domingo, 18 de junio de 2017

QATAR O NO QATAR, HE AHÍ EL CORTE INGLÉS QUE RECIBIÓ NO HACE MUCHO 1.000 MILLONES DE TALEGUILLOS (1 taleguillo = 1 euro) DE UN CATARÍ, DE LOS QUE COBRARÁ CARLOS HERRA DE LA COPE EL PELLIZCO QUE LE TOQUE POR L A PUBLICIDAD QUE LE HACE AL DICHO CORTE



La tumultuosa historia de los Al Thani, la poderosa y multimillonaria familia que rige Qatar
 
Por BBC
Kaos en la red
17.06.2017


Algunos describen a Qatar como “el hijo problemático” de los países del golfo Pérsico y se dice que los Al Thani, la dinastía que ha gobernado al país durante 150 años, es “la familia más difícil del barrio”.
























Qatar está sumido en una disputa diplomática con sus vecinos, incluidos Arabia Saudita, Bahréin y Egipto, quienes anunciaron la semana pasada que suspendían las relaciones diplomáticas con el emirato.

Lo acusan de apoyar a grupos terroristas, lo que Qatar niega.

Pero tal como señalan los expertos, el problema se remonta al pasado de este pequeño país que tiene el ingreso per cápita más alto del mundo y un historial de acusaciones de abusos de derechos humanos.

La familia Al Thani ha gobernado el país desde su fundación en 1850 con una serie de sucesiones de poder que no siempre han estado exentas de contratiempos.
DohaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionArabia Saudita, Bahréin y Egipto acusaron a Qatar de apoyar a grupos terroristas.

“Es una familia que en un inicio gobernó un pedazo de tierra, bastante pequeño e insignificante, que a menudo era visto como una pequeña provincia de Arabia Saudita”, dice Peter Salisbury, experto en Medio Oriente de Chatham House, el Real Instituto de Asuntos Internacionales en Londres.


“Pero lograron forjarse una posición en esa región de gigantes”, le dice el experto a BBC Mundo.

Durante las décadas de 1980 y los 1990, bajo el emir Khalifa bin Hamad Al Thani y varios miembros de la familia Al Thani en los puestos clave del gobierno, Qatar siguió una política de no intervención.


Se les consideraba bastante aislacionistas y la principal preocupación del emir era mantener la paz interna.

Pero todo cambió en 1995, cuando Hamad bin Khalifa al Thani, el hijo del emir, depuso a su padre en un golpe no violento cuando éste se encontraba en Suiza.

Este hecho, dice Peter Salisbury, alteró totalmente el enfoque de la familia Al Thani hacia la política internacional.

Se ha llamado ‘problemáticos’ a los Al Thani porque han cambiado radicalmente en los últimos 20 años”, explica Peter Salisbury.

“De ser una familia que formaba parte de una tribu con vínculos a Arabia Saudita, y que realmente no merecía ninguna atención, se convirtió en un grupo de individuos reconocibles que participan en la escena internacional”.

“Y esto, como hemos visto, ha herido susceptibilidades”, agrega.

“Cambio enorme”

Gran parte de las divisiones que hoy en día definen la relación de Qatar con sus vecinos comenzaron con las políticas del emir Hamad bin Khalifa al Thani tras deponer a su padre, quien era muy cercano a los sauditas.
EL jeque Hamad bin Khalifa al Thani (izq) y Hamad bin Jassim al Thani (der)Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEL jeque Hamad bin Khalifa al Thani (izq.) y el canciller Hamad bin Jassim al Thani (der.) fueron piezas fundamentales del ascenso de Qatar en el escenario internacional y como potencia regional.

Los vecinos, principalmente Arabia Saudita, miraron el hecho como un mal ejemplo para los otros países de la región también gobernados por dinastías familiares.


Una de las primeras políticas del jeque Hamad fue acelerar el desarrollo de sus reservas de gas natural y en 1996 la pequeña península comenzó a exportar gas natural licuado por primera vez en su historia.

Ese año se implicó a Arabia Saudita en un intento de contragolpe de Estado para reinstalar al jeque Khalifa, el padre del nuevo emir.

Con sus exportaciones, Qatar se convirtió rápidamente en una potencia regional.
Hoy es el principal exportador de gas natural licuado del mundo y comparte con Irán -el principal enemigo de Arabia Saudita- el desarrollo de su enorme yacimiento de gas natural, el South Pars-North Dome, el más grande del mundo.

“Entonces los vecinos se dieron cuenta del enorme cambio ocurrido en Qatar entre el régimen del padre, que había reinado de forma callada, que hacía lo que le decían sin ‘hacer olas’, y el hijo, más joven y energético, una voz más independiente, un activista y agitador que pedía cambios“, explica Peter Salisbury.

