sábado, 26 de abril de 2014

¿EL JUEZ ELDIPIO SILVA ESTA LOCO COMO QUIEREN PRESENTARLO LOS PODERES ESTABLECIDOS, O ES UNO DE LOS ENEMIGOS REALES CONTRA LA CORRUPCIÓN DEL SISTEMA Y POR ESO LO QUIERE ELIMINAR EL PROPIO SISTEMA?

JUICIO POLÍTICO "SUMARÍSIMO" NEO MILITAR CONTRA EL JUEZ SILVA

 

El juez payaso y los jueces serios

El TSJM confirma que hay indicios para juzgar al juez Silva por prevaricación
Foto: EFE

Parece que uno no puede decir una sola palabra sobre el proceso judicial contra el juez Elpidio Silva, sin dar antes los obligados gritos de rigor: “yo critico el proceso, sí, pero menudo pájaro es Elpidio, un payaso, un egocéntrico delirante, una estrella de tertulias televisivas, un ambicioso que se ha montado un partido a su medida para ir a las elecciones…” Sin añadir todo eso, y algún chiste de propina, no parece posible criticar la doble velocidad de la Justicia con Blesa y con Silva.

Pues perdonen, pero yo no lo voy a hacer. Por varios motivos. Porque no toca, porque lo importante ahora no es si Silva es o no un payaso. Y porque, aunque fuese cierto todo lo anterior, Silva no sería el único payaso de este circo, ni su ego es el más desarrollado en comparación con otros, ni es el único que saca petróleo de cada minuto televisivo; y sus ambiciones políticas no son ni más ni menos legítimas que las de otros que también buscan protagonismo recurriendo a todo tipo de tretas.

Pero además porque, si de justicia e impunidad hablamos, a mí me da igual que se trate de un pobre payaso o un brillante pensador, un santo o un canalla, bondadoso o maquiavélico.

Todos nos hemos echado unas risas viendo el juicio estos días, vale. Pero eso no puede distraernos de lo fundamental: que Elpidio Silva está en el banquillo, y lo han sentado dos de los mayores granujas de nuestra historia reciente: Miguel Blesa y ¡Gerardo Díaz Ferrán!, que pretenden su muerte judicial y civil de por vida, además de una indemnización abultada.

El juez puede ser excéntrico, sí. Pero lo realmente excéntrico es ese momento en que Miguel Blesa, el hombre que estafó a cientos de miles de ahorradores, y puso la primera piedra de esa ruina galáctica que se llama Bankia, se sienta como testigo y dice que el juez dañó su prestigio (y de paso la buena imagen de Díaz Ferrán), mientras varios estafados por sus preferentes son expulsados de la sala y amenazados de multa. Pocas imágenes resumen tan bien el estado de nuestra justicia, ese paraíso de la impunidad que acaba de describir el Fiscal General del Estado con palabras durísimas.

A mí me importa poco si el juez Silva grita, gesticula, le busca las vueltas a las leyes o despide a su abogado para ganar tiempo. Está en su derecho, está defendiéndose, y cuando uno está en el banquillo puede intentarlo todo, incluso mentir. En todo caso, su estrategia de defensa me parece hasta cándida comparada con la forma en que los prestigiosos abogados de los grandes corruptos retuercen procesos judiciales para apartar jueces, dilatar instrucciones o lograr nulidades.

Ya sé, la ley es la ley, y si el juez hizo una instrucción llena de irregularidades como señalan algunos, debe someterse a la justicia. Pero el proceso contra Silva tiene demasiadas zonas de sombra, toda la pinta de una persecución para apartar cuanto antes a un juez que se metió donde otros pasaban de largo. Para excentricidad grande, que en un caso como este intervenga una juez que fue concejal del PP y tuvo cargo en Bankia. Si yo estuviera en el pellejo de Silva, y sintiera que van a por mí sin respetar las reglas de juego más elementales (como bien explica aquí Gonzalo Boye), por supuesto gritaría en la sala, me declararía indefenso, y hasta me quemaría a lo bonzo en medio de la sala.

Insisto: me da igual si es o no un payaso, eso no es lo importante en este momento, no nos distraigamos. Para lo que está en juego, el juez payaso lo estaría siendo a la manera de aquellos bufones que, al no ser tomados en serio, eran los más libres del reino, los únicos capaces de hacer visible la desnudez del emperador.

Si Elpidio Silva con su lengua fácil es un payaso, es un payaso inofensivo. A mí los que me dan miedo son todos esos otros jueces y fiscales tan formales, tan serios, tan correctos, tan de media voz, que con su formalidad mantienen intacto e impune un sistema que cada día apesta más.

