martes, 5 de julio de 2016

¿QUIÉN HA GANADO LAS ELECCIONES MÁS ALLÁ DEL NUMERO DE VOTOS OBTENIDO?



El municipalismo, la municipalización y la transformación social tras el 26J

05.07.2016


Tras el revés electoral del 26 de junio, es claro que el marco gubernamental y legislativo español no va a ser favorable a los llamados ayuntamientos del cambio y mucho menos a transformaciones en favor de la mayoría social trabajadora.

Muchas veces se ha insistido, aunque no las suficientes, en que la vía electoral por sí sola no es capaz de transformaciones sociales de calado, sino que debe ir acompañada de la conformación de poder popular, de movilización en las calles y de una unidad popular amplia, democrática y participativa en el ámbito tanto político como social.

Por tanto la estrategia de quienes peleamos por construir un pais nuevo, al servicio de la clase trabajadora y el pueblo, debe ir enfocada fundamentalmente a ese poder popular, a la movilización y a tejer y fortalecer los vínculos entre lo político y lo social: entre la calle (movilización), la plaza (poder popular), las organizaciones y en donde es posible la institución municipal.

Es aquí donde quienes nos encontramos construyendo proyectos como el de Ahora Madrid, si queremos ser útiles a la transformación y a la clase, no debemos perder de vista esos objetivos, esas alianzas.

No parece posible que el Gobierno que surja de este 26 de junio tenga entre sus prioridades el fomentar la autonomía de los municipios, ni modificar o derogar la Ley de Contratación del Sector Público, la Ley de Sostenibilidad y Racionalización de la Administración local o la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Estabilidad.

Todas estas leyes constituyen un marco que va a dificultar nuestra tarea, pero como nos reclama la gente en cada mitin, en cada acto público, sabemos que va a ser muy costoso, pero “¡sí, se puede!”.

El derecho de huelga se conquistó haciendo huelga, y la libertad de reunión, reuniéndose. Quienes fueron pioneros pagaron precios elevados.

La autonomía municipal, no hay otro camino, se recuperará ejerciéndola. El otro camino sería dejar pasar la legislatura y esperar (con ilusión) a las siguientes elecciones a ver que tal van.

Debemos defender con uñas y dientes nuestros compromisos programáticos, que debemos entender no como un conjunto de sugerencias sino como un contrato ineludible con la ciudadanía.

En Barcelona han declarado la educación como servicio esencial para poder contratar maestros, en Zaragoza ayer mismo han anunciado que el mantenimiento de Parques y Jardines será municipal, en Coruña las bibliotecas, en Cádiz los servicios sanitarios, salvamento, socorrismo y el de limpieza de delegaciones municipales, en Rivas la limpieza urbana, jardinería, basuras, limpieza de edificios, y ahora la empresa municipal de la vivienda... en Madrid la Empresa Mixta Funeraria, cuyo 49% fue regalado por Álvarez del Manzano por el precio de cien pesetas volverá en septiembre al patrimonio público.

Es decir, es un camino difícil, pero se puede. Y además municipalizar no es solamente más justo y más eficiente, sino más económico, al ahorrar IVA (desde un 10% hasta un 21%) y beneficio industrial (que puede suponer aproximadamente un 10%) y más transparente al estar sujeto al derecho administrativo y al control directo del Ayuntamiento.

En Madrid se han tomado algunas decisiones valientes y útiles en el sentido de reforzar la legitimidad del proceso ante los actores sociales combativos y con potencial de organizar la resistencia popular, que están llamados a tomar mayor protagonismo en la fase que se abre.

El plan Madrid Puerta Norte nos puede costar ser denunciados el Gobierno de Rajoy, al igual que las Cláusulas Sociales de contratación; por otro lado, la decisión de no aplicar las reducciones abusivas de modulo de las guarderías de la Comunidad de Madrid supone tener que financiarlas al 100%. Aún con estos riesgos y costes añadidos, son decisiones correctas, porque van en la línea estratégica que defendemos.

Pero sigue habiendo elementos que debemos profundizar si queremos tener éxito en esta tarea en la que nos embarcamos hace poco más de dos años, un primer año de definición colectiva del proyecto, de conformación de un bloque popular y otro año de gobierno municipal.

La tarea que se nos ha encomendado por el pueblo madrileño no es, en mi opinión, solamente la de gestionar mejor nuestra ciudad, sin saquearla, sino también ser herramienta al servicio de la construcción de un nuevo país que responda al anhelo de participación y de justicia social de la gente trabajadora. Ser ejemplo de lo que es posible. Y mantener la cercanía con nuestra gente.

Descentralizar es democratizar, siempre que se haga de forma solidaria, sin perder de vista al resto y a sus necesidades de pan y de rosas.

La línea de oposición de los poderosos, que ya es dura y turbia, se va a endurecer y a ensuciar aún más, independientemente de lo que hagamos. Representamos la posibilidad de un cambio y se nos va a machacar por ello. Ejerzamos dicha posibilidad con decisi