Así, el jeque Hamad junto con su ministro de Relaciones Exteriores, el jeque Haman bin Jassim al Thani, fueron piezas fundamentales del ascenso de Qatar en el escenario internacional y como potencia regional.

Bajo el emir Hamad, Qatar se embarcó en una expansión enorme no sólo de su política internacional.

Fundó el canal de TV Al Jazeera, que pronto se convirtió en un influyente medio en el mundo árabe y el país se convirtió en un inversor global masivo.
Tamim bin Hamad Al ThaniDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn 2013 el jeque Hamad decidió abdicar y entregar el poder a su cuarto hijo, Tamim bin Hamad Al Thani, que entonces tenía 33 años.

En 2013, el emir decidió abdicar y entregar el poder a su cuarto hijo, Tamim bin Hamad Al Thani, que entonces tenía 33 años.


Entonces los vecinos volvieron a mirar con esperanza a la pequeña península pensando que el nuevo emir volvería a equilibrar su enfoque sobre los asuntos regionales.

La esperanza duró poco.

Pocos meses después de su inauguración surgieron informes de que el emir Tamim estaba permitiendo que se reagruparan en Doha los miembros de los Hermanos Musulmanes, después de que el presidente Mohamed Morsi había sido derrocado en Egipto.

La organización islamista sunita, fundada en Egipto, estaba ganando adeptos en el mundo árabe y pronto fue declarado grupo terrorista por los gobiernos de Bahréin, Egipto, Rusia, Siria, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

En marzo de 2014, Arabia Saudita, Bahréin y EAU retiraron a sus embajadores de Doha, en un episodio similar al que ocurre actualmente.

Qatar finalmente aceptó reubicar a los Hermanos Musulmanes a Turquía, y la disputa terminó en noviembre de ese año.

Mientras tanto Qatar ha continuado su rol como inversor global.
El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al-Thani (izq), aquí con el tenista argentino Gastón GaudioDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al-Thani (izq), aquí con el tenista argentino Gastón Gaudio, es dueño del Paris Saint-Germain y una vasta cartera de propiedades alrededor del mundo.


Sólo en Reino Unido la multimillonaria familia Al Thani ha invertido US$50.000 millones.


En Londres son dueños de la lujosa tienda por departamentos Harrods, varios grandes hoteles, The Shard -el rascacielos más alto de Europa-, tienen participación en Canary Wharf -un complejo empresarial en el este de la capital-, también compraron la Villa Olímpica en 2012 y tienen intereses en los yacimientos de gas natural de Gales.

Asimismo pertenece a los Al Thani la mitad del edificio de departamentos más caro de Londres -el One Hyde Park-, el 8% de la Bolsa de Valores de Londres, un porcentaje similar del banco Barclays y 25% de la enorme cadena de supermercados Sainsbury’s, entre otras propiedades.

Mozah bint Nasser al-Missned, una de las tres esposas del antiguo emir Hamad, es dueña de la que ha sido calificada como la residencia más cara de Reino Unido: Cornwall Terrace, con vistas al Regents Park, en el centro de Londres, por la que se dijo los Al Thani pagaron US$150 millones en 2013.

En total, los Al Thani tienen más propiedades en Londres que la misma reina Isabel II.
The ShardDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos Al Thani son dueños de 95% de The Shard, el emblemático rascacielos de Londres.


Por si esto fuera poco, en marzo de este año Qatar anunció que invertirá US$6.000 millones en transporte, propiedades y tecnología digital en este país, antes del Brexit.

“Entre la espada y la pared”

Quizás por esto, señala Peter Salisbury, Reino Unido se ha mostrado “sospechosamente silencioso” en esta última ruptura entre Qatar y sus vecinos.

“Occidente está en una posición muy difícil con Qatar”, le dice a BBC Mundo el experto de Chatham House.

“Reino Unido en particular, siente que está entre la espada y la pared. En los preparativos del Brexit está priorizando sus relaciones con los estados del Golfo con base en las naciones que son más ricas, las que pueden ofrecer oportunidades empresariales para los británicos, los que pueden invertir en este país”, agrega.

Y ahora en Londres se ven en la tesitura de tener que optar entre Qatar, con sus multimillonarias inversiones en el país, y Arabia Saudita, con el que busca mantener buenas relaciones.

“Por el momento -dice Peter Salisbury- nadie parece tener una idea clara de qué se puede hacer para resolver esta crisis. Pero creo que muchos países en Occidente, incluido Reino Unido, están deseando fervientemente que este problema desaparezca pronto”.





