto. Pues bien, saquen “alimento&#