sábado, 18 de agosto de 2018

INMIGRACIÓN. EL ESPÍRITU SANTO QUE SALTÓ LA TAPIA DEL CONVENTO, Y POR H O POR B O PORQUE SE LE PUSO DURA, SE ZUMBÓ A LA MONJITA BRÍGIDA DEJÁNDOLA EMBARAZADA ES UN INMIGRANTE DE DIOS?




Entrevista a Antonio Izquierdo, catedrático de Sociología

"El sentimiento de amenaza ante la inmigración indica desintegración social"

Rebelión
InfoLibre
16.08.2018


Si el lector cierra los ojos y piensa en la palabra "inmigración", probablemente se le venga a la cabeza la imagen de una patera llegando a una soleada playa del sur de España, o de un barco cargado de desesperados a la búsqueda de un puerto amigo. Será quizás una estampa del Mediterráneo. O del Estrecho de Gibraltar. Bien, pues Antonio Izquierdo Escribano, catedrático de Sociología de la Universidad de A Coruña, uno de los más exhaustivos investigadores de España en el campo de la inmigración, representante de España en la OCDE de 1989 al 2008 en calidad de experto en migraciones internacionales, sostiene el empeño de que, cuando cerremos los ojos, se nos vengan también imágenes nuevas a la cabeza. Imágenes estimulantes, esperanzadoras.

El trabajo de Izquierdo desvela el fenómeno migratorio como un poliedro hecho de complejidades difíciles de entender a base de intuiciones e imposibles a base de prejuicios. Le interesa, por supuesto, la inmigración que entra por las costas desde el norte de África, la más dramática y la más fácil de aprovechar políticamente. Pero sobre todo le interesa recordarnos que esa inmigración, aunque supone un porcentaje escaso en comparación con la legal, se apodera de nuestra percepción porque es la que más torrencialmente nos llega a través de la televisión, capaz de convertir una tragedia en una rutina, una oportunidad en una amenaza, un ser humano en un extraño.

InfoLibre conversa con el autor de Crítica de la inmigración imaginada ahora que el tema migratorio está candente.
PREGUNTA: Hay problemas de saturación en la acogida en Andalucía. El debate político alrededor de la inmigración se calienta, con mensajes muy duros del nuevo líder del PP, Pablo Casado. ¿Está pasando algo nuevo o distinto? 

RESPUESTA: A poco que se tenga memoria, se comprueba que ya se ha vivido antes. Ha habido otros repuntes de entradas por el Estrecho, y también se ha acusado de ofrecer papeles para todos, de crear efecto llamada... El efecto llamada es un marco comodín a gusto del consumidor. Igual se utiliza para bloquear una regularización masiva de trabajadores sin contrato que para oponerse a una acción humanitaria. Todo esto es un dejà vu, con la oposición haciendo de oposición y el Gobierno tratando de tranquilizar.

P: El debate sobre inmigración se instala fácilmente en coordenadas falsas. 

R: Cada vez se discute menos sobre hechos y más sobre opiniones. Bueno, opiniones es un decir, porque las opiniones se fundan en una información, y no en distorsiones o en falsedades. Yo ya me niego a discutir sobre inventos. Si alguien me dice que es posible una inmigración cero o que no hay cambio climático, no discuto. Tampoco si me dicen que los inmigrantes consumen más sanidad que los envejecidos nativos. No es así. No hay turismo sanitario, y cuando se detecta un caso suele apuntar a un inmigrante que procede de un país rico. Hay etiquetas venenosas que se repiten una y otra vez.

P: ¿Qué distorsiones se producen? 

R: La inmigración que entra por el Estrecho es sólo una pequeña fracción de la que nos llega. Si miramos la encuesta de variaciones residenciales, el año pasado entraron [legalmente] algo más de 530.000 inmigrantes, de manera que, suponiendo que las entradas por el Estrecho llegaran a final de este año a 53.000, estaríamos hablando del 10%. La inmigración que entra por el Estrecho no constituye la mayoría de la que entra en el país. Es la que entra, ahora sí de modo masivo y diario, por la televisión. Es la que está conformando nuestra percepción. Yo no veo titulares, ni noticias que abran los telediarios que muestren los que diariamente se van de España. Y se van muchos.

P: ¿Cuántos? 

R: Si sólo miras o cuentas los flujos de personas que llegan, es recomendable ir a la farmacia a comprar aspirinas porque vas a tener un buen dolor de cabeza. Antes he dicho que en un año habían entrado más de 530.000, ¿verdad? Pero no he dicho cuántos se habían ido. Pero mire, durante los últimos tres años se están marchando más de 400.000 personas de origen extranjero cada año. El saldo entre entradas y salidas en 2017 es muy inferior al que había por ejemplo en 2008, cuando se producían más entradas que ahora, pero las salidas eran muchas menos. Ahora el saldo positivo, según la encuesta de variaciones residenciales, es es de 120.000 frente a 450.000 en 2008. No se va a producir una burbuja migratoria como la de 2002 a 2007. La situación del mercado de trabajo ahora es muy distinta. El porcentaje de inmigrantes en España se mantiene más o menos estable cerca del 12% de la población. Y si crece lo hará poco a poco.

P: A pesar de lo cual, sí crece la inquietud social. Y se tensa el debate político. 

R: Pero la opinión pública, ¿por qué se inquieta? Porque hay menos cohesión social, el sentimiento de amenaza es un indicador de desintegración social. Por eso los Casado, los Rivera y los que quieren el poder a costa de romper lazos pescan en ese río revuelto, porque saben que funciona entre el electorado inseguro. Porque el común de los ciudadanos, sobre todo los más vulnerables, la gente más insegura en el empleo, la que ha perdido el vínculo de comunidad, cuando le dicen que llegan un millón y medio de refugiados a Europa, pues piensan "ahora llegan las ONG y les atienden y les pagamos las ayudas". Etcétera. Se persigue llegar al poder, aunque sea apoyándose en el voto racista, es decir, vaciando de contenido la democracia, que se sostiene en la cohesión social, en la conversación plural y en los valores humanitarios.