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LAS CASAS QUE VEMOS LA HAN HECHO LOS ABAÑILES


Aquellos maravillosos privilegiados
Los albañiles del 2006

17.06.2017


Leyendo el artículo de Javier López Menacho el pasado seis de junio aquí en La Réplica, reconociendo este nuevo (¿?) frente que ha abierto el sistema para alimentar las almas más alienadas de nuestro entorno que consiste en llamar privilegiado a toda aquella persona que trabaja en una profesión, que no querrían que realizaran sus hijos ni por asomo, pero que dispone de unos derechos -ganados a fuerza de todo- que para los ideólogos y la masa del aplauso y la falta de conciencia de este sistema son inaceptables, mezclado con todo este calor que nos invade estos días (para el primo de Rajoy el mismo calor de todos los años, para otros producto del inevitable cambio climático) recordé a aquellos maravillosos privilegiados que ya nadie menciona: los albañiles. Una de las profesiones tradicionalmente peor pagadas y consideradas dentro de la escala social del capital y por supuesto más peligrosas, que a consecuencia de la ya bien conocida burbuja inmobiliaria pasó a ser una de esas “profesiones privilegiadas”.

En 2006, justo un año después de que España alcanzara la cifra del tres por ciento en el consumo de cocaína entre las personas de 15 a 64 años de edad, los albañiles eran los nuevos yuppies de la sociedad española, con automóviles hasta el momento destinados a una clase media alta, casas unifamiliares, chalés o pisos de veraneo…¡algunos hasta viajaban al extranjero! Eran unos grandes consumidores sin duda, tanto que podría rellenar este artículo tan solo describiendo el frenesí consumista de esos trabajadores que hasta ese momento no habían siquiera soñado con poder tener algo más que un Seat y pasarse los fines de semana en la piscina municipal. Y esto, ya por aquél entonces, no gustaba entre aquellos que siempre se consideraron de otra clase con derechos, a veces otorgados, incluso, por origen divino, sobre los que consideraban de una clase inferior. No gustaba que un chico de veinte años que no había terminado la ESO (uno de esos que nunca fue a clases particulares) trabajando nueve horas diarias en una obra, a más de 40º -poniendo de ejemplo el sur del estado español, donde los convenios laborales en el sector de la construcción contemplan la jornada intensiva apenas durante un periodo de un mes y medio (desde comienzos de julio hasta finales de agosto), como si las condiciones climatológicas fueran mucho más favorables en junio o septiembre, en los casos, por supuesto, donde se cumplía dicho convenio- sobre tejados o suelos de hierro, rodeados de armas en potencia, es decir, cualquier herramienta propia del sector, con una grúa sobre sus cabezas constantemente y unas medidas de seguridad a menudo innecesarias como muestran las estadísticas, donde todos los años mueren decenas de albañiles en accidentes laborales, pudiera ganar un sueldo que oscilaba entre los 1200€ y los 3000€ en algunos casos, dependiendo de factores como la experiencia, especialización, antigüedad o las condiciones del trabajo en particular, pudiendo negociar el sueldo por horas o por cuenta, o lo que es lo mismo, dependiendo de la productividad.

Y todo esto, repito, no gustaba mucho por aquél entonces a algunos que por sus estudios superiores o por tradición familiar, o cualquier otro motivo no soportaban la idea de que el esfuerzo, su esfuerzo, no estuviera valorado por el sistema -ese sistema que tanto adora el esfuerzo- por encima del de aquellos que acabamos, aunque fuera por poco tiempo, contribuyendo (como víctimas en el mayor de los casos) a la locura del cemento y el ladrillo. La diferencia ahora con esos años es que los patronos, tanto de la economía como los de los medios o de la política sabían que aquello explotaría y se derrumbaría, así que, no hizo falta ninguna campaña como la que han orquestado y puesto en marcha contra todo “trabajador privilegiado”.

La historia ya la conocen: despidos, embargos, desahucios, suicidios, etc. Cómo iban a contarles todo esto. Ahora los albañiles que aún se dedican a la construcción (pueden imaginar que muchos de ellos están engrosando las listas del paro) llegan a cobrar hasta cinco euros la hora, trabajando más de diez horas al día en algunos casos, a cientos o miles de kilómetros de sus casas, sin dietas, alojados en la pensión más barata que el empresario encuentra, y de nuevo, con unas medidas de seguridad insuficientes para parar todas esas muertes que la obra deja atrás año tras año. Pero de estos privilegiados ya nadie se acuerda, ni mucho menos, oirán hablar en los medios ni pertenecerán a sus conversaciones de bar o en el andén de una estación un día de huelga. Porque ya no lo son, o quizás, nunca lo fueron.

Blog del autor: http://manuelonetti.es/

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