viernes, 6 de febrero de 2026

Venezuela de rodillas: el Imperio entra por la puerta grande


 Venezuela de rodillas: el Imperio entra por la puerta grande


Por Canarias Semanal

kaosenlared

5 de febrero de 2026 

 

Cuando la soberanía se negocia en salones dorados… ¿a qué precio se compran la paz y el petróleo?

La reunión entre Delcy Rodríguez y la enviada de Estados Unidos no es solo una foto diplomática. Es el retrato de una política entreguista que ha cambiado soberanía por sobrevivencia, dignidad por silencio.

POR ENRIQUE URDANETA PARA CANARIAS SEMANAL.ORG

    Insólitamente, la escenificación  se produjo en el Palacio de Miraflores, en Caracas. Allí, bajo los mismos candelabros del poder que alguna vez osaron desafiar frontalmente  al Imperio del norte, la enviada de Washington, Laura Dogu, fue recibida con gestos cálidos, sonrisas, alfombras y palabras amables.

Delcy Rodríguez, presidenta encargada, y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, están presentes. Se estrechan las manos, se sientan frente a frente, se toman la foto.

No se trata de una visita accidental: es una cita programada, acordada, con el fin de “fortalecer la cooperación” entre Venezuela y Estados Unidos. Y todo ello ocurre mientras el presidente del Ejecutivo del país, Nicolas Maduro, permanece en las mazmorras  de una prisión en Brooklyn, Nueva York.

Pero, ¿cooperación en qué términos? ¿Con quécorrelación de fuerzas? ¿Con qué previsibles consecuencias? ¿Quién es el que coopera y quién es el que se somete?

El gesto diplomático, disfrazado de una suicida realpolitikestá encubriendo una rendición política, toscamente disfrazada de pragmatismo.

    Washington no se ha disculpado ni por los años de bloqueo económico, ni por las sanciones unilaterales que asfixiaron la vida cotidiana del pueblo venezolano, ni por el saqueo de CITGO, ni por los reconocimientos diplomáticos a un ridículo autoproclamado presidente inexistente.

“En nombre de la paz, se está permitiendo que empresas transnacionales petroleras regresen sin mayor control

No. Al contrario. La enviada Dogu vino a “reafirmar el plan de tres fases de la Casa Blanca para Venezuela”, sin que Caracas mostrara la menor intención de interpelar ese plan o atreverse a indicar cuáles eran sus condiciones. Traducido al roman palatinouna rendición en toda regla.

EL CORDÓN UMBILICAL CON LA POTENCIA QUE NOS ASESINA

La imagen de Dogu en Miraflores no solo es un símbolo. Es también una línea política. Porque mientras se le abre la puerta del Palacio de Miraflores a los emisarios del imperiose criminaliza, reprime o silencia a quienes reclaman desde abajo, desde los barrios, desde los sindicatos, desde las comunas.

Esta macabra escena se inscribe en una lógica más profunda: la de una política exterior que, en nombre de la sobrevivencia del Estado, ha terminado por arrastrarse ante el altar de los verdugos de ayer. No se trata ya de un giro táctico, sino de una claudicación estratégica.

La política del Gobierno venezolano, bajo el argumento de buscar «levantar sanciones» «estabilizar la economía» o de «recuperar a su presidente», ha terminado legitimando una arquitectura de relaciones internacionales en la que el poder imperial  marca  la pauta.

Se cede a cambio de oxígeno, se entrega soberanía a cambio de migajas, se normaliza el trato con quien aún impone condiciones, diseña planes y pretende gobernar desde lejos.

“Cuando se borra la memoria, se le allana el camino al regreso del amo”

CUANDO LA SOBERANÍA SE VENDE COMO DIPLOMACIA

Delcy Rodríguez con  Laura Dogu, la nueva encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, en el Palacio de Miraflores

El gesto de abrirle la puerta a Dogu sin exigir ni una disculpa, sin siquiera una condena formal a la política de asfixia impuesta por su país, es un acto de sumisión. Y no es, desde luego, el primero.

En nombre de la paz, se ha permitido que empresas transnacionales petroleras regresen sin mayor controlSe ha postergado indefinidamente la auditoría de lo privatizado. Se ha aceptado que el capital financiero internacional intervenga en áreas clave de la economía nacional. Se ha reconfigurado el orden económico bajo lógicas neoliberales encubiertas con un lenguaje de presunta resistenciaYtodo esto mientras el salario mínimo sigue en niveles de miseria, mientras las pensiones no cubren ni el transporte y mientras la migración masiva sigue drenando al país.

Hay quienes se atreven a llamar a esto “madurez política”. Otros prefieren hablar de “reacomodo táctico”. Pero en la calle, en las comunidades, en los comedores populares, en las asambleas obreras clandestinas, la palabra que más se repite es “traición”.

 UN EJEMPLO HISTÓRICO PARA ENTENDER EL PRESENTE

En 1973, Salvador Allende fue derrocado por un golpe apoyado por Estados UnidosPinochet, su verdugo, instaló una dictadura neoliberal que convirtió a Chile en laboratorio del capitalismo global.

Décadas después, sus herederos en la presidencia buscaron “normalizar” las relaciones con Estados Unidos. Pero el precio de esa normalización fue nada menos que la entrega total de los recursos, la destrucción de los derechos laborales y la mercantilización total de la vida de los chilenos.

¿Está ahora Venezuela, y en nombre del “diálogo”, recorriendo un camino similar? ¿Está el Gobierno venezolano abriendo las puertas a un proceso de recolonización silenciosa?

