domingo, 28 de agosto de 2011

PUBLICADO EN CRONICA DE ARAGON

DEMOCRACIA REAL YA (DRY). PLANO DEL EDIFICIO QUE SE QUIERE CONSTRUIR: TEORIA SOCIAL, TEORIA POLITICA, PROGRAMA POLITICO (1ª parte)


Por Manuel Sogas (*)16. Agosto 2011



Nadie pondría en duda que antes de la construcción de un edificio es necesario la realización de los planos correspondientes en los que plasmar la idea que se tiene del edificio. Pero no basta con pensar en construir un edificio, sino que además se tiene que prever el lugar concreto donde se quiere construir; la forma que se le quiere dar; la distribución de las distintas superficies; el cálculo de la estructura que lo mantendrá en pie, etc., y todo ello que constituye la idea inicial del edificio, se traslada a unos planos a los que se adjuntan un documento explicativo en el que aparece la descripción de los materiales, su características, etc.


A continuación se planifica la ejecución de la obra en base a los planos y a la memoria explicativa, que son la guía de la construcción del edificio, para establecer en el tiempo la serie y el orden de todas las operaciones que han de realizarse a fin de que la suma de todas ellas den como resultado el edificio construido.

Y, de aquí, cuando menos, podría ser deducido lo siguiente:

1) Que el edificio empieza por ser antes que nada una idea abstracta que recoge esencialmente todos los elementos y características de lo que será el futuro edificio.

2) Que esa idea abstracta inicial del edificio no responde a la idea “iluminada” de nadie en particular que se le haya aparecido en la cabeza a partir de la nada, sino que responde a una necesidad objetiva que es observada, extraída de la realidad, a partir de una primera intuición o aproximación y que luego es pensada antes de poder ser formulada por una o varias personas, de donde surge la solución concreta que antes que nada es teórica, o sea, pensada.

Nadie puede hacer nada que no haya sido previamente pensado. Si la idea inicial de construir el edificio no tuviera ninguna utilidad práctica, si no respondiera a la satisfacción real y efectiva de una necesidad, dentro del inconmensurable campo de posibilidades que se pueda imaginar, y que va desde el hecho más pragmático y simple hasta la idea más compleja y sofisticada, nadie querría construir el edifico, puesto que no serviría para nada, no tendría ninguna utilidad.

3) Que la idea vaya del reflejo de la necesidad observada en la práctica a la cabeza de alguien, de la simple intuición de la necesidad del nuevo edificio hasta que sea plasmado en tu totalidad en los planos y memoria correspondientes (de