viernes, 12 de mayo de 2017

FRANCIA: ORO PARECE, PERO MACRON NO ES

Macron ha dado un respiro a la gente guay de España, o sea, a los no populistas (que dicen ellos), es decir, a los que no están contra el sistema corrupto, porque los anti sistemas lo somos precisamente por estar contra la corrupción y, tirando por lo bajo, lo que algunos pedimos es cadena perpetua sin trampa ni cartón para lo corruptos, o sea, para los ladrones del erario púbico. Luego, estoy prefiriendo a la señora Le Pen? Pues no señor. Lo que yo prefiero es a ninguno de los dos, porque la señora Le Pen no deja de ser otro Macro pero pintada de  color distinto, y si se me apura, otro Mariano Rajoy traspuesto de lugar, o sea, el gabacho Rajoy francés.

Macron es un cacerolo, o mejor, para que no se me ofenda, una cacerola que forma parte de la batería de cacerolas que ha logrado vender el marketing político a los franceses. ¿Qué no lleva asas? Yo no he aludido a las asas para nada, lo que digo es que es un cacerolo.

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Los inicios de la Presidencia Macron

Rebelion