jueves, 19 de mayo de 2011

(*) ARTICULO DE JUAN CARLOS V. (Quinto no, eh)

(EFE. Asamblea de los acampados en la Plaza del Pilar de Zaragoza)


Desde la Edad Media hasta ahora, hasta hoy mismo, los poderes públicos, amparados por diversos slogans, han tenido una única misión: guardar el orden social; pero no desde la búsqueda de una sociedad igualitaria, sino desde el encasillamiento de las clases sociales, desde el principio de que cada uno debe ocupar el lugar que le corresponde. Frente a esto, la sociedad, principalmente los pobres, siempre se han manifestado en Pro de sus derechos y en busca de una igualdad que aún hoy no se ha conseguido. Este fracaso es más rotundo cuando las clases poderosas se hacen eco de los problemas que envuelven a los colectivos desfavorecidos y pretenden su solución. Claro ejemplo de ello es el reformismo social del siglo pasado.
¿Cómo van a defender a los pobres aquellos que profesionalmente se ocupan de robarles?
Los pequeños logros a costa de sangre los hemos considerado parte de nuestros derechos adquiridos y hemos olvidado lo que su logro supuso para nuestros abuelos.
Además ahora vienen los capullos estos que se hacen llamar socialistas y nos los van suprimiendo sin ningún pudor.
Gracias a quien sea, la sociedad no es de cartón piedra y por sus venas no cor