lunes, 30 de diciembre de 2013

EL PULSO DE 2013 Y LA INFLEXIÓN DE 2014



30-12-2013

Si tuviésemos gobiernos decentes pondrían los datos sobre la mesa con transparencia para mostrar que la situación económica va bien o que hay problemas. Pero no es eso lo que tenemos.

En 2008, Zapatero ya empezó pidiendo patriotismo frente a quienes, en su opinión, solo se dedicaban a sembrar "alarmismo injustificado" cuando advertían de que estábamos en una crisis profunda. Y desde hace semanas, Rajoy y todos sus ministros se dedican a convencer a la población de que enseguida se comenzará a crear empleo y actividad económica porque la crisis se ha acabado y comienza, gracias a ellos, una nueva senda de crecimiento y bienestar.

Los datos, sin embargo, no permiten valorar tan positivamente lo que viene sucediendo.
El Producto Interior Bruto está estancado. Se nos dice que hemos salido de la recesión porque en el tercer trimestre de 2013 se registró un crecimiento del 0,1% respecto al anterior. Pero se trata de un avance tan exiguo que está por debajo de lo que se debería considerar como margen de error y la variación interanual sigue siendo negativa en los tres trimestres de 2013. 

Además, los motores de la economía siguen perdiendo fuelle. El consumo de los hogares ( corregido de efectos estacionales y de calendario) ha bajado de 148.090 millones de euros a finales de 2012 a 147.982 millones a finales del tercer trimestre de 2013 (una caída que es mucho mayor en términos corrientes). La inversión también ha bajado, de 49.006 millones de euros a 45.932 millones. Han aumentado levemente las exportaciones (en menor cantidad a medida que ha ido avanzando el año porque la demanda de los países europeos se ha deteriorado) y también las importaciones, y la consecuencia de todo ello es que la renta nacional disponible bruta también ha bajado de 263.572 millones de euros a 241.139 millones.
El empleo tampoco muestra una evolución que se pueda considerar positiva ni definitivamente mejorada, como también se quiere hacer creer.
A finales del tercer trimestre de 2013 había disminuido el número de activos (lo que permite que pueda registrarse una mejora aparente de la tasa de paro) al pasar de 22,92 millones a finales de 2012 a 22,72 millones. También ha descendido en ese periodo el número de ocupados (de 16,95 millones a 16,82 millones), el de ocupados a tiempo completo (de 14,35 millones a 14,23 millones), el de asalariados con contrato indefinido (de 10,72 millones a 10,4 millones) y el total de asalariados (de 13,92 millones a 13,74 millones). El número total de parados ha disminuido ligeramente (de 5,96 millones a 5,9 millones) pero han aumentado los parados con más de dos años en esta situación (de 1,92 millones a 2,17 millones).
También ha bajado en lo que llevamos de 2013 el índice de comercio al por menor, el índice de producción industrial, la utilización de la capacidad productiva, el indicador de cifra de negocios en la mayoría de las actividades económicas y se prevé que en 2014 siga produciéndose el cierre de un gran número de empresas y un aumento del número de concursos.

La deuda pública, por último no ha dejado de aumentar y ha pasado de representar el 84,2% del PIB a finales de 2012 al 93,4% al terminar el tercer trimestre de 2013.

La evaluación general que a mi juicio merecen estos datos y otros de más o menos la misma índole y que seguramente serán confirmados cuando se conozcan los del ejercicio completo podrían resumirse en tres ideas principales.

En primer lugar, que es muy aventurado, por no decir que irresponsable y carente de rigor, afirmar que hemos salido de lo peor y que la economía española está ya encaminada hacia la recuperación. Sobre todo, si se tiene en cuenta que en Europa los datos están empeorando y que no puede descartarse un rebrote recesivo en los próximos trimestres.

