lunes, 15 de junio de 2015

PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGÓN


Del enseñar a pescar, a lo que vale un peine


Albert Rivera, el de Ciudadanos, es un hombre que vale para esto de la política. Se le ve que tiene una baja calidad en la conjugación del verbo trabajar, en ese del yo trabajo, tú trabajas y él trabaja. Se le ve que tira más por la conjugación del anda trabaja tú que a mi me entra la risa.

No haber trabajado jamás ni tener previsto hacerlo nunca es algo que puntúa y está muy valorado para tomar la alternativa política en el Ruedo Ibérico, a lo que hay que sumar, cómo no, la flojedad de palabra. Lo demás ya viene añadido, como por ejemplo, la carencia de principios políticos teóricos, y como consecuencia de ello una determinada moral en la que basar la ética de la práctica política.