lunes, 26 de agosto de 2013

SIRIA, SEGÚN SE MIRE, PARA LOS TRABAJADORES TAMBIÉN ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA



Siria, entre la tiranía interna y la intervención extranjera

Moisés Garduño García
Rebelión
26-08-2013

La muerte y la represión han sido dos pilares para el apaciguamiento de las voces del pueblo sirio. A diario, la gente se debate entre la tiranía interna del régimen y la intervención extranjera de sus enemigos, creando una cruel indiferencia mediática que ha llevado a las narrativas de la revolución hacia vocabularios que incluyen términos como “intervención militar”, “bastiones del régimen”, “espacios estratégicos”, entre otros, que se han olvidado de la inspiración fundamental del movimiento popular que incluía, incluye todavía, un tipo de gobierno “justo”, una forma de vida “digna” y, tal vez la más importante, el logro de una “independencia política” que le permita a los pueblos sirios llevar a cabo mecanismos de movilización y cambio de régimen sin la necesidad de una intervención extranjera.

Pero aprovechando el objetivo de la revolución, el régimen y sus enemigos han secuestrado dicha agenda y la han convertido en un escenario de ambiciones geopolíticas muy parecido al que se fraguó en Iraq hace diez años. Hoy en día, los actores enfrentados toman distancia y posición cuando hablan de una “posible intervención por la defensa del pueblo sirio”, “el uso de armas químicas por parte del régimen”, “el tope de líneas rojas”, “la imposición de sanciones económicas”, “enviados especiales de la ONU”, entre otras cuestiones, que no hacen más que recordar viejas estrategias para nuevos conflictos, conflictos causados por las mismas elites que hoy se presentan como “liberadoras” y favorecedoras de la primavera árabe.

Pamplinas, la “iraquización” de Siria no es otra cosa que la creación de un escenario donde, como buitres, los actores internacionales en disputa llegan y se alimentan del moribundo ciudadano sirio que ha peleado contra su propio hermano debido a la división ideológica sembrada desde fuera de sus fronteras. La única diferencia en esta metáfora es que los buitres son, aparte de oportunistas y carroñeros, los mismos causantes de las muertes de sus víctimas y, de manera sínica e irresponsable, creadores de las bombas que estallan a diario en casas, barrios, calles y avenidas.

Entonces no se trata solo del uso de armamento químico en Siria sino cada bala que sale de los cañones de manufactura rusa, iraní y estadounidense lo que verd