lunes, 11 de julio de 2016

JUBILATA EN LA VÍA DEL TREN, EXULTANTE DE FE; ALEGRÍA; ESPERANZA Y CHIS PUN, A LA ESPERA DE QUE AVANCE EL GOBIERNO DE RAJOY


OBAMA: EN SU CASA SARTEN DE PALO. MUCHACHO, ARREGLA LO TUYO Y NO NOS VENGAS A SENTENCIAR EL ROBO DEL 2% DE TODO EL TRABAJO DE LOS ESPAÑOLES PARA FINANCIAR EL NEGOCIETE DE VUESTRA OTAN


Crecen las tensiones raciales en los EE UU tras la balacera de Dallas

Rebelión
Tiempo Argentino
11.07.2016

Dos nuevos casos de gatillo fácil de parte de la policía desembocó en el asesinato de cinco agentes y la posterior ejecución del presunto francotirador negro. Una ola de sucesos que parece no tener fin, al tiempo que aparecen organizaciones que prometen venganza. Los BLM y las reminiscencias de los Black Panthers de los '60. Se potencia la histórica grieta estadounidense.


La balacera de Dallas, Texas, que costó la vida a cinco policías blancos y un civil negro y dejó al menos a otras once personas con heridas graves, puede ser la gota que rebase el vaso y desate finalmente otra guerra racial como las que han atravesado la historia estadounidense en las últimas décadas. Con el agregado de que, como hace mucho no pasaba, una organización política encabeza las protestas de los negros, Black Lives Matter (BLM, las vidas negras importan) y aparecen voceros del establishment blanco que los comienzan a caratular como bandas terroristas. Una reminiscencia de los Black Panthers (Panteras Negras), que en los '60 se armaron en defensa de los derechos de los negros y terminaron envueltos en acusaciones de violencia armada en un país que hace gala de su puntillosa libertad para portar armas de fuego.

La semana que pasó fue especialmente dramática incluso para una sociedad como la estadounidense, habituales matanzas indiscriminadas en sitios públicos. Esta vez la cuota fue de dos sucesos extremos: el martes, Alton Sterling fue baleado en Baton Rouge, Louisiana, luego de ser reducido contra el piso por dos agentes blancos; el miércoles, un policía de Minnesota vació el cargador de su pistola contra Philando Castile cuando el joven de 32 años metió la mano en su pantalón para mostrarle el documento durante una requisa callejera. La ira popular se desató desde que la novia de Castile iba transmitiendo lo que ocurría mediante su celular a Facebook.

El jueves a la noche, una manifestación organizada a través de las redes sociales por BLM en la ciudad donde hace 52 años fue asesinado el presidente John F. Kennedy, terminó en un tiroteo protagonizado por francotiradores, según el informe policial. Unas horas más tarde, fue interceptado Micah Xavier Johnson, de 25 años, presunto autor de los disparos. Siempre a decir de los relatos oficiales, el joven negro dijo que quería matar a todos los policías blancos para vengar la cadena de muertes que se venía registrando en el país. Johnson cayó abatido por el estallido de explosivos colocados en un robot policial. Un moderno artilugio del que se enorgullecen las fuerzas de seguridad de Texas que impidió tener mejor relato de lo que había ocurrido porque convenientemente el presunto responsable de la balacera fue eliminado.

Cuando todavía no se habían acallado las voces de estupor ante lo ocurrido, los dos candidatos presidenciales, Hillary Clinton y Donald Trump, enviaron mensajes de condolencias y preocupación y suspendieron sus respectivas campañas