jueves, 17 de junio de 2010

DIME CON QUIEN TE ACUESTAS Y TE DIRE QUIEN ERES

(½)


(Aznar realizando sus prácticas de Caudillo)

Primero fue Ana Botella la que se encoño en sumas peras con manzanas con aquello de los matrimonio entre homosexuales, cuando todo el mundo sabe que las pera con las manzanas no se pues sumar, al igual que un ceporro tampoco puede ser sumado con una ministra francesa, aunque esta se quede embarazada.
Ahora es Aznar el que le da por sumar furrufalla con cuestiones económicas.
Lo de si antes fue el huevo o la gallina, aunque no lo diga ahora, porque es cosa de poca monta, lo tengo claro.
Lo que no tengo nada claro es si antes es Aznar y después Ana Botella, su amada esposa (lo de la francesa con niño parido de por medio es cosa de los malos bolígrafos que cuando se ponen a escribir no saben ni lo que escriben), o bien, primero Botella y después Aznar.
Si estuviéramos hablando de los Reyes Católicos no tendríamos ningún problema, puesto que sabemos que tanto Isabel como Fernando se montaban por un igual (monta tanto, tanto monta Isabel como Fernando), pero en el caso que nos ocupa, Aznar-Botella o viceversa, ya digo, no sé quien monta a quien, y puestos a no saber, tampoco sé por quién fue montada la ministra francesa que a los nueve meses tuvo un retoñillo, y sin bigote, por si están pensando mal.
Yo tengo bigote, pero de francés ando mal, no lo entiendo, por el lado francés flojeo, muy a mi pesar, eso sí. Así que de montar a la francesa nada, y de montarme ella a mi puestos a las malas, habrá sido porque ella no haya querido, que por este lado no tengo problemas, y de haber sido montado por la francesa no me habría hecho falta para que me defendiera Fundación alguna, como hizo la Fundación de Aznar con el ídem, que tuvo que empezar a escribir cartas para decir que Aznar en lo tocante al empaquetamiento de la francesa y nuevo francesito al mundo, cero patatero.
Desde esa nebulosa gris en la que pulule Aznar y desde la que nos amenaza con volver en carne mortal a la Moncloa, nos lanza letanías y recetas mágicas para liberar a España, siempre España (a los españoles que les den por el culo) del mal de males que la aqueja: Zapatero (¡otro que tal!), y lo hace en chino, en forma de “cuentos chinos”, como ha calificado el periodista Jesús Mota (1) toda la sarta de simplezas, tonterías y embustes bajo las formas más solemnes que dice Aznar con el único propósito de desalojar a Zapatero de la Moncloa sin importarle un guevo lo que nos pueda pasar a los demás, que eso a Aznar se la lleva bien floja, lo mismo que a Rajoy.
Según este periodista (con el que coincido de pe a pa en el desmontaje critico que le hace a la política que hizo Aznar abanderando a sus dos gobiernos), Lo que tiene en el entrecejo Aznar es una “visión dislocada de socialistas malos, liberales buenos y recetas salvadoras” Y es lógico