En segundo lugar, que es cierto que algunos indicadores (como los de destrucción de empleo, entrada de capitales, ciertos gastos de consumo, exportaciones, o incluso el de variación trimestral del PIB) muestran que no se han dado las caídas de momentos anteriores, lo que podría interpretarse como que en 2013 se ha tocado fondo. Pero como eso no va acompañado de muestras significativas y globales de mejoría podrís ser más realista pensar que lo que hemos vivido en el ejercicio que acaba han sido las primeras muestras de una etapa depresiva tras la sacudida de la crisis.

Finalmente, parece también claro que esos síntomas de mejoría que se puedan observar reflejan que se trata de una recuperación solamente relativa a ciertas actividades o grupos de población pero no al conjunto de la economía.

Sin embargo, el hecho de que las cosas no vayan tan bien como dice el gobierno y los banqueros no quiere decir que no estemos en un punto de inflexión muy relevante y que seguramente consolide un notable cambio de situación en 2014.

A lo largo de 2013 el gobierno y los grandes grupos de poder han seguido ganando el pulso que echan desde 2010 a la inmensa mayoría de la sociedad española para saldar la crisis a su favor, imponiendo nuevas reglas de juego no solo en el terreno económico sino también en el político y social. 

Lo que se está solventando en España no es salir o no de la crisis porque de cualquier crisis se sale tarde o temprano, aunque sea con los pies por delante, sino la situación que va a quedar tras el momento de convulsión. Y lo que hemos podido comprobar claramente a lo largo de 2013 es que la extrema derecha y los grandes grupos económicos y financieros están terminando de imponer su voluntad al resto de la sociedad y, en esa misma medida, han ido ganando confianza.

Lo que con toda seguridad está sucediendo, y a expensas de poder comprobarlo cuando se publiquen datos para todo el año y en relación con mayor número de variables, es que los grupos sociales más poderosos y determinantes de la actividad económica se han puesto en movimiento después de bastantes trimestres de atonía. Por un lado, por puro instinto de supervivencia porque, como decía Joan Robinson, los capitalistas ganan lo que gastan. Por otra, porque han surtido efecto las reformas y medidas gubernamentales orientadas a darles más poder e influencia y eso ha aumentado su beneficio y confianza (el número de trabajadores cubiertos por los convenios registrados han caído casi el 60% con respecto a 2010 y la subida salarial pactada ha sido, en términos reales, el 15% de la del año anterior) . Y, finalmente, porque el discurso del gobierno y de los grandes focos de opinión ha logrado convencer a mucha gente de que la situación es mejor y de que se puede acabar ya con el retraimiento y la desconfianza de meses o incluso de años anteriores. 

Vivimos así una situación paradójica. La extraordinaria concentración de la renta y la riqueza que existe en España y que se está agudizando en los últimos seis años de crisis constituye un freno estructural al desarrollo de nuestra economía y más concretamente para que salgamos de la crisis con más bienestar y seguridad (entre otras razones, provoca que el consumo privado se deteriore a pasos de gigante y que se deprima la actividad productiva al reducirse el gasto total). Pero la paradoja consiste en que los grupos de mayor renta y las empresas oligopolistas tienen tanta incidencia en nuestra economía y sociedad que en cuanto han movido pieza han podido dar la impresión de que es toda la economía la que se está transformando.

Esos cambios son los que marcan el cambio de tendencia que se produce cuando se está dando paso más abiertamente al nuevo modelo en que esos grupos de poder quieren asentar la economía española. Un nuevo modelo basado en el gasto de las clases altas, en entradas de capital principalmente vinculadas a una nueva reventa de activos españoles, en la extraversión de la actividad empresarial hacia los mercados extranjeros basada en salarios muy bajos y en una clase trabajadora ya completamente desarmada, y en la mayor eliminación posible de "inútil" gasto público.

