domingo, 15 de enero de 2017

PODEMOS



¿Un Podemos para tiempos de normalidad o un Podemos útil y a la ofensiva que sea capaz de hacer frente a los planes restauradores del régimen?




Por Pedro Antonio Honrubia Hurtado
Kaos en la red
15.01.2017                   
Se equivoca quien piense, como afirma hoy Íñigo Errejón en su entrevista en el diario El Mundo y cuya tesis ya expuso más detalladamente en su intervención del 23 de Septiembre en la Universidad de Podemos, que de este proceso congresual de debate político y organizativo que hemos abierto estos meses, y cuyas conclusiones finales […]











Se equivoca quien piense, como afirma hoy Íñigo Errejón en su entrevista en el diario El Mundo y cuya tesis ya expuso más detalladamente en su intervención del 23 de Septiembre en la Universidad de Podemos, que de este proceso congresual de debate político y organizativo que hemos abierto estos meses, y cuyas conclusiones finales deberán quedar avaladas por el voto de la militancia, debe salir un partido preparado para desarrollar su acción política en tiempos de “normalidad” y de “normalización política”.

Ese, el de la “normalidad” y “normalización” del momento político actual y por venir en los próximos años, es precisamente el marco que el régimen, sus partidos y sus medios de comunicación a sueldo, nos quieren imponer al conjunto de la ciudadanía, como un relato de “sentido común” compartido, para lograr con ello que Podemos se sitúe como fuerza incapacitada para marcar la agenda política cotidiana y acabe siendo una fuerza más entre muchas, que hace y piensa la política como los partidos tradicionales, y no una fuerza pensada en clave de “ofensiva”. Ese planteamiento “normalizador”, en definitiva, encierra, a nuestro juicio, un error histórico que desde la militancia y las bases de Podemos ahora, en este proceso que vivimos, estamos todavía a tiempo de evitar.

“Tiempos de normalidad”: La construcción de un relato de “régimen”

Desde que la segunda investidura de Mariano Rajoy se llevase a cabo con apoyo y complicidad de Cs y PSOE, la narrativa “volvió la estabilidad  y la democracia vuelve a funcionar por sus cauces institucionales pertinentes –ejecutivos y legislativos-“ se ha convertido en el principal relato que los grandes medios intentan imponer al conjunto de la ciudadanía. Un claro intento de “normalización” del escenario actual que, además, se contrapone al periodo de “inestabilidad” propio de los diez meses anteriores a esta nueva investidura de Rajoy. Es una trampa narrativa destinada a, entre otras evidencias, atrapar en ella a Podemos y a cualquier otra fuerza política que ose desafiar tal supuesta normalidad y estabilidad política y democrática.

El relato que nos están tratando de vender se sostiene diariamente sobre una serie de “temas” de actualidad que  los medios tratan convenientemente para que esa sensación de “normalidad” y “estabilidad” se vaya consolidando en el tiempo y el espacio:
  1. Existencia de un gobierno “en minoría” que trata de aplicar su agenda política desde el diálogo y el consenso con sus socios “constitucionalistas” y “responsables”: Cs y PSOE.
  2. Vida interna de los partidos en procesos congresuales para abordar líneas de futuro en función de una situación de estabilidad política dada por la existencia de un gobierno electo (Todos son iguales y operan, con matices menores, de la misma manera)
  3. Evolución “en positivo” de los datos macroeconómicos y de la reducción del desempleo (que sirven para poner en valor las reformas aplicadas en los últimos años: reformas laborales, pensiones, rescates, recortes, etc., etc.)
  4. Necesidad de una dinámica constructiva entre partidos “responsables” frente a la amenaza del “populismo” y de la “inestabilidad”.
  5. División de la vida política en dos bloques: los que acuerdan en pos de la estabilidad y la responsabilidad (PP-PSOE-Cs) y los que solo piensan en sí mismos y son un riesgo para la estabilidad (Unidos Podemos + confluencias, Independentistas, etc.)