domingo, 13 de septiembre de 2009

NO HACE FALTA HACERSE ROJO

(Graciano Palomo, Periodista y ex biógrafo de José María Aznar)


Quieto parao, alto el carro. No se le ocurra hacerse rojo, ni siquiera republicano, que no hace falta. Para decir lo que hay que decir con tener los ojos abiertos y algo de entendederas, suficiente, y si acaso pizca de dignidad, pero tampoco mucha, no se vaya a creer.
Y obsérvese que a los estómagos agradecidos ni los menciono, porque estos ya tiene amos y se deben al amo, compréndalo, por favor.
Vean si no el caso del periodista Graciano Palomo, que una vez que le dijeron socialista (ni rojo le dijeron, sino socialista del PSOE) se echó las manos a la cabeza y si Dios no hubiera mediado se hubiera destornillado de la risa que le entró, porque Graciano Palomo o mucho me equivoco o por lo menos es de derechas demostrada, porque si no, no hubiera sido biógrafo de José María Aznar, digo yo.
Pues bien, este periodista al que Aznar se le entregó para que escribiera libros acerca de él y del Partido Popular, dice ahora, y a mi me parece muy bien que: “El ex presidente Aznar se está quedando ya sin ‘mamoncetes’ oficiales que le bailen el agua de antaño. Lógico es, porque ya no tiene la caja pública para pagar favores. Ni siquiera le hacen caso ya los deudos de antaño. Se ha convertido en un señor acaudalado que dedica su tiempo a ejercitar sus abdominales porque, al fin y a la postre, tiene la luz y el gas pagados por todos los españoles y de cuando en vez acude a algún Consejo de Administración de Murdoch muy bien remunerado"
[1].
Ya me parecía a mi que Aznar tenía mas de chorizo que de hombre de Estado, porque meter la mano en la “caja pública para pagar favores” a mi me suena a ladronzuelo, pero a lo fino, por las alturas, y de aquí concluyo que los fiscales españoles no saben leer, porque si leyeran lo que dice el ex biógrafo de Aznar, Graciano Palomo, sería para que a Aznar lo metieran al trullo por chorizo.
Por lo de Irak, por enviar tropas españolas a la guerra sin declaración previa de la misma, y sin que el jefe de los Ejércitos que es Su Majestad, dijera esta boca es mía, es otra cosa que habría de se ser juzgado por lo penal y no por lo civil que es como se juzga el robo mondo y