Esta es la estrategia por la que han apostado claramente y la que les ha dado confianza, pero se trata de una opción suicida porque no resuelve los problemas que han provocado nuestros grandes desequilibrios. La deuda (y no solo la pública sino sobre todo la de las empresas) es ya hoy día materialmente imposible de pagar y va a seguir creciendo hasta acabar con una estrategia incapaz de generar ingresos suficientes para afrontarla. También crecerá la morosidad y la atonía del consumo. Las empresas y familias van a seguir sin disponer de financiación suficiente y solo nuevas trampas y favores contables y fiscales podrán seguir disimulando la insolvencia generalizada de la banca. 

Por mucho que se quiera, la economía española no podrá salir adelante por mucho tiempo con el simple motor de un sector exportador del que hoy por hoy solo forma parte el 5% de las empresas y que además se enfrenta a una demanda exterior en declive. Es una estrategia que equivale a querer salir del hoyo tirándose de los pelos, un imposible, pues no se puede salvar a una economía como la española limitándose a salvaguardar los beneficios (incluso improbables) de unos pocos, de los sectores oligopolistas, y los privilegios de la oligarquía, por muy amplia que sea su dominación política.

Precisamente porque son plenamente conscientes de la inestabilidad y frustración que comporta esa vía, los grupos de poder y el gobierno apuestan principalmente por controlar el conflicto y el más mínimo síntoma de respuesta social y política, y ahí es donde va a radicar la clave de año que se avecina.
Si se sigue imponiendo, como hasta ahora, su respuesta a la crisis se irá consolidando la victoria pírrica que conlleva, es decir, la mejoría de los grupos privilegiados y más protegidos que se traducirá en exiguos incrementos de la actividad en algunos sectores acompañados de empobrecimiento general y de una gran atonía en la inmensa mayoría de la vida económica y, por tanto, de gran desempleo y trabajo cada vez más precario y de falta de ingreso. Salvo que la movilización social se imponga y frene la involución económica y política que todo ello conlleva y que solo nos puede llevar a revivir problemas (no solo económicos) de otras etapas de nuestra historia.

2014 es año de elecciones y de rebrotes recesivos en bastantes países europeos y posiblemente también en España. Será en el año que comienza cuando veamos hacia qué lado se resuelve finalmente el pulso que está suponiendo la crisis, aunque nada de lo que ocurra en un sentido u otro estará libre de dificultades y convulsiones.

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2013, LO QUE DE HECHO CAMBIÓ EN EL MUNDO





REBELIÓN
30-12-2013


Como siempre, se acumulan una cantidad de hechos –entre elecciones, muertes, conflictos– que cada año se destacan periodísticamente, pero que dificultan la comprensión de los cambios en las relaciones de poder, las que efectivamente cuentan en la evolución de la situación internacional.

En la compleja trama de acontecimientos, lo más importante fue el cambio de clima en el escenario internacional. Desde que triunfó en la guerra fría, Estados Unidos ha adoptado la postura, frente a los conflictos internacionales, de imponer la militarización. Transferir el enfrentamiento al campo militar, donde su superioridad es manifiesta, ha sido la característica principal de la acción imperial. Así ocurrió en Afganistán, en Irak y en Libia por medio de fuerzas intermedias. Y todo llevaba a una repetición de este tipo de acciones en Siria e Irán.

Pero, de repente, tomando la palabra al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, el gobierno ruso propuso un acuerdo para Siria que desconcertó al gobierno de Obama, el que finalmente no tuvo más que aceptar. Esto fue posible porque el gobierno de Estados Unidos no logró crear las condiciones políticas para una nueva ofensiva militar.

Primero, el Parlamento británico negó, por primera vez, el apoyo a Washington para un ataque a Siria. Después fue evidenciándose que ni la opinión pública, ni el Congreso, ni tampoco los militares de Estados Unidos estaban a favor de la ofensiva anunciada o de un tipo de ataque propuesto por el gobierno de Barack Obama.

El resultado es que Estados Unidos fue conducido a aceptar la propuesta rusa, lo que abrió las puertas a otras posibilidades, entre ellas, coincidiendo con las elecciones en Irán, hacia negociaciones políticas, confirmando el vínculo estrecho entre el conflicto sirio y el iraní.