LA OBSCENIDAD DEL DOBLE DISCURSO

Mientras se reciben delegaciones norteamericanas en salones alfombrados, el discurso oficial sigue hablando de independencia, de soberanía, de antiimperialismo. Se organizan actos, se escriben comunicados, se levantan pancartas. Pero todo eso está ocurriendo mientras se están negociando contratos con Chevron y  garantizando legalmente la inmunidad jurídica a capitales extranjeros.

La palabra “soberanía” se ha convertido en una concha vacía, en un eco lejano. Ya no se define por la capacidad de tomar decisiones autónomas, sino por la capacidad de simular que se hace mientras se está obedeciendo al amo.

 EL PELIGRO NO VIENE SOLO DE FUERA

La amenaza no viene solamente del norte. Viene también de dentro. Viene del olvido de los principios que alguna vez movilizaron a millones. Viene de la renuncia a construir una alternativa verdadera al capitalismo dependienteViene del miedo a incomodar a quienes siguen creyéndose los dueños del continente.

Y es que cuando se pierde el horizonte, el presente se convierte  en una tragicomedia. Y cuando se borra la memoria, se le allana el camino al regreso del amo.

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Amarga decepción

 

El comportamiento humano es a veces inexplicable. Ese calificativo puede a veces aplicarse a personas que creíamos intachables y dignas de admiración, cuando de pronto descubrimos una faceta que nos repugna. Hoy nos duele Noam Chomsky.

Amarga decepción

Vijay Prashad

El Viejo Topo

6 febrero, 2026 



SOBRE LOS CORREOS ELECTRÓNICOS ENTRE JEFFREY EPSTEIN Y NOAM CHOMSKY

Estoy desconsolado.

Cuando era niño, sufrí una horrible violencia sexual, sobre la que ya he escrito anteriormente y que sigue marcándome incluso décadas después. Esto significa que no puedo tolerar a nadie que explote a niños pequeños, no solo moralmente, sino también físicamente: me repugna profundamente cualquiera que haga daño a los niños y me estremezco cuando oigo que alguien castiga a un niño. Dos de mis hijos son adultos y dos siguen siendo niños, y con cada uno de ellos he sentido y siento profundamente su fragilidad y su futuro. Para mí, no hay segundas oportunidades para una persona que viola a un niño.

Leí sobre el caso de Jeffrey Epstein porque me duele mucho leer sobre la peligrosa violencia infligida a niños y jóvenes.

Pero, por supuesto, era imposible ignorar los correos electrónicos entre mi amigo y colaborador Noam Chomsky y Epstein. He leído lo que he podido y he visto lo que necesitaba ver. Noam ha sido un gran mentor para mí y hemos escrito dos libros juntos (el último, su último libro). Ambos libros se escribieron en la época en que él mantenía correspondencia con Epstein. Pero en nuestras numerosas conversaciones nunca se mencionó ninguno de los temas de esa correspondencia ni el hecho de que se reuniera con Epstein. Noam y yo hablamos del imperialismo estadounidense y sus crímenes, y luego de Cuba. Lo único personal de lo que hablamos, aparte de estos temas políticos, fue nuestro amor por los perros y la lengua árabe.

Dado que Noam no puede hablar ni escribir y explicar su relación con Epstein, el asunto es delicado. No hay nada que decir en su defensa. Cuando aparecieron las fotos y los correos electrónicos, me repugnó inmediatamente la pedofilia de Epstein y, por tanto, la amistad de Noam con él. En mi opinión, no hay defensa para esto, ningún contexto que pueda explicar esta atrocidad.

Le pregunté a Jeffery St. Clair, editor de CounterPunch, qué habría pensado nuestro amigo común Alexander Cockburn de estas revelaciones. «Creo que a Alex le habría preocupado», escribió Jeffrey, «que Noam tuviera una relación tan estrecha con un ultrafascista sionista y probable agente israelí… Un grave error de juicio por parte de alguien que suele tomar decisiones tan meditadas y razonadas». Epstein era un hombre de extrema derecha y sionista, un acumulador de hombres poderosos e influyentes que quieren convertir el mundo en su paraíso y nuestro infierno. Presentó a Noam a Ehud Barak, un hombre que se había enfrentado a acusaciones de corrupción a principios de la década de 2000 y que había cometido crímenes de guerra durante su mandato como primer ministro israelí. En 2009, Barak llevó a cabo una terrible guerra contra los palestinos en Gaza, asesinando a sangre fría a unos 1500 palestinos. La comisión de investigación de las Naciones Unidas, presidida por Richard Goldstone, concluyó en su informe que el Gobierno israelí, liderado por Barak, había cometido crímenes de guerra. Cuando Barak visitó el Reino Unido ese año, varios abogados presentaron una demanda ante la ciudad de Westminster para solicitar una orden judicial en virtud de la Ley de Justicia Penal de 1988, que establece la jurisdicción universal en casos de crímenes de guerra. Dicha orden judicial no se materializó. ¿Por qué se reuniría Noam con un criminal de guerra en 2015, seis años después de estos acontecimientos? Cuando le pregunté a Noam en 2021, para nuestro primer libro, The Withdrawal, si habría ido a reunirse con Henry Kissinger, se rió y dijo que no. Y, sin embargo, anteriormente, sin que yo lo supiera, se había reunido con un criminal de guerra.

¿Por qué relacionarse tan libremente con una persona de esa índole? ¿Por qué consolar y aconsejar a un pedófilo por sus crímenes?

Por mi parte, estoy horrorizado y conmocionado.

Artículo seleccionado por Carlos Valmaseda para la página Miscelánea de Salvador López Arnal

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