lunes, 17 de diciembre de 2012

OPOSICION KUWAITÍ AMENAZA CON MANIFESTACIONES INSPIRADAS EN PRIMAVERA ARABE



(Foto/EFE. En el centro del negocio el ministro de tanques, aviones, escopetas y demás chuches guerreras kuwaití. En su flanco izquierdo, el ministro de defensa español, Pedro Morenes, que sabe la tira del negocio de armas: escopetas, bombas de pie, bombas de mano, revoltillos explosivos y demás, y el tercero, Su majestad el Rey, que si sabe o no sabe de esto y lo otro a nadie le importa, porque él sólo reina, y si se hace rico o no se hace rico no viene a cuento, porque estamos en la Navidad y Maria y San José están a brazo partido luchando con el banco para que no les desahucie el pesebre, porque si así fuera, a ver dónde va a nacer el Niño, que además el Niño este año les ha salido rana y se ha declarado anti sistema, ¡como lo están leyendo!)


 TERRA.COM
11 de octubre de 2012

La oposición kuwaití amenazó con boicotear las próximas elecciones generales y organizar manifestaciones inspiradas en la Primavera Árabe si el emir de Kuwait enmendaba una polémica ley electoral. 

"Si se decide esta enmienda, boicotearemos las próximas elecciones y saldremos a la calle para protestar", advirtió Walid al Tabtabai, un ex diputado islamista, durante una manifestación el miércoles por la noche. 

La concentración, celebrada por la noche debido a las altas temperaturas, reunió a 2.000 personas en el sur de la capital kuwaití.

"Hemos advertido en varias ocasiones contra una Primavera Árabe" en Kuwait, declaró Nayef al Merdas, un miembro del parlamento disuelto.

 El ex diputado de la oposición Jaled al Tahus avisó, por su parte, que "Kuwait pasa por el periodo más difícil y más crucial de su existencia", y pidió al emir que "ejerza sus poderes en el marco de la Constitución". 

El emir de Kuwait disolvió el domingo el Parlamento de 2009, tres meses después de que el Tribunal Constitucional restableciese esta asamblea. Esta medida era reivindicada por la oposición y permitirá celebrar elecciones anticipadas en un plazo de 60 días. 

La oposición sospecha que el gobierno quería modificar la ley electoral para reducirle las posibilidades de conservar una mayoría en el próximo parlamento.

Kuwait sufre crisis políticas recurrentes desde hace seis años debido a las disputas incesantes entre el Parlamento y el gobierno. 

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SI LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACION NOS ENGAÑAN Y NOS DES INFORMAN, ¿CÓMO NOS INFORMAMOS?



Siria, Egipto y más allá 

 LA REALIDAD TRAS LOS HERMANOS MUSULMANES

(Foto/EFE. Manifestación en Egipto)

Eric Draitser
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens 
Rebelión.org
17-12-2012 

Las complejidades de la Primavera Árabe y la lucha por la libertad política en todo el mundo árabe no deberían ocultar lo que ahora se ha convertido en una noción absolutamente esencial para todos los antiimperialistas: la Hermandad Musulmana es una de las armas más poderosas de la clase gobernante occidental en el mundo musulmán. Aunque puede ser una píldora difícil de tragar para algunos por motivos emocionales o psicológicos, no hace falta mirar más allá del papel insidioso que la organización juega en Siria y los abusos de poder y de los derechos humanos del gobierno de Egipto. En la guerra patrocinada por EE.UU./OTAN contra el gobierno de Asad, los Hermanos Musulmanes han emergido como la principal fuerza aprobada por Occidente, la vanguardia del ataque imperialista. Mientras tanto, en Egipto el presidente Mursi y el gobierno de los Hermanos tratan de destruir lo que fue, hace poco más de un año, la promesa de la revolución.

 Los Hermanos Musulmanes en Siria 

El establecimiento esta semana del Comando Militar Supremo, a cargo de toda la ayuda militar y la coordinación con los rebeldes, demuestra inequívocamente el papel de liderazgo de los Hermanos Musulmanes en la campaña por un cambio de régimen en Siria. Como informa Reuters: “El comando unificado incluye a muchas personas vinculadas a los Hermanos Musulmanes y los salafistas… excluye a los oficiales más importantes que han desertado de las fuerzas armadas de Asad” (i). Esta estructura de comando, formada a petición y con el patrocinio de EE.UU., el Reino Unido, Francia, Arabia Saudí, Catar y Turquía, entre otros, no incluye simplemente miembros de la Hermandad Musulmana, está, de hecho, dominado por ella. ¿Es posible que las potencias imperiales occidentales no se hayan dado cuenta simplemente de que el grupo que estaban formando incluía a esos elementos? Sugerir algo semejante, sería acusar de estúpidos a algunos de los principales “estadistas” del mundo (Hillary Clinton, William Hague, Laurent Fabius, Ahmet Davutoglu, etc.). Por desgracia no lo son. Esos individuos han colaborado para crear una fuerza testaferra de los Hermanos Musulmanes en Siria que puedan controlar y en la que puedan confiar para que cumpla las órdenes de Occidente.

