domingo, 14 de febrero de 2010

DIOS LOS CREA Y ELLOS SOLOS SE JUNTAN PARA CHUPARNOS LA SANGRE (SOLO LA SANGRE)

(Sujeto-caballero, sobre caballo de madera, tan despistado tal que cabra en un garaje, o más si cabe, que acude a la llamada de trompetilla hecha por el Rey para cargar contra la crisis -¡si es que van como locos, si es que así no se puede, pero...!-)

Hace dos Navidades en su discurso monárquico a todos los españoles el Rey conminaba a todos a tirar del mismo carro para salir del charco de la crisis, en la que entre otros, el propio Rey nos ha metido, porque también la familia Real ha contribuido directamente en la especulación urbanística, y una de sus hijas con un capital de chichi nabo (menos de 2.000 euros) montó una empresa con una actividad social de para qué te quiero ver, incluida la comerciatibilidad internacional y esto y lo otro de asesoramientos. En fin, la repera con tan solo 2.000 euros.
Que yo sepa al Rey nadie le ha visto tirar de su carro. Tirar de los millones de euros que todos le pagamos para mantenerle, a pesar de la crisis, si que tira, pero del carro no.
El Rey no hace bien ni siquiera su trabajo de reinar, a pesar no sólo de que lo tiene bien pagado, sino que además tiene la puerta abierta para enchufar a su yerno en telefónica con sueldo cojón de mico mayúsculo.
El Rey es el Jefe de las fuerzas armadas, cosa que por lo visto se la trae bien floja, porque llega Aznar, se las mete en guerra en Irak, y el Rey ni mus. Rajoy, seguramente, el próximo presidente del gobierno de España, a micrófono cerrado unos periodistas le pescan diciendo que asistir a un desfile militar es un “coñazo” y esta falta de respeto al ejército, al día siguiente, precisamente en un desfile militar, se ve al Rey junto a Rajoy echándose ambos unas carcajadas, cuando lo procedente, por lo menos para guardar las formas de cara a la galería habría procedido que el Rey le estuviera echando una regañina y no una de risotadas en plan tasca entre paisanos.
Se acaba de descubrir que uno vivales de empresarios, como todos los que para hacer negocio se dedican a chuparnos los dineros a través del Estado, encargados de darles la comida a las fuerzas armadas en misión humanitaria en el extranjero a base de cañonazos, les están vendiendo mala leche, o sea, una leche que además de haber sobrepasado la fecha de caducidad era para la ayuda humanitaria a los afganos, y el Rey sin enterarse.
Es probable que este asunto de la mala leche pueda ser resuelto en cuanto el Rey se e