sábado, 20 de febrero de 2010

EL SIMPLIUS AZNAR, EN LA UNIVERSIDAD, DEDITO EN ALTO (¡Que desgracia de hombre, Dios mío!)

(Excepcional derroche intelectual de Aznar, dedito en alto, para mandar a tomar por el culo a unos 30 estudiantes de la Universidad de Oviedo que le decían verdades como puños. Pero puños grandes, hermosos. Y ya lo ven, Aznarín el "manco", rodeado de morlacones guarda espaldas por todas partes menos por una, tan feliz)

De Aznar, menos bonito y gracioso, se pueden decir muchas cosas. Por ejemplo: “Aznar, fascista, tú eres el terrorista” o “Criminal de guerra” como le llamaron una treintena de estudiantes de la Universidad de Oviedo. Y esto en campo amigo, en un acto que le habían preparado sus huestes juveniles del PP. Y es que los estudiantes, a veces, por la veracidad de lo que dicen, parecen santos más que estudiantes.
Alí Babá de la Moncloa con sus 40 ministros también se le puede decir en la misma senda de veracidad, o santidad, como lo han hecho los estudiantes de Oviedo, pues no fue sino auténtico atraco el que perpetró contra las arcas del Estado al quitarle unas fuentes de ingresos como eran ENDESA y TELEFONICA, para que sus amiguetes, Manuel Pizarro en la primera y César Alierta en la segunda, se pudieran revolcar en dineros, a costa de quitárnoslo a nosotros. Con lo bien que le vendrían ahora al Estado los ingresos de ENDESA y TELEFONICA…, pero Aznar nos lo quitó para dárselo a sus amigüelos. Claro que ya Felipe González descuajeringó el sistema bancario estatal, que tan bien funcionaba, como era el Banco Hipotecario de España, El Banco de Crédito a la Construcción o el ICO, para dárselos a sus “contra” amigos: la banca privada que nos ha llevado a esta situación, y ahora ZaPaPero que pretende redondear la faena iniciada por sus anteriores antecesores presidenciales, poniendo los fondos de la Seguridad Social en manos de los mismo pajaruelos concomitantes de Aznar y Felipe González.
Aznar es un equlicuá desde el punto de vista chulesco. Pero es chulesco, chuloso o chúlico, siempre y cuando lleve un escolta guardándole la espalda, otro guardándole un costado y un tercero para guardarle el otro costado. O sea, como las hijas de Elena, que también eran tres, lo que pasa es que ninguna de las tres hijas de esta santa mujer eran tan soeces y simples mentales como Aznar para hacer lo que él hizo a los estudiantes de Oviedo: levantarles el dedito corazón para decirles gestualmente “que os den por el culo” (que eso quiere decir dedito corazón levantado) cuando estos como más razón que treinta santos, porque fueron treinta estudiantes los que le dijeron: “Aznar, fascista, tú eres el