Sin embargo, no basta con decir que los Hermanos Musulmanes dirigen esta nueva estructura militar, porque sería suponer que no han estado jugando un papel crítico todo el tiempo. Más bien la organización ha sido central en la desestabilización de Siria desde el comienzo del conflicto armado. El propio Consejo Nacional Sirio, originalmente la cara de la “oposición” respaldada por Occidente, estaba dominando entre bastidores por los Hermanos Musulmanes. Como señaló el exlíder de los Hermanos Musulmanes Ali Sadreddine, respecto al CNS: “Elegimos esa cara, aceptada por Occidente… Nombramos a [el exjefe del CNS Burhan] Ghalioun como fachada para la acción nacional. Ahora actuamos como los Hermanos pero como parte de un frente que incluye todas las corrientes” [ii]. Por lo tanto vemos que, esencialmente, la organización ha mantenido, desde el principio, un considerable grado de control de la oposición basada en el extranjero, claramente diferente de la oposición autóctona de los Consejos Nacionales de Coordinación y otros grupos. Los Hermanos Musulmanes, una maquinaria política y paramilitar internacional, ha llegado a dirigir la batalla contra Asad.

De hecho, los Hermanos Musulmanes han suministrado muchas formas de liderazgo y ayuda a la oposición basada en el extranjero, respaldada por el extranjero, más allá de una simple dirigencia directa. Desde el suministro de cobertura diplomática y política al apoyo táctico en el terreno mediante el contrabando de armas, el reclutamiento de combatientes y otras responsabilidades necesarias, la organización ha llegado a permear cada aspecto de lo que Occidente llama convenientemente “rebeldes”. 

Ya en mayo de 2012, los Hermanos Musulmanes de Egipto, el centro de la organización, estaban suministrando el apoyo político y diplomático que los rebeldes necesitaban para derrocar el régimen de Asad. Mientras estaban a punto de ganar las elecciones egipcias, los Hermanos estaban ocupados haciendo comentarios públicos sobre la necesidad de la intervención militar occidental en Siria. El portavoz de la organización, Mahmoud Ghozlan, declaró: “La Hermandad Musulmana llama a los gobiernos árabes, islámicos e internacionales a intervenir… para derribar el régimen [de Asad] [iii]. Esta cínica declaración pública es una violación flagrante de todos los argumentos que afirman que la Hermandad Musulmana es de algún modo antiimperialista, que se opone a la dominación occidental del mundo árabe. Al contrario, aunque pretenda que se opone a Occidente, en realidad es un instrumento de las potencias imperiales utilizado para destruir naciones independientes que se oponen a la hegemonía estadounidense en Medio Oriente.

Este respaldo político y diplomático es solo un aspecto de la participación de la Hermandad en la destrucción de Siria. Como informó el New York Times en junio de 2012: “Agentes de la CIA operan en secreto en el sur de Turquía ayudando a los aliados a decidir qué combatientes de la oposición siria al otro lado de la frontera recibirán armas… mediante una tenebrosa red de intermediarios que incluyen a la Hermandad Musulmana de Siria” [iv]. El uso de la Hermandad Musulmana para contrabandear armas a los rebeldes de Siria no debería ser una sorpresa considerando el hecho de que las monarquías suníes de la región (primordialmente Arabia Saudí y Catar) han sido las voces más altas a favor del cambio de régimen en Siria por cualquier medio. La relación entre esas monarquías y los Hermanos Musulmanes es obvia: comparten convicciones religiosas similares y son enemigas confesas de todas las formas de chiismo. Además han formado parte integral del sistema de hegemonía estadounidense que ha mantenido toda la región bajo su control durante décadas.

Muchos han argumentado en el pasado que, aunque comparten ideologías y “marca” idénticas, la rama siria de la Hermandad Musulmana es en cierto modo independiente de la Hermandad Musulmana propiamente dicha. Esta absurda afirmación es contradicha por el simple hecho de que cada posición pública adoptada por la Hermandad Musulmana Siria ha estado alineada directamente con las declaraciones públicas desde El Cairo. Como demuestra el artículo de Carnegie Middle East Center “La Hermandad Musulmana en Siria”: “Desde el comienzo de la revolución, la Hermandad ha sostenido que la intervención extranjera es la única solución posible a la crisis en Siria. En octubre de 2011, también llamó a la intervención de Turquía y al establecimiento de zonas humanitarias protegidas en territorio turco” [v]. Cuando dos entidades llevan el mismo nombre, tienen los mismos patrocinadores, y adoptan las mismas posiciones, hay que mostrar una ignorancia premeditada para argumentar que no se trata de alguna manera de la misma entidad, o más exactamente que reciben las órdenes de los mismos amos.

 Las potencias detrás de los Hermanos Musulmanes 

Al examinar el papel extremadamente insidioso que los Hermanos Musulmanes juegan en Siria, hay que comenzar por comprender la relación histórica entre la Hermandad Musulmana y el imperialismo occidental. La organización fue fundada por Hassan al-Banna en 1928 con la intención de restablecer una forma más pura del Islam que había existido siglos antes. Sin embargo, este fue solo el barniz religioso creado para enmascarar las intenciones políticas de la organización. En el artículo de Mother Jones titulado “¿Qué es la Hermandad Musulmana y se apoderará de Egipto?” el autor explica que, “Los Hermanos Musulmanes sirvieron de ariete contra nacionalistas y comunistas, a pesar del antiimperialismo basado en el Islam de los Hermanos, el grupo terminó a menudo por hacer causa común con los británicos coloniales. Funcionó como una agencia de inteligencia, infiltrando grupos izquierdistas y nacionalistas” [vi]. Este hecho indiscutible de que la Hermandad Musulmana funcionó, incluso en sus primeros días, como un brazo de facto de la inteligencia occidental, es crucial para comprender su desarrollo y su actual poder político.

 Sin embargo, existen quienes argumentan que, a pesar de esta “coincidencia” de objetivos y planes, los Hermanos Musulmanes nunca pudieron ser vinculados directamente a la comunidad de la inteligencia. Sin embargo, como señala claram