lunes, 2 de enero de 2017

RECORTES SOCIALES: LO QUE PARA UNOS ES UN SIMPLE ROBO PARA OTROS ES UNA BENDICIÓN POLÍTICA NECESARIA E IMPRESCINDIBLE. AMÉN



La tríctica gubernamental en España formada por Mariano el rico y tranquilete intelectual; el semidesnudo ocasional, Alberte Rivera y la opositiva opositante de a lo mejor voy y te hago una oposición de muy padre y señor mío del PSOE que ha resultado de los golpes que se han dado, pero eso sí, siempre y cuando la dicha oposición oposicional sirva al rico Mariano en su función de representante primero de los grandes capitales para sacarle los jugos a los trabajadores, que aunque parezca mentira y un cuento de hadas, son los que verdaderamente crean riqueza y hacen funcionar al país, ven en los recortes sociales y más que te voy a recortar, la salvación nacional.

O sea, que para esta tríctica gubernamental, la cosa va bien, viento en paraísos fiscales no corta el mar sino roban, mientras más pobreza creen, mientras más grandes sea las diferencias entre ricos y pobres y mientras mayores capas sociales empeoren sus condiciones de vida, que son los presupuestos básicos y necesariamente obligatorios para que los ricos sean cada vez menos en número y más ricos, y l0so pobres sean cada vez más numerosos cada vez más y más pobres.

Un recorte social, aquí y en toda tierra de garbanzos, significa un robo a algo que pertenecía al trabajador, como por ejemplo, las pensiones: un dos tres, responda otra vez: que es un robo mondo y lirondo todo recorte social, base de la política de la susodicha tríctica, pero revestido de palabrillas de modo tal que el robo se convierta en necesidad para salir de la crisis, a fin de que los robados (que tendremos que ser los primeros en el cielo, antes que obispos y santos, porque aquí somos los últimos) digamos: róbenos más, por favor, y más y mucho más. No se canse de robarnos. Quítenos más, por el amor de Dios se lo suplico, que es necesario para que teniendo cada vez menos, seamos tan ingenuos que creamos tener cada vez más.

* * *


CORREA: "LA EDUCACIÓN PÚBLICA ES LA BASE DE UNA VERDADERA DEMOCRACIA"


Rafael Correa
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, manifestó orgullo hoy porque su gobierno en nueve años ha invertido cerca de 20.000 millones de dólares en educación.

Eco republicano
20.01.2016


“La única herramienta para romper el círculo eterno de la pobreza es el acceso a una educación de calidad y gratuita”, aseveró el mandatario durante la inauguración de la Unidad Educativa del Milenio (UEM) número 58 que se construye en el país desde su llegada al poder en enero de 2007.

A juicio de Correa, la Revolución Ciudadana, como denomina al proyecto político impulsado, invierte con gran eficiencia para los pobres, por eso molesta tanto a los ricos, apuntó.

El dignatario instó al pueblo a cambiar viejas visiones que justifican toda inversión para los ricos y satanizan cualquier concesión para los pobres.

La educación es la mejor herramienta para combatir la desigualdad y la oposición llama “gasto público” a las escuelas gratuitas, los libros, los uniformes, el desayuno escolar, señaló Correa y prometió seguir haciendo más obras que ningún gobierno en la historia.

“Si no construyéramos escuelas u hospitales, bajaría el gasto público, pero no tuviéramos ni salud ni educación”, afirmó.

¿Qué mejor inversión que en educación?, cuestionó en acto celebrado en Morona Santiago, una provincia de la Amazonía ecuatoriana, región olvidada por los políticos de antes, pues pese a representar el 44 por ciento del territorio nacional alberga solo el cinco por ciento de la población.

Según el presidente, la educación pública es la base de una verdadera democracia y en la Amazonía se encuentran ahora 13 de las 58 escuelas del milenio que funcionan en el país, porque a él no le interesan los números de votos, a su gobierno le interesa el ser humano, fin último de la economía y de la política, comentó.

Correa insistió en que con la Amazonía existe una deuda histórica, porque debido al abandono de gobiernos anteriores se registra allí la mayor incidencia de pobreza.

El jefe de Estado llamó al pueblo a no conformarse ni dejarse engañar, a no ver la miseria como parte del folclore, invitó a cada persona a participar activamente en la transformación del país que puede constatarse en todas las provincias, campos y áreas.

La obra más indispensable de la Revolución Ciudadana es haber recuperado la esperanza, el orgullo y la autoestima de todo un pueblo, opinó.

Para Correa, lo que estará en juego en las próximas elecciones son dos visiones distintas de sociedad, la del Ecuador del pasado y la del presente, e instó a sepultar con votos al viejo país.