martes, 15 de mayo de 2012

PUBLICADO EN CRONICA DE ARAGON


 NENES, CON EL CUENTO A OTRA PARTE
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 Con respecto a las “privatizaciones” (que más bien podrían ser calificadas de “estrangulamiento de ingresos presentes y futuros para el Estado”), tanto el PSOE como el PP han venido realizando la misma política de descapitalización del Estado, sin bien es verdad que con alguna diferencia de matiz, pero con el mismo resultado, a la vez que hacían perder autonomía y fomentaban la dependencia con respecto de los grandes grupos financieros (bancos y grandes empresas), a cuyos bolsillos van a parar los ingresos que antes de las respectivas expropiaciones ingresaban en las arcas del Estado y que éste utilizaba para financiar determinados servicios públicos en beneficio de toda la sociedad. Tras la muerte oficial del Régimen de Franco, cuyos Principios Fundamentales juró solemnemente Su Majestad Don Juan Carlos I, Rey de España, siendo príncipe, las primeras privatizaciones llegan de la mano del PSOE, siendo Presidente del gobierno Felipe González, y lo hace con 800 empresas que previamente le había expropiado al grupo RUMASA, y que acaban en manos del capital privado a un precio inferior al de mercado. Posteriormente, mediante la “privatización” se empieza a desmantelar el Instituto Nacional de Industria (INI) que tuvo una importancia vital en todo el desarrollo industrial del momento, para continuar con la privatización de SEAT y ENASA por razones técnicas de competencia con respecto de la industrial privada de ese sector. Se calcula que estas privatizaciones, incluidas las OPV, a través de las cuales se privatiza ENDESA, y hasta 1994, tuvieron un costo para las arcas del Estado de 76.000 millones de pesetas. A partir de 1984 se inicia un periodo de privatizaciones, tanto en el tipo de empresas