jueves, 24 de octubre de 2013

DOCTRINA PAROT, UN SOLO CASO MÁS



(Gazparetes primeros espadas actuales del personal robo a beneficio propio a troche, moche y desmoche, junto a los que no aparecen en la foto: Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodriguez Zapatero, responsables todos ellos del desprestigio de la amada España fuera de España, incluso dentro de España, y del robo robo mondo y lirondo a todos los trabajadores españoles, que deben ser puestos a disposición judicial)


UN ESPIA EN EL CONGRESO
 22 octubre 2013

Seis organizaciones internacionales han condenado al régimen político español un total de 77 veces por sus reiterados incumplimientos de la legalidad internacional y los derechos humanos. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (70 veces), laOrganización para la Seguridad y Cooperación Europea (3 veces), Transparencia Internacional, Access Info, la Agencia Mundial Antidopaje y hasta la Unión Ciclista Internacional (1 vez cada una) han emitido sentencias, informes, notas y comunicados públicos de condena que en la mayor parte de las ocasiones la mayoría de la prensa española ha silenciado, manipulado o desvirtuado. En paralelo, Cruz Roja ha anunciado que este año va a repartir en España 40 millones de kilos de comida porque los españoles pasan hambre, entre ellos 2 millones de niños, según precisan Unicef y Cáritas. Y a ellos les acompañan 6 millones de parados y 2 millones más de exiliados laborales, una catástrofe humanitaria y diaria que los políticos no ven.


(Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Estrasburgo): 70 condenas a España)

Los profesores Juan Velázquez, Iñaki Valiente yJuan Ignacio Ugartemendía (UPV) han recopilado en un libro las 70 sentencias en contra que acumula España en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos solamente entre los años 1988 y 2009. No hay país europeo que haya sido condenado tantas veces y su caso ya es digno de estudio en el ámbito internacional, pues las élites españolas parecen tenerle aversión a las leyes y aún más a su cumplimiento.

El “caso Parot” no es el único. La prensa ha puesto sordina a otros precedentes: el “caso Bultó”, el “caso Sanders”, el “caso Castells”, Casado Coca, Díaz Ruano, Ruiz Torija, López Ostra, Salvador Torres… Los hay también famosos como Gómez de Liaño, Juan Alberto Perote o Ruiz Mateos. Todos han tenido que ser indemnizados con el erario público porque sufrieron abusos judiciales y políticos, que en España se entremezclan hasta el delirio. Son tantos los que han recurrido a Estrasburgo y tantos los que han ganado que solo se puede concluir que los 15 ministros de Justicia del régimen han sido unos manifiestos incompetentes y he aquí sus nombres para los libros de Historia, por si algún día debieran devolver esas indemnizaciones con los sueldos públicos y pensiones que cobraron tan generosamente:

(El juez Gómez de Liaño también ganó en Estrasburgo un juicio por su persecución política y judicial)

Landelino Lavilla (UCD), Iñigo Cavero (UCD), Francisco Fernández Ordóñez (UCD), Pío Cabanillas (UCD), Fernando Ledesma (PSOE), Enrique Múgica (PSOE), Tomás de la Quadra (PSOE), Juan Alberto Belloch (PSOE), Mariscal de Gante (PP), Angel Acebes (PP), José María Michavila (PP), López Aguilar (PSOE), Fernández Bermejo (PSOE), Francisco Caamaño (PSOE) y Ruiz Gallardón (PP).

Los gobernantes españoles tienen un problema con su inserción internacional. Émulos de Franco, el régimen de Monarquía de partidos que continuó a la dictadura se basa en el control mediático de la opinión pública interna mediante subvenciones publicitarias directas o concesiones administrativas a sus editores (desde las burdas gasolineras hasta las recalificaciones urbanísticas, mediaciones para créditos o financiaciones bancarias etc…).

(Ruiz Mateos, expropiado y acosado por el Gobierno, también ganó en Estrasburgo)

Especialistas en adoctrinar en la ignorancia, se hace más difícil emerger a la sociedad civil cuando desde el Estado se promueven valores como el “chanchullo”, el “compadreo”, el “enchufe” o el “amiguismo” frente a la meritocracia, la legalidad, el respeto a la libertad ajena o la división de poderes en un estado democrático. Esta es la clave del porqué la partitocracia española se revuelve por el último “varapalo” del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra la “doctrina Parot”, que no es sino la aplicación en España de la irretroactividad en las leyes, incluidas las del terrorismo. Si los ciudadanos están indefensos ante los abusos de sus gobernantes, imagínense los terroristas, que han sufrido desde la “guerra sucia” de varios gobiernos hasta el quebranto de las leyes que regulan los derechos humanos en el resto del mundo.


(El militar Juan Alberto Perote fue perseguido por denunciar la corrupción. Ganó en Estrasburgo)

Franco se refugiaba en sus cómicas pero muy eficaces alertas contra el “contubernio de Munich” para impedir las reformas que la comunidad internacional le exigía y la prensa del régimen hacía el resto. Hoy, la ancestral autarquía de la península española es abonada desde el poder para mantener a los ciudadanos ajenos al mundo contemporáneo y solo la sociedad civil más informada, gracias a la globalización informativa que permiten internet y las redes sociales, percibe el engaño: las élites políticas españolas están desacreditadas internacionalmente porque han optado por subyugar a su propio pueblo antes que recortar sus privilegios, que ahogan además a la propia economía.