*++

viernes, 25 de abril de 2014

EL JUICIO POLITICO Y MANIPULADO DEL JUEZ ELDIPIO SILVA POR LA JUSTICIA DEL REINO DEL REY

Unespiaenelcongreso  
23 abril 2014
 
Blesa, en el banquillo... pero acusando al juez que lo encarceló
Blesa, en el banquillo… pero acusando al juez que lo encarceló

Para quien no haya podido seguir en directo la segunda jornada del juicio contra el magistrado Elpidio Silva –acusado de prevaricación por encarcelar al banquero Miguel Blesa (Bankia y Caja Madrid)–y solo se informe por una buena parte de la prensa digital o de papel o por las televisiones o radios, no podrá salir de su asombro: el culpable es el juez y la víctima el banquero. ¿El mundo al revés? Esta es la crónica de una manipulación anunciada que jamás se podrá leer en España -donde aún imperan la censura y  las directrices políticas –que jocosamente los periodistas llaman resignadamente “doctrina”– en unos medios de comunicación arruinados y sostenidos por la publicidad del Gobierno y los créditos bancarios irrecuperables– y que tendrá su continuidad hasta el próximo lunes.

Elpidio Silva y su ex abogado Cándido Conde Pumpido, obligado por el tribunal a defenderle. Insólito.
Elpidio Silva y su ex abogado Cándido Conde Pumpido, obligado por el tribunal a defenderle. Insólito.

La segunda sesión del juicio al magistrado Elpidio Silva, candidato del Movimiento RED que encarceló al banquero Miguel Blesa, responsable de la quiebra de Bankia, del fraude de las preferentes y de uno de los agujeros financieros más profundos de la Unión Europea, fue lo único que no defraudó: retransmitido por “streaming” desde Eldiario.es y a pesar de las interferencias, interrupciones y deficiencias del sistema de audio de la sala, cientos de miles de ciudadanos pudieron comprobar con sus propios ojos la pantomima: los jueces Arturo Beltrán y María Tardón, el fiscal Manuel Moix y los abogados de Miguel Blesa y de Díaz Ferrán (presidente de los empresarios hoy en la cárcel por estafa) encabezados por Carlos Aguilar, la emprendieron contra un juez acusado de prevaricación que además carecía de abogado y solo podía hablar cuando interrumpía la farsa.

María Tardón
Los jueces María Tardón y Arturo Beltrán: concejala del PP, asambleísta de Caja Madrid y magistrado militar: una opereta

Ciudadanos expulsados del juicio, protestas en la calle contra Blesa y gritos en favor del juez, pero una buena parte de los periodistas españoles alineados contra el magistrado que osó encarcelar al símbolo de la corrupción en España. Parecía una consigna emanada desde el régimen, pues todos los partidos guardan un sospechoso silencio ante el atropello judicial, salvo “Podemos” de Pablo Iglesias, y la Izquierda Unida de Cayo Lara.
Ante observadores internacionales del Parlamento Europeo reclamados por Elpidio Silva y su abogado Cándido Conde Pumpido, el espectáculo de como se pretende degradar a un magistrado que tuvo la osadía de encarcelar a un banquero corrupto en España, registró este miércoles un reguero de sorpresas:

Abogado y fiscal
El abogado de Blesa, Carlos Aguilar, y el fiscal Moix: un pasteleo bochornoso

Una magistrada (María Tardón) fue denunciada por el periódico Infolibre por haber pertenecido a la Asamblea de Caja Madrid (la que aprueba las cuentas del banco), además de desvelar que fue teniente de alcalde de Madrid con el PP; un investigador de la Guardia Civil denunció que “alguien” (solo es posible que fuera del Ministerio del Interior) le sopló a Blesa que su teléfono estaba intervenido, el acusado (Elpidio Silva) no podía nombrar nuevo abogado ni declarar o preguntar a nadie si no lo hacía interrumpiendo. Y aún así, muchos periodistas se pusieron en contra suya al emitir sus crónicas, reprochándole esa actitud, como puede comprobarse en varios de los titulares registrados al término de la sesión (13.30 horas). “Era lógico que estuvieran interceptadas mis comunicaciones”, se justificó sin rubor Blesa cuando le preguntaron por el “soplo” de sus “pinchazos” telefónicos.

El juicio resulta una pantomima para cualquier espectador desapasionado
El juicio resulta una pantomima para cualquier espectador desapasionado

Fueron los agentes de la Guardia Civil quienes corroboraron que fueron ellos quienes indicaron al juez Silva que habían descubierto indicios de criminalidad en la compra del City National Bank of Florida y en el crédito que Blesa le concedió a su amigo el empresario Díaz Ferrán y que nunca devolvió (22,5 millones de euros). Elpidio Silva solo pudo decir, frente al magistrado Beltrán que le impedía hablar, que el testimonio del sargento de la benemérita que investigó el “caso Blesa” tenía un gran valor aunque al banquero y a sus abogados “no les gusta lo que manifiesta porque dice la verdad”. La pantomima de juicio, que Elpidio Silva ha denunciado por su manifiesta nulidad procesal, llegó al extremo que su abogado, Cándido Conde Pumpido, imploró salir de la sala porque estaba “entre la espada y la pared”: Silva pidió apartarlo del proceso por las “presiones” y “amenazas” sufridas y el presidente de la sala, Arturo Beltrán, le obligaba a quedarse y defenderlo sin su consentimiento.

