sábado, 8 de mayo de 2010

LAS FLORES DE MAYO DEL OJO ATIPICO

PARA EMPEZAR DE PRESUNTAMENTE INOCENTES NADA DE NADA

(El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido)

Ya no es cosa mía, menos mal. Al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, (*) esto de la especulación financiera también le huele a tufarrina y ha abogado por investigar y combatir la "criminalidad económica" derivada de los "ataques especulativos contra la moneda europea",

"En un momento de crisis económica en el que estamos sufriendo ataques especulativos contra la moneda europea y contra nuestras finanzas se echa de menos la posibilidad de que exista una institución que pueda dirigir a nivel europeo la lucha contra esa criminalidad económica que nos puede provocar graves daños"(*).

Alterar el precio de las cosa es algo que regula el Código Penal, así que vamos a ver en que acaba esta denuncia del fiscal general del Estado, hay que esperar que no quede en agua de borrajas, o sea, nada.

Es buena noticia que el fiscal general del Estado haya reparado en que hay gato encerrado, sin embargo, no debemos echarle ni una sola flor, puesto que lo que ahora denuncia ya hace tiempo que era conocido y además no hace otra cosa que cumplir con su trabajo, que quizás debiera haber cumplido hace muchos años.

"las fronteras han desaparecido para los delincuentes y sin embargo nuestros sistemas jurídicos todavía son contemplados desde una perspectiva estrictamente nacional".(*).

Consiste pues en actuar de hecho ya, puesto que eso también lo sabíamos desde hace años:

“ Durante décadas ha sido su existencia la que ha generado un competición suicida entre jurisdicciones reguladoras e impositivas que ha llevado a la mayoría de gobiernos a recortar impuestos y desregular a todo trance. La laxa o nula regulación "offshore" ha creado un contagio sistémico, envenenando las regulaciones "onshore" en una precipitada “carrera hacia abajo" aplaudida por los foros neoliberales como uno de los pilares del crecimiento económico…” (**)

“…El sistema bancario en la sombra (shadow banking system), el no va más de la desregulación, que ha hundido el sistema financiero mundial, nunca hubiera sido posible sin los centros financieros offshore. Todas las entidades de cierta entidad tenían y tienen cientos de establecimientos en paraísos fiscales donde organizan sus operaciones descapitalizadas y apalancadas, al margen de regulaciones e impuestos, operaciones fallidas que están costando rescates públicos escandalosos que en buena medida se encaminan de nuevo a las mismas cuentas secretas "offshore" de los que organizaron el tinglado…” (**)


“…Según un informe de Justice Network (para 2005), las fortunas privadas en paraísos fiscales sumaban la cifra de 11.5 billones de $ que generarían una renta anual de 0.86 billones de $ libre de impuestos. Si estos impuestos se contabilizaran sumarían 0.255 billones de $.
Esto se ha traducido en una regresión fiscal creciente a medida que los gobiernos se ven constreñidos por un lado a recaudar impuestos indirectos, recayendo la carga fiscal casi exclusivamente sobre los no ricos, y por otro a postergar la inversión en infraestructuras y el gasto social redistributivo…” (**).
Esto es lo que le quieren imponer a los trabajadores griego y es con lo que amenazan hacernos a nosotros, y sin duda lo harán si no les plantamos cara.

“…Dubai, en la Costa de los Piratas, antiguo refugio de piratas, traficantes y contrabandistas, se ha convertido, de la mano del emir Mohammed bin Rashid al-Maktoum, en un paraíso fiscal multifuncional. No sólo es un centro de primer orden para el lavado de dinero a gran escala, sino que se ha convertido en un centro financiero internacional, un paraíso turístico y residencial para potentados, un refugio seguro para gánsters, cleptócratas y terroristas, zonas francas libres de impuestos y el 100% de la propiedad extranjera, ... y la más impresionante burbuja inmobiliaria jamás soñada.
Los enormes rascacielos, islas residenciales artificiales, aeropuertos, ... avanzan a marchas forzadas con el trabajo forzado de inmigrantes pobres, deportables a la más mínima queja, a 100 dólares/mes e "invisibles" para el selecto público adinerado excepto cuando se trata de taxistas, sirvientas o prostitutas…” (**).