martes, 24 de febrero de 2015

ESTADO DE LA NACIÓN: MARIANO RAJOY, EL DESVALIJADOR DE LAS ARCAS PÚBLICAS CON EL PINGANILLO AL AIRE





A los tontos, según cuentan, les pasa algo parecido a lo de algunos Registradores de la Propiedad: que ninguno tira piedras contra su “registro”.

Tiene fama don Mariano Rajoy Brey, presidencial del PP en comisión de servicio de for president de Gobierno de España para asuntos propios, de estar algo tocado del ala o disminuido en los gusanillos esos que rondan por la cabeza  y que dicen sirven para pensar, o sea, de tonto, y  de ser más simple que el mecanismo de un tenedor. Pero, ¡quiá!, Mariano Rajoy de tonto tiene lo que yo de San Isidro labrador cuando era niño y jugueteaba a plantar bolígrafos para que le salieran unos manzanos que daba gusto verlos, hermosísimos.

No siendo tonto, pues, don Mariano Rajoy, que es también Registrador de la Propiedad en excedencia en sus ratos libres, aquí estoy yo para romper siquiera sean dos lanzas en su favor. La una haciéndola astillas a lo largo de sus espaldas y la otra al cruzado, sin romperle ni una costilla ni media, eso sí.

Salva la parte tonta que se le atribuye, resta lo de embustero empedernido de la que también se le acusa, lo cual no es sino otra falsedad, porque don Mariano Rajoy cuando permanece en silencio, no miente jamás. Y si dice una cosa y hace la contraria no es más que eso, que dice una cosa y hace la contraria, o si se quiere, que cuando dice una cosa se da ya por supuesto que será la contraria.  Punto.

Entre hoy martes y mañana miércoles en el denominado estado de la nación, que habrá que hablar con los Maestros de la Academia de la Lengua Española, para que se le “denomine el estado de la cosa esa de asuntos propios en sede parlamentaria”, don Mariano entrará a saco en el atolondramientos de atolondrar a todos los atolondrados que quieran dejarse atolondrar, y de esta manera hablara de lo realizado por su gobierno particular (que bien entendido es lo que no ha hecho); de lo que esta realizando, que hay que entenderlo como su antónimo, es decir, que no está realizando y de lo que realizará, que traducido al cristiano significa que nos está tomando el pelo.

Yo soy un Tomasillo de tres al cuarto, lo reconozco. Proviene mi fe del gran Santo Tomás, al que había de echarle de comer aparte, pues estuvo con Cristo, vio lo que hacia este y aun con todo, tuvo que trastearle al mismo las heridas de la cruz después de haber resucitado y, a pesar de ello, Santo Tomás decía que todo aquello le parecía tongo, o sea, que había gato encerrado, por lo tanto, yo, siguiendo al Maestro Tomás, el incrédulo, todo cuanto diga (que lo dirá) Mariano Rajoy de que España ha salido de la crisis me lo creeré a pies juntillas, en prueba de lo cual, a cabezazo limpio contra la pared que me lanzo mediante buena carrerilla a fin de que los trompazos contra la pared sean consistentes, de maciza sonoridad, para que los escuche el vecino, mientras conjugo (o mejor, conjugata) del verbo salir de la crisis: él (Mariano) sale de la crisis: ellos (el Gobierno, amos que mandan al gobierno y colindantes) salen de la crisis; nosotros, los que vivimos de nuestro trabajo salir de la crisis ¡MIUA!

Y como para mi que esto de hablar mucho rato seguido de Rajoy no puede ser muy bueno por el riesgo de contaminación cierto que conlleva, me curo en salud para evitar contagios, y acabo aquí  dejando los dos artículos de más abajo, con lo que estoy seguro que después de leerlos, a Mariano Rajoy, menos bonito se le podría decir cualquier cosa.

***

REGISTRO CIVIL: LA REFORMA DE LA POLÉMICA (EL ECONOMISTA)

Teresa Blanco
Registradores.org
05.04.2013


Las reformas promovidas por el ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, no se caracterizan, precisamente, por estar exentas de polémica y contentar a los secto­res implicados. Y el Proyecto de Ley de Reforma de los Registros -por el que los registradores de la Propiedad y Mercantiles se harán cargo del Registro Civil- no iba a ser una excepción.

Las posturas de quiénes tienen algo que decir, no pueden ser más encontradas. Mientras desde Justicia defienden que la reforma supondrá una mayor agilización de los Registros y un importante ahorro de costes, entre otras bondades