Blesa se presenta como víctima
Blesa se presenta como víctima

También los espectadores y el público asistente pudieron comprobar el “pasteleo” entre el fiscal Manuel Moix, el banquero Miguel Blesa y sus abogados, hasta el punto que Elpidio Silva rogó que el representante público “deje de guiar al testigo” Blesa con sus inocentes preguntas que le servían en bandeja las cómodas respuestas, como los cortesanos hacían con el manirroto rey Fernando VII cuando jugaba al billar. El banquero, por su parte, no se recataba en leer una “chuleta” cuando era preguntado por cuestiones que probablemente sabía de antemano.
El magistrado Beltrán expulsó además de la sala a una preferentista a la que multó además con 100 euros. “¡Pero si no tengo ni para comer!”, señalaba la pobre señora, a la que el banco de Blesa había estafado sus ahorros. “¡Esto es insólito en un tribunal español!” alegó Elpidio Silva, mientras el fiscal Moix se reía y le acusaba de “demagogia” y el abogado de Blesa, Carlos Aguilar, imputado también en otras causas judiciales, se mofaba del juez y le llamaba “individuo”.

Titular de El Diario.es de Nacho Escolar
Titular de El Diario.es de Nacho Escolar

El servilismo del fiscal Manuel Moix hacia Blesa llegó incluso a la hilaridad al sugerirle, mediante una pregunta, que debía pedir “daños y perjuicios” contra Elpidio Silva, lo que desencadenó entonces la airada protesta del público, expulsado ya en bloque. Lo mismo ocurrió cuando el banquero dijo que Elpidio Silva había destruido su “prestigio” público, privado y familiar, “que lo tenía” antes de la quiebra del banco. En su descargo, Blesa dijo que no había participado en ninguna operación de venta de armas, aunque uno de los correos electrónicos, que también los magistrados se niegan a incorporar a la causa, desvela que medió en esa operación junto a su amigo José María Aznar, el político que lo nombró. Esta fue la unica sorna que se permitió el juez encausado:

Titular del diario ABC
Titular del diario ABC del Grupo Vocento

“Yo no le acusé nunca de eso, pero sin duda que si él lo dice y alguien pudiera algún día preguntarle, podría aclararnos la cuestión”, pues la pareja Blesa-Aznar, según los correos electrónicos, llegó a intentar burlar el embargo de armas norteamericano y de Naciones Unidas a países en guerra civil. Según el diario ‘Infolibre’, Blesa le buscó un contrato como comisionista de una empresa que vendía armamento. La empresa EINSA, que tenía como uno de sus principales objetivos vender aviones de combate a Venezuela, había intentado que Aznar abriera mercado en Libia y Argelia. El responsable de la empresa armamentística contaba a Blesa sus avances con Aznar.

Titular de El confidencial.com
Titular de El confidencial.com de J. A. Sánchez, “Totoyo”

Entre los periodistas-columnistas o tertulianos cuesta encontrar en España uno que no ataque al juez Silva y como muestra un botón: desde los cercanos al PSOE, Fernando Garea y Anabel Díez (El País) que lo hacen desde Cuatro TV y TVE, o la presentadora de Antena 3, Susana Griso, que pidió “un examen psiquiátrico” no para Blesa sino para Elpidio Silva, hasta los cercanos al PP, Alfonso Rojo desde 13 TV y Federico Quevedo, ex jefe de prensa del banquero Olivas (también acusado de corrupción) y del político valenciano Eduardo Zaplana (hoy en Telefónica con sueldo millonario). Y es que todos temen que Silva triunfe en las elecciones del 25-M:

Titular de Voz Populi
Titular de Voz Populi de Cacho

“Gente aparentemente mucho más informada se pone del lado de un personaje absolutamente pagado de sí mismo y totalmente carente de cualquier sentido de la moral, la ética o del propio sentido común, entregado a la causa del populismo rancio y casposo, y un ejemplo más de eso que alguna vez he llamado la política friki, cuyo máximo exponente es Miguel Ángel Revilla. Tal para cual. Flaco favor le están haciendo quienes se precian de darles cancha a estos monos de feria sobre el futuro de un sistema democrático que necesita más que nunca todo lo contrario a la política basura que practican” dice Quevedo.

Titular de El Confidencial digital de Apezarena
Titular de El Confidencial digital de Apezarena

“Los políticos que tenemos son los que