lunes, 4 de mayo de 2015

PP / PSOE / CIUDADANOS: PARA QUE NO RECIBAN NI UN SOLO VOTO DE NINGUNA PERSONA QUE VIVA DE SU TRABAJO


EL CORRALITO ENERGÉTICO: LA INSOSTENIBLE SITUACIÓN DEL SECTOR ELÉCTRICO ESPAÑOL

Ssociologos.com

Ahora todos las personas tienen la posibilidad de generar su propia energía y ser autosuficientes. En teoría se posibilita un desarrollo global equitativo y justo, pero surge la duda; si el mundo lucha por mejorar la producción de energías, ¿porqué en España existen trabas a las renovables?¿qué es el famoso impuesto al Sol?, como predijeron “Los Simpsons” ¿ha venido el Sr. C. Montgomery Burns y ha tapado el Sol para poder aumentar los beneficios de su central nuclear?



En la mayoría de políticas sociales la parte más difícil es la de crear un sentimiento, una conciencia de causa en la población. En esta ocasión podemos ver como los ciudadanos luchan por dejar a sus hijos, nietos y resto de descendientes un mundo mejor, vemos como alrededor nuestro proliferan los puntos de reciclaje de materiales, de aceite… puntos promovidos por las entidades públicas. En definitiva, podemos observar como el cambio o el interés por éste es latente, sabemos que la lucha contra el cambio climático debe empezar por un cambio de modelo energético. Y es que son numerosos los estudios que avalan la implantación de este nuevo modelo sostenible, como por ejemplo el estudio “Energía 3.01” de Greenpeace demostró que además presenta ventajas para España, tanto desde la perspectiva ambiental como desde la económica.

A principios del siglo XXI España se posicionaba como unos de los Estados líderes en la implantación de energías renovables, hasta el punto que comenzaron a surgir políticas energéticas como el “Plan de Acción de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética”. El Consejo de Ministros aprobó el 20 de julio de 2007 un plan de acción que generaría un ahorro de 87,9 millones de toneladas de petróleo y permitirá una reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera de 238 millones de toneladas.

Más de la mitad de las acciones definidas en este plan se basaban en incentivos económicos siguiendo la línea del plan de Acción 2005-2007. A través de este Plan de Acción se esperaba “conformar las condiciones adecuadas para que se extienda y se desarrolle, en la sociedad, el conocimiento sobre el ahorro y la eficiencia energética en todas las Estrategias nacionales y especialmente la Estrategia Española de Cambio Climático; fomentar la competencia en el mercado bajo el principio rector del ahorro y consolidar la posición de España en la vanguardia del ahorro y la eficiencia energética.”

Como vemos el rumbo estaba definido pero ¿a qué se debe la reapertura del debate de las energías renovables, concretamente la fotovoltaica?

El artículo 9 de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, establece que:

“1. A los efectos de esta ley, se entenderá por autoconsumo el consumo de energía eléctrica proveniente de instalaciones de generación conectadas en el interior de una red de un consumidor o a través de una línea directa de energía eléctrica asociadas a un consumidor.”
Hasta aquí todo claro, se podría ver hasta lógica la situación de las más de 60.000 familias españolas que pasaron a formar parte del grupo de centros productores de energía solar fotovoltaica. Menos gasto, menor huella residual y encima dejo un mejor mundo, todo ventajas… ¿todo ventajas?

¿Entonces porqué desde la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (ANPIER) se desprenden estas declaraciones hechas por su presidente?

“La Dictadura energética Soria-Nadal, de inspiración sobradamente conocida, ha quebrantado la economía de 62.000 familias españolas que, de buena fe e invitadas por el propio Estado, destinaron sus ahorros, con el aval de sus hogares, al desarrollo y generación de energía solar fotovoltaica.”

El problema surge cuando el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria realiza una serie de acciones que dejan portadas en los periódicos nacionales del tipo: “Un paso para adelante, cuatro para atrás” o “La No-reforma energética”.

A través de una encuesta realizada por ANPIER podemos conocer que el 36% de los propietarios declaran soportar rentabilidades negativas. Con el cambio del marco legislativo el 100% ha tenido que refinanciar o soportar los pagos mensuales con recursos propios. El 15% de los encuestados tienen mensualidades pendientes con las entidades bancarias que les aportaron la financiación, a pesar de que fue el propio Ministerio quien impulsó este tipo de operaciones. El 79% de los productores debieron aportar garantías personales frente a la banca. El 60% afirma que la motivación ética guió su decisión de embarcarse, tal y como les propuso el Estado, en el desarrollo y generación de energía solar fotovoltaica.

Citado textualmente del BOE podemos ver como lo dicen bastante claro:

“La presente Ley tiene como finalidad básica establecer la regulación del sector eléctrico garantizando el suministro eléctrico con los niveles necesarios de calidad y al mínimo coste posible, asegurar la sostenibilidad económica y financiera del sistema y permitir un nivel de competencia efectiva en el sector eléctrico, todo ello dentro de los principios de protección medioambiental de una sociedad moderna.

El principio de sostenibilidad económica y financiera del sistema eléctrico será un principio rector de las actuaciones de las Administraciones Públicas y demás sujetos comprendidos en el ámbito de aplicación de la Ley. En virtud del mismo, cualquier medida normativa en relación con el sector que suponga un incremento de coste para el sistema eléctrico o una reducción de ingresos deberá incorporar una reducción equivalente de otras partidas de costes o un incremento equivalente de ingresos que asegure el equilibrio del sistema”.

En el primer párrafo vemos como nos dicen que uno de los objetivos es permitir un nivel de competencia efectiva, obviamente para el señor Soria la competencia solo se da entre las grandes compañías eléctricas y cualquier individuo que se escape del yugo de éstas está afectando a la competencia efectiva y el equilibrio del sistema. Mientras tanto en el segundo se cubre las espaldas afirmando que cuando se incrementen de algún modo los costes para el sistema eléctrico se realizará una reducción equivalente o un incremento equivalente, ¿entendemos ahora los recibos de la luz? Está todo publicado en el BOE Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico.

Parece ser que el fallo es nuestro, bueno, de aquellos que decidieron dejarle un mundo mejor a sus hijos, aquellos que creían en un nuevo sistema energético. Pero en España la sombra de la política, más bien de los políticos, es muy alargada, y si no solo tenemos que ver quiénes son los responsables de las grandes compañías eléctricas, a saber: