sábado, 11 de febrero de 2017

CCOO-UGT. ¡AY, QUÉ PENA PENITA PENA DE ESTA "SINDICAL"! (ESTOS PENA PENITA PENA DE LA SINDICAL, SON LOS MISMO PICTOLINES QUE HAN ESTADO EN EL "REPARTO" DE LOS FONDOS DE LAS PENSIONES EN TOLEDO QUE ELLOS LLAMAN PACTO. ES QUE ES MÁS GUAY DECIR PACTO EN VEZ DE REPARTO)

Navarra: CCOO-UGT. Una política sindical garrapatera

Por Sabino Cuadra
Kaos en la red
11.02.2017
La corrupción blanca. Hace ya nueve años el sindicato LAB publicó en Navarra un cuaderno titulado “El libro negro de la corrupción blanca en la Administración del Gobierno de Navarra”.

Se denominaba a esta corrupción como “blanca” para distinguirla de aquella otra zafia, presta siempre a meter la mano en cualquier hucha, a la que nos acostumbró en años anteriores el PSN y por la que fueron condenados por corruptos el presidente del Gobierno Foral, Gabriel Urralburu, su consejero Aragón, dos delegados del Gobierno en Navarra, Roldán y García Villoslada,…[1]

En el cuaderno se abordaban, entre otros, la política de privatización de servicios públicos, la proliferación escandalosa de empresas públicas para vehiculizar lo anterior, la composición de los Consejos de Administración de éstas, las prebendas repartidas (sueldos, dietas, cesantías), las puertas giratorias entre los espacios públicos y privados… En fin, una corrupción “blanca”, protegida y oculta tras una maraña de leyes, decretos y acuerdos, pero no por ello menos mafiosa, amoral y condenable.
Y allí estaban los Consejeros del Gobierno de UPN ostentando 7, 8 y hasta 9 puestos en distintos Consejos de Administración, cobrando substanciosas prebendas en pago a su multi-sacrificada entrega. Eso sí, todo muy legal. Es decir, primero hacían las leyes a la medida de sus bolsillos y luego alardeaban de inmaculada honestidad.

La corrupción “blanca” sindical. El garrapatismo de CCOO y UGT.

Traigo lo anterior a colación para comentar la abundante información aparecida estos días en la prensa navarra referida a lo que podría denominarse “garrapatismo sindical” de CCOO y UGT, sindicatos estos que, junto con UPN-PP y PSN, la patronal navarra[2] –CEN- y el Opus Dei, han conformado los pilares maestros del histórico cortijo foral navarro. Porque el esquema ha sido el mismo: privatización de importantes servicios públicos para cederlos, no de empresas públicas sino, en este caso, de CCOO, UGT y la CEN, quienes lograban así la gestión de los mismos y la obtención de importantes privilegios y substanciosas parcelas de poder social.

El magro del contubernio empezó en 1998 con la creación de un órgano paritario formado exclusiva y excluyentemente por UGT, CC.OO, la CEN y el Gobierno que pasará a gestionar un presupuesto anual de 60 millones/euros. Pues bien, según la Cámara de Comptos (órgano oficial fiscalizador de la gestión económica de Navarra), entre 2008-2013, durante el período más crudo de la crisis, UGT, CCOO y CEN recibieron de aquel vía Formación o Convenios bilaterales 20 millones anuales.

El contenido de los Convenios bilaterales firmados entre el Gobierno y cada agente –una veintena- era de lo más diverso: atención a inmigrantes, igualdad en el marco laboral, fomento de la estabilidad en el empleo, orientación laboral, programas especiales para personas de difícil inserción laboral…,  en las que las actividades eran subvencionadas al cien por cien desde el Gobierno. En cualquier caso, el grueso de las ayudas correspondían al capítulo de Formación para ocupados, que se llevaba prácticamente la mitad del total de las subvenciones percibidas.

En definitiva, un auténtico tocomocho en el que CCOO-UGT-CEN decidían al alimón el reparto de esos fondos públicos, siendo a la vez los únicos receptores de ellos. Es decir, daban con una mano lo que cogían con la otra; o sea, la política de Juan Palomo: “Yo me lo guiso, yo me lo como”.

Negar la mayor: la gestión debe ser pública y directa. 

La política de los Gobiernos de UPN, PP y PSOE está infectada cada vez más del virus neoliberal-privatizador. En el terreno laboral esto supone hacer una dejación flagrante de su responsabilidad en dos importantísimos espacios. El primero es el de la salud laboral, en beneficio de las Mutuas patronales, que cuentan así cada vez con más competencias y fondos públicos a gestionar en este apetitoso ámbito que tanto interesa a las empresas. El segundo es el de la Formación y Orientación, que aquí, en Navarra, a pesar de vivirse la mayor crisis económica y social de las últimas décadas, se ha dejado prácticamente en manos de CCOO-UGT y la patronal.

¿Estamos de acuerdo con que esta Formación y Orientación, cuyo coste íntegro se abona con dinero público, sea principalmente gestionada por patronal y sindicatos o, al contrario, debería ser la propia Administración quien la atendiera de forma directa con sus propios criterios, objetivos y medios: centros educativos, red de FP, profesorado, técnicos,