Otro de los desenlaces ha sido que Israel, Arabia Saudita y Kuwait han quedado aislados en sus posiciones favorables a acciones militares directas contra Siria e Irán. Se fue instalando un clima de negociaciones pacíficas de los conflictos, convocándose una nueva conferencia de paz para la segunda quincena de enero, en Ginebra, para discutir un acuerdo de paz sobre Siria. Una conferencia que no plantea como condición la salida de Bashar Assad del gobierno, como se intentaba hacer anteriormente.

La oposición moderada en Siria tuvo que aceptar su participación, incluso en estas condiciones. Y aún más, tuvo la sorpresa de que Estados Unidos y Gran Bretaña suspendían su apoyo militar, dada la hegemonía en el frente opositor de los grupos fundamentalistas, apoyados por Arabia Saudita y Kuwait.

Como dos puntos determinan un plan, las pláticas sobre Siria abrieran espacio para una negociación, por primera vez desde 1979, entre Estados Unidos e Irán. Se ha dibujado así, en pocas semanas, un escenario totalmente diverso de aquel que había imperado a lo largo de los años anteriores.

Estados Unidos pasó de la ofensiva a la defensiva, en tanto Rusia pasó de actor marginal a central en las negociaciones de paz, al punto de que la revista Forbes, por primera vez, ha elegido a Vladimir Putin como el hombre más influyente del mundo, por encima de Barack Obama. Eso se debe no al poderío militar o económico de Rusia, sino a su capacidad de iniciativa política.
 
Así, junto a la capacidad de países del sur de resistir a la recesión en el centro del capitalismo, por sus intercambios mutuos y por la expansión de sus mercados internos hacia el consumo popular, expresando un tipo de multilateralismo económico en el mundo, la mayor novedad política internacional de 2013 ha sido un embrionario multilateralismo político que proyecta hacia 2014 las negociaciones políticas sobre Siria e Irán como los temas más importantes en la consolidación de ese nuevo clima en las relaciones internacionales.
 

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MARIANO RAJOY, SU GOBIERNO Y CULANDRAS JEFES DEL PP, NO HACEN LO QUE DESEARÍAN, SINO QUE SE LIMITAN A CUMPLIR CON SU DEBER: DE AQUÍ ROBO, DE ALLÍ TAMBIÉN, Y AHORA MODIFICO LAS LEYES PARA METER EN LA CÁRCEL AL QUE ME LLAME LADRÓN (¿QUEDA CLARO QUE LA ALI BABA CULANDRONA DEL PP NO ES ESPAÑA, O LO REPITO OTRA VEZ?)


Radiotelevisió Valenciana patrocinó durante años al Valencia Club de Fútbol, Levante y Villarreal 

EUPV-IU REVELA LOS CONTRATOS "CONFIDENCIALES" DEL GOBIERNO VALENCIANO CON CLUBES DE FÚTBOL Y LA FORMULA 1

Enric Llopis
Rebelión 
28-12-2013

El País Valenciano es actualmente el territorio más endeudado del conjunto del estado (con un indicador de deuda pública del 29,8% sobre el PIB). A ello no ha resultado ajena la política de “grandes eventos”, los fastos, la dilapidación de los recursos públicos por los gobiernos del PP (en el poder desde 1995) y la corrupción. La opacidad y la falta de transparencia se han convertido en principio de gobierno. Por eso cobra singular relieve la iniciativa en la Red de EUPV-IU, denominada “El desconfidencial”, que consiste en airear contratos de empresas públicas de la Generalitat con clubes de fútbol y “grandes eventos”, silenciados hasta el momento bajo cláusulas confidenciales.

