viernes, 26 de agosto de 2011

PUBLICADO EN CRONICA DE ARAGON

DEMOCRACIA REAL YA (DRY): PRESUNCIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO Y UNA DE LAS CONDICIONES HISTORICAS DEL CAPITAL (2ª parte)

Por Manuel Sogas

La presunción básica y obligatoriamente necesaria que requiere el modo de producción capitalista para imponerse socialmente como el modo de producción dominante es la de que el individuo sea libre.

Pero esta noción de libertad capitalista en modo alguno se refiere a que el individuo disponga de sí mismo para poder hacer aquello que libremente disponga, sino a que no tenga ninguna atadura con los medios de producción, es decir, a su separación radical de los medios de producción, o lo que es lo mismo, a que el individuo sea un no propietario de los medios de producción, y así, no disponiendo el individuo de ninguna atadura (relación de propiedad) con los medios de producción, para procurarse los medios de subsistencia para él y los suyos, no le queda más remedio que vender lo único que le queda y que le es naturalmente inherente: su fuerza de trabajo, a quienes disponen de los medios de producción (el capitalista) a cambio de un salario para reproducir y revalorizar el dinero como valor de uso en sí mismo para el capitalista y no para su propio disfrute como trabajador.

El último eslabón de la cadena capitalista para hacer al individuo “absolutamente libre” lo representa el momento actual (punto culminante de la historia del capitalismo, y por tanto, señal de arranque de un nuevo modo de producción no basado en las relaciones de producción capitalista) en que se realiza como último recurso del modo de producción capitalista para mantenerse en pie artificialmente, la liberalización de la economía (privatización de medios de producción públicos), cuya esencia, más allá de la hojarasca de palabras y discursos, consiste en la práctica en las políticas de los gobiernos para arrebatar a los trabajadores la “copropiedad” que tienen en algunos medios de producción del Estado, con el fin de ponerlos en manos de los grandes capitalistas.

En el Estado español hay hoy más de cuatro millones de personas “absolutamente libres”, sin ninguna atadura a los medios de producción, que son los parados.

Entender qué significa y qué sentido tiene la “libertad” que proclama el modo de producción capitalista bajo cualquier eufemismo con el que se presenta, y cuáles son los mecanismos a través de los que realiza el capital esa “libertad”, es la primera tarea (aunque realice otras de forma práctica en inmediata, como impedir cuantos desahucios pueda), insoslayable, que debe emprender DEMOCRACIA REAL YA (DRY) para atraerse el apoyo de la inmensa mayoría social, impresci