martes, 3 de febrero de 2015

LA MUJER DEL EMBAJADOR DE ESPAÑA EN LA INDIA SE ENTRETIENE CON EL ESPIONAJE MARROQUÍ



No veo mácula de pecado alguno en que la mujer del Embajador en España en la India, señor Arestegui, ex portavoz de Exteriores del PP, en sus ratos libres, mientras su marido el Embajador trastea con sus asuntos, para matar el rato se dedique a mantener relaciones electrónicas (no se si diurnas o nocturnas, eso ya es algo que se me escapa) con la policía política de Marruecos[1], esto es, con su espionaje,  para informarle de esto, lo otro y lo demás allá, dentro siempre, que esto conviene decirlo para no mezclar churras con merinas, de la más prístina y estricta relación mujer de Embajador-Servicios secretos policía política marroquí, y sin mediación o trasiego de dinero Servicios secretos policía política marroquí-mujer de Embajador.

Yo no entro en esa cosa que dicen de que la mujer del César además de buena ha de parecerlo. Yo no entro en eso, porque de cesarismo ando flojo. No obstante, oiga, a mi me parece que la mujer del César es una puta y me la pueden vestir como quieran que puta se queda, tal que la mona, que pueden ustedes argüir cuantos eslóganes propagandísticos quieran a favor de las políticas del gobierno de Rajoy (con base en las políticas del PSOE), que la miseria de millones de españoles se deben a ellas, y que si llegara a ganar las elecciones la miseria y el dolor quedarían garantizados con tendencia a su perpetuación.

En resumidas cuentas, que la mujer del César es una puta (y si no, no haberse metido a mujer de César), que la mona es mona, que las políticas de Rajoy han sido y son (y serán si ganan las elecciones) las responsables de la miseria de millones de personas en España. Y en lo tocante a la mujer del Embajador de España en la India, pues no digo que haya de