Además de “cuestionables jurídicamente y absolutamente inadmisibles desde el punto de vista ético y político”, fuentes de EUPV-IU aseguran que, en ocasiones, “la confidencialidad es una mentira gubernamental para impedir que la ciudadanía conozca cómo se gasta su dinero, ya que ni siquiera aparece reflejada en los contratos, por ejemplo, los del arquitecto Santiago Calatrava con la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA)”. En otros casos, “sí existe esa cláusula pero se utiliza de manera abusiva para esconder una información que debería ser pública: qué se contrata, con quién, por cuánto dinero y en qué condiciones”. 

El último de los contratos aireados es el que suscribieron Aerocas (empresa pública del aeropuerto de Castellón) y el Villarreal Club de Fútbol para la esponsorización de esta sociedad anónima deportiva con 4 millones de euros (más IVA) durante la temporada 2010-2011. En la rueda de prensa de presentación del contrato, suscrito por las dos entidades el 30 de septiembre de 2010, los diputados autonómicos de EUPV-IU, Ignacio Blanco y Marina Albiol, coincidieron en que se trata de un acuerdo “entre una televisión que ya no emite y un aeropuerto sin aviones” (El gobierno del PP cerró recientemente RTVV, con una deuda de 1.300 millones de euros y 1.700 trabajadores despedidos).

Ocho meses antes, Radiotelevisió Valenciana firmó otro contrato con el Villarreal de “cesión de derechos de eventos deportivos y colaboración comercial”, por importe de 2,6 millones de euros (más IVA) anuales para las temporadas 2009-2010; 2010-2011 y 2011-2012. El formato del acuerdo es muy similar al que RTVV suscribió con otros equipos de fútbol del País Valenciano, en concreto, Valencia y Levante. En este caso, el canal autonómico se convirtió en patrocinador oficial del Villarreal a cambio de los derechos de explotación de una serie de partidos.

Cuestión polémica en la mayoría de contratos desvelados por EUPV-IU son determinadas “contraprestaciones” que aparecen normalmente en cláusulas adicionales. En el citado acuerdo con el Villarreal, el club se compromete a facilitar un “espacio preferente” para un mínimo de 23 personas (palco de empresa) en los partidos oficiales y amistosos; tres pasajes sin cargo alguno a petición de RTVV en todos los desplazamientos y, en los partidos disputados en calidad de local, un mínimo de 20 entradas y 4 pases de palco VIP.

También signó Canal 9 acuerdos con el equipo “amarillo” para la cesión de los derechos de explotación de los partidos en agosto de 2006 (desde la temporada 2006-2007 hasta la 2010-2011, ambas incluidas, a razón de 25 millones de euros anuales); y para las temporadas 2003-2004; 2004-2005; y 2005-2006 por 15 millones de euros (más IVA) al año.

El Valencia club de fútbol (Sociedad Anónima Deportiva) también obtuvo dinero público a través de Canal 9. El 14 de mayo de 2003, según el contrato al que ha arrojado luz EUPV-IU, RTVV se comprometió a abonar al equipo de Mestalla 27 millones de euros anuales (más IVA) durante las temporadas 2003-2004; 2004-2005 y 2005-2006. El acuerdo otorgaba al ente público derechos de grabación, reproducción y distribución de los partidos de liga, copa del rey, competiciones internacionales (excepto liga de campeones) y partidos amistosos del Valencia. A este coste se estipulaban los duelos no oficiales: partido de presentación (300.000 euros más IVA); Trofeo Naranja (600.000 euros más IVA) y participación en el Trofeo Generalitat (300.000 euros más IVA).

Como en los casos anteriores, y en una jerga absolutamente inmersa en el formalismo jurídico, se velaron ante la opinión pública los términos del acuerdo: “ambas partes contratantes se obligan a mantener términos y condiciones del presente contrato confidencialmente, no pudiendo por ello revelar, directa o indirectamente, el contenido del mismo frente a terceros, obligándose por ello a adoptar todas las medidas posibles para garantizar eficazmente esta confidencialidad”. Blindado y secreto.

