lunes, 13 de diciembre de 2010

ZAPATERO, EMBUSTERO, DIMISION

MENTIRAS DICHAS POR ZAPATERO

OCHO:

4 de febrero de 2008 Propaganda electoral del PSOE:
"Por el pleno empleo". "Soñar con los pies en la tierra". "Motivos para creer".

Y corriendo por las calles de Seúl, el ridi total, macho.
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¡SALVE, MARIANO! LOS QUE TE VAMOS A SUFRIR TE SALUDAMOS

(César Mariano relizando las prácticas preceptivas del cursillo acelerado del Inem antes de tomar la vara de mando del Imperio)


Video de la faena que realizó el diestro Mariano Rajoy, "El Niño del Imperio", en la castiza Plaza del Congreso de los Diputados, donde lidió al miurilla Corredor seulino de la famosa ganadería Mireustedpordonde, al que después de revolcar por el centro de la plaza entre los aplausos de la afición, cortó orejas, rabo y demás talantes.


A Zapatero en el Imperio Monclaviatum-tum le quedan cuatro telediarios. Hasta las próximas elecciones generales que por desgracia (aunque merecidamente, porque total, la política es de los politicos, asi que se jodan y vivan a mi costa) para los que vivimos de nuestro trabajo ganará el César del PP Mariano Rajoy. ¡Salve, César Mariano!

Hace casi treinta años Felipe González con sus políticas no socialistas nos metió en Málaga, donde nos ha mantenido Zapatero, hasta que dentro de unos meses Mariano Rajoy, que tampoco es socialista, nos meta en malagón.
No sé si alguna vez he dicho que Mariano Rajoy no es santo de mi devoción. Si no lo he dicho lo digo ahora. No es santo de mi devoción, y no se me enfade nadie por esta aseveración, porque la tengo muy bien fundamentada: Mariano Rajoy no es santo.

A Mariano Rajoy yo le tengo por enemigo, igual que a Zapatero. Enemigo de esos de matar ni me mortificarlos, o de echarles a los militares encima para que le obliguen a trabajar para mi, no.
Enemigos porque cada cosa que a ellos les beneficia para mantener o conseguir el poder a mi me perjudica, y enemigos, porque a cada cosa que ellos proponen para el bien social la practica demuestra que no lo es.

Enemigos, porque tomándome ellos por tonto entontecido (cosa que no soy. Yo soy solo tonto) no se cansan de decirme simplezas, de hacerme comulgar con ruedas de molino y, en suma, de faltarme el respeto, que es cuando yo me encabrito y de vez en cuando se me escapa y les digo que me tienen hasta la mismísima cosa testicular, que en el lenguaje llano de mi pueblo viene a llamarse cojones, chispa más o menos.

Los halagos cuando vienen de las propias filas casi no son halagos, porque podrían no estar exentos de servilismo (caso de los aplausos que recibe Rajoy en el Congreso de los suyos, o cuando pasa lo mismo por parte de Zapatero. Los halagos buenos, los macizos, son los que llegan del campo enemigo, porque darle la razón al enemigo ya es duro de cojones, que es mi caso ahora con el futuro César Rajoy.

Tontadas, gansadas, payasadas, simplezas, sosadas e idiotices, sin faltar en más de una orquestada ocasión de acusaciones gravísimas contra el propio Zapatero le son conocidas a maese Rajoy, y como este es de derechas, después de decirle a Zapatero que a partir un piñón con él y a lo que sea de menester para hacer que el capital obtenga más beneficios a costa del trabajador (los controladores son un caso particular), cualquiera que sea su calificación y sueldo, pero bien llegado para el capital, que en definitiva es lo que defienden tanto Zapatero como Rajoy, ambos, junto a la derecha camuflada del Congreso el día 9 de diciembre de Cataluña, País Vasco y Canarias, dicen que guay a la militarización de los controladores aéreos, eso sí, sin que sepamos todavía a ciencia cierta que es o que pasa con los controladores.

Sabemos, que no he dicho yo que no se haya hablado de los controladores, lo que dicen determinados medíos de comunicación, y lo que dice el gobierno y lo que dicen quienes no tienen información directa de los controladores pero dan por bueno y sin rechistar lo dicho por los medí