sábado, 27 de octubre de 2012

CARTA-SOLICITUD AL COMANDANTE DE PUESTO DE LA GUARDIA CIVIL DE MI PUEBLO, ISLA MAYOR

Que es que don Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University, dice en un artículo publicado en el New York Times, porque los periodistas españoles de postin son unos escagarruzaos, o sea, que tienen miedo o que no tienen cojones, como usted lo quiera interpretar mejor, para informarnos de los asuntos que verdaderamente nos afectan a los españoles, que una nube de hijos de puta de nietos de hijos de puta, según me pienso yo que no digo tacos nunca, excepto cuando me pasa por los cojones decirlos (y ahora tengo para mi que me está pasando por los cojones decirlos, no sé yo porqué, pero me parece que me esta pasando por los cojones decirlo) eso si, con el mayor respeto a los señores cabrones que insulto, y lo digo más que nada por insultar y ofender a estos hijos de puta que insulto a ver si tienen huevos no ya de ponerme una querella, que no los tendrán, sino tan sólo de respirarme, que además de robarnos promueven la inseguridad ciudadana, crean más de ocho millones de pobres, cantidad de separaciones matrimoniales, suicidios, el último hace unos días en Granada, promueven disturbios sociales…, en fin, que como la palabra indica (y si no lo indica por si acaso lo indicara) son unos mal nacidos que tienen que estar en la cárcel ¡ya!, pero ¡ya!, nada de mariconadas… 

Y sabe usted, señor Comandante de Puesto de del Cuartelillo de la Guardia Civil de mi pueblo, Isla Mayor, que como yo soy un ex currela que me he pasado más de cincuenta años trabajando y estudiando, y me ha quedado una pensión que no es corta, la verdad, sino que los meses son mas largos que Dios, que empieza el mes a la chita callando, como quien no quiere la cosa, por el día uno, luego el dos, después el tres, le sigue el cuatro…, así hasta que cogen carrilla y su ¡puta madre!, la de días que tienen. Algunos llegan hasta  los treinta y un días, ¡como lo está leyendo, si señor, treinta y uno! 

Pues que como le iba diciendo, señor Comandante de Puesto del Cuartelillo, que por culpa de los hijos de nietos de hijos de puta de la lista que hay más abajo, s