El 19 de junio de 2006, el club de Mestalla –cuya venta ha anunciado recientemente Bankia y con un multimillonario de Singapur como primer aspirante- firmó con RTVV otro contrato que estipulaba el pago por parte del ente público de 30 millones de euros (más IVA) al año por las retransmisiones de los partidos de las temporadas 2006-2007 hasta 2010-2011, ambas incluidas (sin embargo, el contrato se canceló de manera anticipada al finalizar la temporada 2008-2009). Entre otras singularidades, el punto cuarto del acuerdo establecía la cesión en exclusiva del club a TVV de los derechos audiovisuales de la mascota.

En el caso del Levante Unión Deportiva, en julio de 2004 cedió a Canal 9 los derechos de explotación de los partidos de la temporada 2006-2007, por valor de 14,5 millones de euros (más IVA). El citado acuerdo se ampliaría el 5 de agosto de 2005 por dos temporadas (2007-2008) y 2008-2009). 

Pero el apoyo con fondos públicos a sociedades y eventos deportivos excede la ecuación Canal 9-clubes de fútbol. Otro organismo público, el Consell Valencià de l’Esport, patrocinó el Open de Tenis de València por un importe de 15 millones de euros (más IVA y con actualización del IPC) por cinco ediciones, entre 2009 y 2013. Para deshacer dudas, el sello de “confidencial” aparece impreso en todas las páginas del contrato. De todos los compromisos revelados, el suscrito para la celebración del Open de Tenis es el más generoso en “contraprestaciones”: “El patrocinador principal tendrá a su disposición dos carpas privadas de 36 m2 cada una, con zona ajardinada, dos azafatas profesionales y cuatro palcos en la pista principal del torneo”. Además, “el patrocinador principal recibirá 25 tiques de comida diarios en el restaurante de la zona Hospitality Village, 100 entradas diarias al recinto del torneo y 250 invitaciones diarias para la zona Hospitality Village”. Por otra parte, el patrocinador principal tenía derecho a 16 plazas en el Palco de Presidencia. 

Visto el pufo definitivo del Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito urbano de Valencia, la documentación y los contratos ahora publicitados producen sonrojo y testimonian el oropel y el ringorrango de una época pasada, la de los “grandes eventos”. Al Gran Premio de Fórmula 1 el gobierno de Camps lo declaró “de interés general”. EUPV-IU ha sacado a la luz el contrato firmado por Valmor Sports, SL (entidad que contaba con los derechos de organización del gran premio en Valencia entre 2008 y 2014) y, por otra parte, Circuit del Motor y Promoción Deportiva SA, una empresa de la Generalitat.

Así se definía, para quienes se dediquen al oficio de historiar, la sociedad Circuit en el acuerdo suscrito por las dos entidades: “destaca especialmente por organizar en la Comunitat Valenciana eventos deportivos de primer orden relacionados con el mundo del motor…Muchos de estos eventos han sido claves para la proyección nacional e internacional de la Comunitat Valenciana, y el éxito obtenido en su organización ha contribuido a la posibilidad de la celebración del evento en la ciudad de Valencia”. El contrato obligaba a la empresa pública a la disposición de los medios materiales y humanos para la adecuada celebración de las carreras. 

En otro compromiso materializado el 31 de julio de 2009, también con Valmor Sports, la empresa pública Sociedad de Proyectos Temáticos (SPT) asume la obligación de abonar a Formula One Adminsitration Limited (entidad que ha formalizado los acuerdos con Valmor para que esta disponga de los derechos del gran premio en Valencia) “la suma comprometida por el promotor para cada anualidad y de cuantas obligaciones se deriven de dicho pago”. Asimismo, la entidad pública contrae la obligación de tramitar y obtener todas las licencias y permisos.

La “burbuja” inmobiliaria reventó y de los grandes festejos nadie se hace responsable. Pero en la época se pensaba de este modo, como literalmente testimonia el citado contrato (punto 2 de la exposición de motivos): “el evento (la Fórmula 1) constituye una plataforma excepcional para difundir y promocionar, t