domingo, 6 de agosto de 2017

LAS MANIOBRAS DE "EL PAÍS" CONTRA EL CAMBIO POLÍTICO








AGUSTÍN MORENO
Cuarto Poder
03.08.2017
El País
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, durante una reunión en el Congreso de los Diputados, en una imagen de archivo. / Efe
La encuesta de Metroscopia hablaba de cinco temas (estimación de resultados, evaluación de líderes, gestión del gobierno…) y El País pone la lupa en un dato secundario de uno de ellos (coaliciones preferidas) para titular en primera página: “Los votantes socialistas prefieren una alianza con Ciudadanos”. No importa que la coalición preferida por la mayoría del electorado sea la de PSOE y Unidos Podemos con el 31% (PSOE-Ciudadanos solo tendría un 20% de apoyo). Insisten en retorcer los resultados a cuatro columnas en el interior: “Los votantes del PSOE prefieren la alianza con Rivera a la de Iglesias”. Una burda manipulación que refleja la conversión de un medio de información en un sujeto activo en la pelea política en España.

«El País nunca ha dudado en la defensa del régimen del 78, en la apología de la Monarquía, estar alineado con los intereses del sector financiero, apoyar las políticas neoliberales y el artículo 135 de la Constitución»
El que fue un periódico progresista importante a comienzos de la democracia, ha pasado a ser un medio más de desinformación masiva con una deriva reaccionaria. Porque una cosa es informar y otra determinar la política de la gente que no se interesa (o se interesa poco) por la política. Nunca ha tenido dudas en las grandes cuestiones: defensa del régimen del 78, apologista de la Monarquía, alineado con los intereses del sector financiero, apoyo a las políticas neoliberales y el artículo 135 de la Constitución, a la investidura de Rajoy, etc. Y por supuesto, siempre se ha regido por sus propios intereses económicos, aquí o en Venezuela. Ahora van desapareciendo las últimas máscaras, pero el tema viene de lejos y recordar ayuda a entender lo que pasa.

Hace más de veinte años estaba en juego el modelo sindical en España. En UGT se había producido un gran cambio, aprovechando la crisis de PSV, par